19 septiembre 2008

Crisis 2008.Articulos univesidad (6)

Los préstamos subprime pasan factura

El negocio de Fannie y Freddie era:

-Poner a disposición del público hipotecas de bajo coste
-Obtener beneficios para los accionistas

--Ademas- podían además operar como inversores, pidiendo prestado dinero para comprar créditos hipotecarios o títulos respaldados por hipotecas.

En 2007 y 2008, un número creciente de propietarios de viviendas --no cumplieron con los pagos de su hipoteca--, Fannie y Freddie sufrieron pérdidas multimillonarias.

Al mismo tiempo, las inversiones de las empresas en préstamos y títulos respaldados por hipotecas emitidos por otras empresas se desplomaron. El precio de sus acciones cayeron más del 90% y los inversores de todo el mundo estaban preocupados de que Fannie y Freddie no tuvieran el dinero para afrontar las garantías dadas a las hipotecas.

Para calmar a los inversores, los órganos reguladores tomaron diversas medidas en julio para que las firmas tuvieran acceso a dinero del Gobierno, y el Congreso aprobó una ley permitiendo al Gobierno nacionalizar las empresas, si fuera necesario. Pero el precio de las acciones siguieron cayendo, y las empresas anunciaron pérdidas enormes.
El 7 de septiembre, la Federal Housing Finance Agency anunció que recurriría a la ley de julio para asumir el control de las empresas, poniéndolas bajo régimen de intervención estatal, despidiendo a la alta dirección y haciendo explícita la promesa implícita de que el contribuyente pagaría la cuenta.

No quedaba otra alternativa, dice la profesora Susan M. Wachter. “Sin el rescate, hubiéramos tenido que hacer frente a un rescate mayor”, dice. “El sistema bancario tendría que haber sido rescatado”.

La crisis subprime expulsó del mercado a muchos acreedores privados de hipotecas, obligando a otros tantos a limitar el volumen de préstamos. Como resultado, dice Wachter, Fannie y Freddie son responsables en estos momentos de la subida del 70% de todos los nuevos préstamos hipotecarios. “Si esas dos empresas no garantizaran efectivamente la concesión de financiaciones para las hipotecas, creo que no sería exageración decir que ese mercado simplemente no existiría”, dice, añadiendo que los precios de la vivienda caerían todavía más de lo que lo han hecho.

El profesor de Finanzas de Wharton Franklin Allen también apoya la adquisición, pero piensa que una respuesta más rápida podría haber evitado hasta cierto punto toda la tormenta del mercado que le siguió. “Pienso que no tenían otra opción real…Es una pena que no lo hicieran antes, cuando anunciaron todas estas medidas hace unos meses”, dice.

Sin embargo, Jack Guttentag, profesor emérito de Finanzas, sugiere que las decisiones tomadas en julio fueron lo suficientemente buenas como para asegurar a los mercados que el Gobierno estaba dispuesto a salvar a las empresas, sin que fuera necesaria la adquisición. De hecho, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, se posicionó de esta manera cuando ocurrieron los hechos. “Parece que los inversores internacionales presionaron de diferentes maneras a Paulson para que hiciera eso”, dice Guttentag, citando a los chinos y otros con grandes intereses en los títulos de Fannie and Freddie