12 enero 2019

¿Qué podemos aprender del Premio Nobel de Economía 2018 sobre el valor del conocimiento abierto?Ana Laura Spósito | Lorena Corso Figueroa |

¿Qué podemos aprender del Premio Nobel de Economía 2018 sobre el valor del conocimiento abierto?



El Premio Nobel de Economía 2018 ha sido entregado a William Nordhaus y Paul Romer. Nordhaus ha desarrollado modelos que muestran el impacto del cambio climático en la economía. Romer ha demostrado cómo los cambios tecnológicos y la innovación impactan el crecimiento económico. Ambos, nos han provisto de teorías que explican cómo la economía interactúa con la naturaleza y el conocimiento.
Específicamente, nos llamó mucho la atención el trabajo de Paul Romer y lo que llega a significar sobre el conocimiento abierto para el desarrollo. Para aquellos de nosotros que trabajamos en el tema de promover el conocimiento abierto, encontramos la idea muy cercana a los valores, procesos, y metodologías que ya venimos promocionando. El increíble valor agregado es que la teoría de Romer de Crecimiento Endógeno cuantifica el valor del conocimiento compartido.
En este artículo, exploraremos los ingredientes clave del trabajo y metodología de Romer para fundamentar su conclusión y al mismo tiempo, retomar la pregunta sobre ¿cómo fomentar un entorno que acelere la innovación?

“Todo ya está aquí, lo que hacemos es combinar cosas”

La Teoría de Crecimiento Endógeno de Romer demuestra matemáticamente cómo la acumulación de conocimiento genera crecimiento económico en el largo plazo.
“Al nivel más básico, la economía crece (…) cuando las personas cuentan con el conocimiento para combinar los recursos de una nueva manera, haciéndolos más valiosos. (…) No producimos realmente nada. Todo ya está aquí, lo que hacemos es combinar cosas.” 
-Paul Romer
En palabras más simples, esta teoría demuestra matemáticamente cómo el crecimiento económico es impulsado por las fuerzas más orgánicas del mercado: las personas y su conocimiento. Además, brinda claves para generar contextos que promuevan la innovación y por ende el desarrollo de las economías.

¿Cómo podemos entonces facilitar esa “combinación de recursos” para innovar?

Para obtener este resultado, es necesario en la realidad superar algunas dificultades. Cuando el conocimiento está disponible, abierto, documentado, y bien comunicado, entonces es posible reutilizarlo, enriquecerlo, innovar. ¿Pero cuáles son los pasos para llegar a lograrlo?

[dropcap type=”circle” color=”#ffffff” background=”#2389d2″]1[/dropcap] Abrir el conocimiento en primer lugar 

Las iniciativas para abrir y compartir conocimiento pueden convertirse en la clave para empoderar nuevas investigaciones que resulten en innovaciones. En sus propias palabras, el premio Nobel afirma que “apertura es integridad”. Cuando el conocimiento es abierto, es transparente. Todos pueden beneficiarse de él, todos pueden colaborar y todos pueden también revisar y controlar. Esa apertura tiende a garantizar mayor calidad y mayor integridad.
El concepto de conocimiento abierto hace referencia a varias líneas de actuación como datos abiertos, contenidos educativos y prácticas educativas. En conjunto estos elementos pueden conformar una red importante de información que promueva e incentive a nuevos investigadores a desarrollar trabajos más completos y más alimentados de evidencia previa a un costo menor.

[dropcap type=”circle” color=”#ffffff” background=”#2389d2″]2[/dropcap] Apalancarse en las colaboraciones amplias a través de herramientas abiertas 

Para “combinar recursos” es necesario “combinar el conocimiento”. En este sentido, las herramientas abiertas y las plataformas que promueven el intercambio de conocimiento abierto son excelentes para acelerar la innovación. En este caso, el valor agregado de las herramientas de código abierto es que empoderan un alto nivel de colaboración.
El mismo Romer comenta en su blog cómo prefirió compartir sus investigaciones a través de cuadernos de código abierto Jupyter por sobre Mathematica, un software con licencia de propietario muy popular entre la academia de economía.
“Cuanto más sepas, cuánto mejor estar y mantenerse cerca de muchas personas, no solamente a tu alrededor, sino en cualquier lugar del mundo.” – Paul Romer
En este contexto, la colaboración no debe verse solo como un intercambio de conocimiento entre expertos sino como un intercambio que se da también con las comunidades, la integración de ideas que nacen de experiencias del día a día es una condición necesaria para la innovación.

[dropcap type=”circle” color=”#ffffff” background=”#2389d2″]3[/dropcap] Alinearse con los incentivos y cultivar la confianza 

Será necesario, según explica el Nobel, que existan incentivos para la innovación y la apertura de conocimiento. El uso de cierto tipo de patentes, incentivos económicos del sector público a agentes privados e incluso un cambio cultural en la percepción que tenemos del emprendimiento y la experimentación, son factores explorados por el autor.
La confianza es un elemento fundamental en la Teoría de Crecimiento Endógeno, y los escenarios colaborativos que promueven las iniciativas de conocimiento abierto trabajan justamente sobre ese valor. Hemos visto crecer exponencialmente tecnologías y organizaciones que se basan en la confianza, a través de la economía colaborativa y tecnologías como Blockchain. Quizás esto nos da una clave de hacia donde se mueven las tendencias de la sociedad.

Colaboraciones de escala para la cuarta revolución industrial

La generación y promoción de comunidades amplias y colaborativas para el intercambio de conocimiento se vuelve la puerta al crecimiento exponencial. ¿Será esta una clave para que nuestra región saque el mayor provecho de la cuarta revolución industrial?

https://blogs.iadb.org/conocimiento-abierto/es/que-podemos-aprender-del-premio-nobel-de-economia-2018-sobre-el-valor-del-conocimiento-abierto/

29 diciembre 2018

Evolución histórica de las variables macroeconómicas fiscales de la economía española, 1964-2017, y proyecciones 2018-2020 Vicente Esteve

Evolución histórica de las variables macroeconómicas fiscales de la economía española, 1964-2017, y proyecciones 2018-2020

En esta entrada del Blog se presenta la senda temporal de las principales variables macroeconómicas fiscales de las AA.PP. españolas (medidas en % del PIB) actualizadas para el periodo 1964-2017 y algunas proyecciones para el periodo 2018-2020. Con más detalle, se ha añadido la cifra provisional del año 2017 y se han corregido también todas las cifras anteriores con datos actualizados de las nuevas series elaboradas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los datos provienen de las Cuentas Financieras de la Economía Española elaboradas por el Banco de España y de la Contabilidad Nacional de España elaborada por el INE. También se presentan proyecciones de déficit público total (incluyendo los pagos de intereses de la deuda pública acumulada) y del stock de deuda pública bruto (según la metodología del Déficit Público Excesivo, PDE), proyecciones presentadas el pasado 9 de noviembre por la Comisión Europea para el periodo 2018-2020.

Me gustaría destacar los tres últimos periodos de la historia presupuestaria de la economía española: a) el ajuste fiscal del periodo 1996-2007; b) el deterioro brusco y profundo de las finanzas públicas en los años 2008 y 2009, después del inicio de la crisis económica derivada de la crisis financiera internacional; y c) el nuevo periodo de ajuste fiscal que comenzó en el año 2010 que avanza a un ritmo excesivamente lento para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo.
En el primer gráfico (hacer clic para verlo mas grande) aparece la evolución de los ingresos totales, los gastos totales y los gastos netos de intereses de la deuda pública o gastos públicos primarios. En primer lugar, destacar el hundimiento de los ingresos en 2008 y 2009, y el espectacular crecimiento de las dos variables representativas de los gastos públicos en los años posteriores a 2008. En segundo lugar, a pesar de los esfuerzos realizados, los gastos totales y los gastos sin intereses de la deuda pública se situaron a finales de 2017 en el 41% y el 38,8% del PIB, respectivamente. Por último, los ingresos públicos suben 0,2 puntos porcentuales respecto a 2016 y se sitúan a niveles del año 1994 (38,2% del PIB), lejos todavía del máximo de recaudación alcanzado en 2007 (41,2% del PIB), último año del periodo de expansión económica registrado en la economía española (1995-2007).

En el segundo gráfico se presenta la evolución del ahorro bruto total y del ahorro bruto primario (excluido los pagos de intereses de la deuda pública) del total de las AA.PP. La primera variable se obtiene del saldo conjunto de las cuentas corrientes (ingresos y gastos corrientes) de las AA.PP. (cuentas de producción, distribución y utilización de la renta). El ahorro bruto total y primario, que había crecido ininterrumpidamente en una década (desde 1997 a 2007), retrocedió bruscamente en el año 2008 y alcanzó en 2009 niveles negativos no conocidos en esta serie histórica. En el periodo 2009-2017 el ahorro público primario ha registrado una importante mejora (4,6 puntos porcentuales en % del PIB) hasta situarse en cifras positivas (+1,7 puntos porcentuales en % del PIB), mientras que el ahorro público total se ha reducido solamente 3,7 puntos porcentuales en % del PIB por el fuerte aumento de los pagos de los intereses de la deuda pública acumulada en la crisis. El ahorro público total se sitúa todavía en 2017 en niveles negativos (0,9 puntos porcentuales en % del PIB) que incumplen todavía la "regla de oro" de la política fiscal (emitir deuda pública solamente para financiar la inversión pública y suponiendo que el componente del ajuste déficit-deuda sea nulo).


En el gráfico 3 se presenta la evolución temporal del superávit o déficit de las AA.PP. total y primario (excluidos los pagos de intereses de la deuda). Con más precisión, se trata de la capacidad (+) o necesidad de financiación (-) total y neta de intereses, obtenida como suma del ahorro bruto y del saldo de la cuenta de capital de las AA.PP. En este caso, se incluye además de los ingresos y gastos públicos corrientes, los ingresos y los gastos de capital de las AA.PP., incluida la inversión pública, entre otras partidas.


Como se puede observar en el gráfico, un periodo significativo de ajuste fiscal comenzó después de 1995 (año en el que se alcanzó un déficit público récord hasta entonces del -6,6%), para posteriormente reducirse en años sucesivos el déficit hasta el año 2004, y generándose superávit públicos crecientes en el periodo 2005-2007. Nuevamente, el año 2008 marca un cambio de tendencia brusco, al aparecer cifras de déficit público total del -4,5%, cifras no registradas desde el año 1996. En el año 2009 se alcanzó una nueva cifra récord: un -9,4% de déficit público primario y un -11,1% de déficit público total en estos 53 últimos años de historia de la hacienda pública española. El proceso de consolidación fiscal que había tenido relativo éxito en el periodo 2010-2011, se frenó significativamente en 2012, aunque se ha vuelto ha encauzar en los años 2013 a 2017. Con más detalle, el déficit público total se ha reducido desde 2012 en 6,5 puntos porcentuales del PIB, hasta alcanzar el 3,1% del PIB, mientras que el déficit público primario se ha reducido en 6,7 puntos porcentuales del PIB, hasta situarse en el 0,5% del PIB.
No obstante, el déficit público total actual (-3,1% del PIB) todavía por encima del límite del -3,0% vigente para los países de la zona del euro. El problema fiscal refleja todavía tanto la insuficiente caída del gasto público, como la baja recaudación impositiva.
En el gráfico 4 se muestra la senda temporal de dos variables representativas del stock de deuda pública de las AA.PP. La primera es el stock de deuda pública total medido por el conjunto de los pasivos financieros totales de las AA.PP. En el segundo caso, la segunda variable representativa del stock de deuda pública (menor en niveles por las partidas que incluye) es construido según la metodología del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE) incluido en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la zona del euro (esta es la cifra oficial que pública el Banco de España y el Banco Central Europeo sobre el total de la deuda pública española). En ambos casos, la reducción es espectacular desde el año 1996 hasta el año 2007, y nuevamente se produce un deterioro muy significativo y persistente desde el inicio de la crisis financiera internacional en el año 2008. Con más detalle, en el año 2017 el stock de deuda pública según la metodología del PDE sigue estabilizado alrededor del 100% como en los años 2014, 2015 y 2016, sobrepasando ampliamente el límite impuesto por el Tratado de Maastricht (60% del PIB).


En los gráficos 5 y 6 se han añadido a los gráficos 3 y 4, algunas previsiones disponibles para el periodo 2018-2020 de las cifras del déficit público total y del stock de deuda pública según la metodología PDE. Las previsiones de la Comisión Europea aparecen en el informe European Economic Forecast, Autumn 2018, publicado este mes de noviembre.

Por una parte, las previsiones disponibles para el déficit público total (gráfico 5) de la Comisión Europea indican que la continuidad del proceso de ajuste fiscal en 2018-2020 posibilitarán que el déficit del conjunto de las AA.PP. alcance a finales de 2018, 2019 y 2020 el 2,7%, el 2,1%% y el 1,9% del PIB, respectivamente, situándose ya por debajo del límite impuesto por el Tratado de Maastricht del -3% a finales de 2018. 
Por otra parte, las previsiones de la Comisión Europea sobre la evolución del stock de deuda pública según la metodología del PDE (gráfico 6) estiman que el stock de deuda pública se situará a finales de 2018 en el 96,% del PIB, mientras que a finales de 2020 se habrá reducido ligeramente hasta alcanzar el 95,4% (cifras aún muy alejadas del límite impuesto en el Tratado de Masstricht del 60% del PIB).

La previsiones del Gobierno de España para el periodo 2018-2020 las dejamos en "stand-by".

http://vicenteesteve.blogspot.com/2018/11/evolucion-historica-de-las-variables.html

27 diciembre 2018

Joseph Shumpeter y la Teoría del Empresario Innovador: La Innovación como Destrucción Creativa aplicada al management Jose c.Vicente

Joseph Shumpeter y la Teoría del Empresario Innovador: La Innovación como Destrucción Creativa aplicada al management

La condición de innovadores se la autoconceden prácticamente todas las empresas, marcas y directivos. El problema es que muchas de las cosas y acciones que se denominan innovaciones están lejos de serlo. Porque no es lo mismo la definición coloquial de innovación (acción y efecto de innovar), que su aplicación al mundo del management, la economía, la empresa o el liderazgo. Para entender el término en esas áreas, el nombre básico es Joseph Alois Shumpeter. Considerado uno de los autores más importantes de s. XX sobre la figura del empresario por planteamientos como su Teoría del Empresario Innovador o Teoría de las Innovaciones, en sus textos el concepto de empresario no es exactamente el mismo que tenemos hoy, al incluir a muchos que no saben que lo son y excluir a otros que creen que sí.
La innovación es el eje que articula las ideas de Shumpeter, el factor que determina el crecimiento o la disminución de la prosperidad y los beneficios.
Hay que innovar, pero antes de nada hay que tener muy claro qué es una innovación y qué no lo es. En este sentido, Shumpeter diferencia entre invención e innovación:
  • Invención: Creación o combinación de nuevas ideas.
  • Innovación: Transformación de una idea o invento en algo susceptible de comercializarse como producto o servicio que cree nuevas necesidades y las satisfaga, o lo haga con necesidades de mercado ya existentes.
Bajo este prisma, el innovador no es necesariamente un inventor. Es un emprendedor que crea mercados con inventos (suyos o de otros inventores).
Es decir, el invento no es relevante en el aspecto económico. Lo es su conversión práctica en Innovación.

Pero cuidado, porque aplicando estrictamente la definición sólo existen cinco casos de verdadera Innovación:
  1. Introducción de un nuevo bien (Ipad, Viagra).
  2. Introducción de un nuevo método de producción o comercialización de un bien existente (Mecanización de industrias manuales, modelo de negocio de Amazon, fabricación en cadena de Ford...)
  3. Apertura de nuevos mercados (Cosmética masculina, apertura de países emergentes...).
  4. Conquista de una nueva fuente de materias primas (energía eólica, fotovoltaica, grafeno...).
  5. Creación de un nuevo monopolio (Google, Facebook...).
Destrucción Creativa
Definidos los conceptos de Innovación e Innovador, Shumpeter señala que ambos son el motor del crecimiento económico... aunque por el camino destruyan empresas y marcas que parecían indestructibles.
Es lo que denomina Destrucción Creativa:
Proceso de innovación que sucede en la economía de mercado cuando empresas con nuevos productos o servicios destruyen empresas consolidadas, modelos de negocio o incluso canales completos que resultaban ejemplares hasta ese momento, pero que debido a dicha innovación pasan a ser obsoletos o ineficaces.
Con la Destrucción Creativa, los Innovadores buscan mediante la Innovación entrar en:
  • Mercados ya existentes...
    • ...que están en crecimiento.
    • ...que ofrecen potencial por estar desatendidos por las empresas de ese sector.
  • Mercados nuevos...
    • ...creando nueva demanda.
Por poner dos ejemplos recientes, la fotografía digital acabó en un plazo mínimo de tiempo con los colosos de la fabricación de celuloide y el revelado; y los ordenadores borraron del mercado a las empresas de fabricación de máquinas de escribir.
Desarrollo del proceso
El camino hacia los grandes beneficios pasa por las necesidades de los consumidores, y en esto también fue polémico en su tiempo Shumpeter, aunque el paso del tiempo refuerza sus teorías con ejemplos reales.
Para él, generalmente es el productor (Innovador) quien inicia el cambio económico, educando incluso a los consumidores si es necesario. Esto es, ‘enseñándolos’ a necesitar nuevos productos o servicios.
De este modo, no sería cierto que primero surjan las necesidades en los clientes potenciales y luego las empresas busquen soluciones innovadoras para darles respuesta.
Las necesidades surgen porque previamente se ha generado algo que las provoca desde el aparato productivo.
Así, a la Destrucción Creativa se llega a través de un proceso de tres fases:
  1. Invención: Creación de un producto o descubrimiento de un nuevo proceso productivo para un producto ya existente.
  2. Innovación: Puesta en práctica de un invento previo o aplicación de dicha invención para usos económicos, industriales o comerciales.
  3. Imitación: Generalización de la innovación entre empresas competidoras, normalmente con ligeras modificaciones de elementos no sustanciales que llevan a la creación de productos o servicios similares.
Los grandes beneficios llegan en el punto 2, que es donde se rompe el equilibrio que hay en el mercado previamente y durante el punto 1, y que regresa en el punto 3.
Porque para Shumpeter, el capitalismo es un proceso cíclico constante de búsqueda del equilibrio que se rompe cuando un Empresario Innovador (un líder), buscando grandes beneficios, introduce una Innovación que rompe la situación existente.
Es decir, como señalé al principio, la Innovación es lo que determina el crecimiento o la disminución de la prosperidad y los beneficios.
El proceso sería el siguiente:
  • En todo sector, cada empresa paga o remunera cada fase y elemento de la producción y obtiene a cambio rendimientos (beneficios) de dicha producción.
  • En situaciones normales, ese beneficio es también normal y se deriva de dicha actividad.
  • Periódicamente, un Empresario Innovador rompe ese equilibrio mediante la Innovación.
  • Lo hace introduciendo en el mercado un producto nuevo, aplicando un concepto nuevo que revoluciona el proceso productivo, implantando un nuevo servicio que le diferencia... En general, cualquiera de los cinco puntos Innovadores descritos previamente.
  • Ese cambio genera rentas y beneficios excepcionales que rompen la situación de normalidad.
  • El equilibrio retorna cuando los competidores que han resistido implementan esa Innovación y los beneficios vuelven a ser ordinarios.
La condición cíclica del proceso es la que lleva al desequilibrio socioeconómico y al dominio de los mejores (Innovadores) de la sociedad.
Con esa premisa, el sentido de la empresa no es más que la realización de nuevas combinaciones que deriven en Innovaciones que rompan el estatus y aporten beneficios extraordinarios durante un tiempo; y los empresarios son los encargados de realizar dichas combinaciones.
Empresario es quien posee Unternehmergeist o Espíritu Emprendedor, factor que caracteriza a todo aquel que trabaja, por cuenta propia o ajena, desarrollando nuevas combinaciones (innovando), sea cual sea su posición en la empresa.
Mientras que no son empresarios aquellos gerentes, directivos o incluso propietarios del negocio que se limitan a desarrollar acciones rutinarias de dirección o administración.
Por lo tanto, se adquiere la condición de Empresario (hacedor de empresa) cuando se realizan nuevas combinaciones; y se pierde cuando con el tiempo se deja de innovar para limitarse a cumplir con las labores propias de la explotación del negocio.
Un planteamiento cercano al concepto actual de liderazgo.
Conclusiones
  • Al margen de que se esté de acuerdo o no con el uso del término ‘Empresario’ que utiliza Shumpeter, sus teorías ponen nombre a la verdadera innovación en management y pueden aplicarse a cualquier área de la empresa, empezando por supuesto por la dirección general e incluyendo al departamento de Comunicación.
  • Bajo su prisma, como la Innovación es continua, la esencia del capitalismo es el dinamismo, y no el equilibrio. Esto le oponía a Keynes, de quien era un gran antagonista.
  • Los grandes beneficios o ventajas competitivas llegan a través de la Innovación aplicada a cualquier apartado del negocio, desde la fabricación, al servicio, la gestión o la proyección de la imagen de la empresa.
  • Cuando alguien logra una combinación exitosa logra grandes beneficios, y también...
    • Rompe el equilibrio.
    • Destruye empresas o marcas exitosas bajo el estatus anterior.
  • Dado que es cíclico, haber sido Innovador una vez o muchas puede no servir de nada si la siguiente ruptura la realiza otro ya que puede dejarte fuera del mercado.
    • Un buen líder (de empresa, de equipo...) no debe perder nunca la condición de ‘Empresario Innovador’ por lo que no puede acomodarse en la rutina de las tareas propias de la gestión.
    • La historia del management está llena de ejemplos de empresas exitosas, poderosas y dominadoras absolutas de sus mercados por haber innovado en sus inicios y desaparecidas posteriormente por haber perdido esa condición de Innovadoras con el tiempo.
    • http://sharingideas-josecavd.blogspot.com/2015/06/Shumpeter-la-innovacion-como-destruccion-creativa.html

20 diciembre 2018

Historia de la crisis financiera en España.Aristobulo de Juan **

Consideramos que es del máximo interés para los lectores de HD conocer de primera mano la opinión de un experto como Aristóbulo de Juan sobre el origen y el desarrollo de nuestra crisis financiera. Aquí tienen extractada la primera parte de su intervención ante la Comisión del Congreso que investiga la crisis financiera española. Por su extensión, hemos optado por publicar una pequeña serie de tres posts.
El origen de la crisis internacional
La crisis tuvo orígenes y manifestaciones diversas, en diversos países.
Por ejemplo, en EEUU, caso emblemático, la crisis encarnó principalmente en las llamadas hipotecas basura, distribuidas por todo el mundo a través de instrumentos de  ingeniería financiera:  titulizaciones,  conduits, etc.
En España, la crisis se centró básicamente en el sector inmobiliario y en particular en la financiación de los promotores.  Éstos adquirían suelo masivamente, en la expectativa de conseguir una licencia urbana y construir viviendas que encontraban fácil venta.
También se concentró el crédito en grandes obras monumentales de difícil rentabilidad.
La crisis bancaria llegó a España a partir de 2007. El colapso del mercado interbancario europeo afectó de manera especial  a las Cajas de Ahorro. Las cuales habían de basar su estrategia de crecimiento en obtener su financiación en el mercado mayorista.
Aún así, el grueso de la crisis en España tiene mucho que ver con la mala gestión y con la actuación del supervisor.
En nuestro sistema financiero, se daba una singularidad. Entrados ya los años 80, las cajas de ahorro españolas habían conseguido una legislación que les permitió plena libertad operativa y territorial. Pero fue principalmente la falta de derechos de propiedad, que hubieran permitido cambiar los administradores, lo que hizo posible que pésimos administradores gestionaran algunas cajas.  En las cajas que cayeron tampoco había sido infrecuente la injerencia política, debida con frecuencia.
El afán desmedido de crecimiento interregional en España y la implantación generalizada de incentivos (o bonus) para premiar a corto plazo el crecimiento del balance, financiándolo en los mercados de capitales, fueron factores decisivos en la mala gestión de numerosas cajas de ahorro y en su posterior insolvencia.
Así se llegó a una fuerte crisis, con muy fuertes costes para el estado. Costes a los que se sumaría el deterioro de la actividad empresarial y el desempleo.  Así como su impacto sobre la convivencia en nuestro país.
La inmensa mayoría de los supervisores del mundo, con sus poderosos servicios de estudios, eran conocedores de la anómala situación de la vida económica y financiera y de los riesgos de la formación de  burbujas financieras.
Pudo muy bien ser también el caso de España, donde existían herramientas legales y regulatorias para poner coto a la burbuja. Basta citar la “ley de Disciplina e Intervención de Entidades de Crédito” del año 1988.
Pero, hasta donde yo sé, ninguno de los muchos supervisores afectados en los diferentes países quiso tomar medidas para poner coto a la creciente burbuja y sus posibles efectos. Nadie quería “parar la fiesta”.  El impacto y el lucimiento que producía la burbuja a corto plazo, tenían un fuerte tirón: entre otras cosas porque se daba un fuerte crecimiento del PIB, y una abundante recaudación fiscal para el Estado y para los ayuntamientos.
Todo ello en un contexto de exceso de liquidez internacional, de una idea diferente de los  ciclos económicos y de posibles presiones de los gobernantes sobre los supervisores a favor de la inhibición.
En mi opinión, el tratamiento de la crisis por las autoridades españolas fue tardío, artificioso y… muy costoso.  Mucho más costoso que si hubiera contado con diagnósticos tempranos y certeros y se hubiera actuado sin demora y con medidas eficaces.
Es bien cierto que existían serios obstáculos exógenos para una actuación rápida y eficaz.
  • La supervisión del B.E. se veía a veces entorpecida por las competencias de las comunidades autónomas.
  • La aplicación simplista -por bancos, auditores y supervisores- de las normas internacionales de contabilidad, promulgadas en los años 2000, que dieron fuerte prioridad a las pérdidas incurridas y relegaron las esperadas.
  • La imposibilidad jurídica de las cajas de ahorro de emitir acciones o títulos equivalentes.
Pero existían también obstáculos al sistema de supervisión, susceptibles de ser superados
  • La dudosa voluntad política que percibían los mercados.
  • La errónea presunción oficial de que los precios inmobiliarios se recuperarían en dos años y de que las familias pagaban siempre las hipotecas. se consideró por tanto innecesario aplicar medidas contundentes.
  • El uso del dinero público pasó a constituir un “tabú” sin excepciones y que pudo resultar miope en algunas ocasiones en que era insoslayable.
  • La fuerte aversión de las autoridades a las intervenciones de las entidades. Como consecuencia, no deberían desvelarse las pérdidas de las entidades. Con lo cual, la supervisión quedaba mediatizada en su misión de comprobación y transparencia.
  • De hecho, la orientación de la inspección podía ser asesorar a las entidades para salvar formalmente sus dificultades regulatorias, en vez de identificar sus problemas de solvencia y de gestión y exigir su pronta corrección.
Sirva como ilustración que en octubre de 2007, la morosidad contabilizada en el sistema español era de 0,5% sobre el total de la cartera de créditos. Naturalmente, no incluía los abundantes créditos dudosos no contabilizados como tales. Cuatro años más tarde la morosidad aflorada superaría ampliamente el 15%.
Sin embargo, como he dicho, reinaba entonces el desconcierto. Faltaba la experiencia en las autoridades y, como queda dicho, la voluntad política era dudosa.
Las medidas adoptadas tras la explosión de Lehman, por las autoridades españolas se limitaron a insuflar liquidez en el sistema, mediante el llamado “manguerazo”. Y la relajación de determinada normativa, el “manguerazo”  consistió básicamente en adquirir activos buenos  a las entidades (a través del programa FAAF creado a tal fin) y avalando por volúmenes importantes sus emisiones de títulos.
Además, también reinaba la práctica de la refinanciación del principal e intereses de los créditos malos, que no solían contabilizarse como morosos.
Todavía en 2009, se produjo un giro hacia fórmulas experimentales de reestructuración.  Las autoridades seguían sin reconocer oficialmente la delicada situación del sistema. De hacerlo, entre otras cosas porque contrastaría con la ostentación de una supuesta prosperidad y de que nuestros sistemas bancarios y de supervisión eran tal vez los mejores del mundo occidental y constituían modelos a seguir.
Optaron por la creación del FROB (“fondo de restructuración ordenada de la banca”). Institución que vió la luz en 2009 y empezó a funcionar a finales de dicho año con un capital de 9.000m€.  Habían pasado 2 años desde el comienzo de la crisis.
El FROB financiaría con fondos del estado la integración de las cajas, con el fin de sanearlas y reducir drásticamente el número de entidades de un sector sobredimensionado en empleados y oficinas. Era también el camino para convertirlas gradualmente en bancos, mediante sucesivas disposiciones.
La actuación del FROB consistió en instrumentar operaciones de integración  de cajas,  a través de una figura regulatoria denominada “SIP” (o sistema institucional de protección).
  • Según el reglamento del FROB, las cajas componentes de cada SIP únicamente recibirían ayudas públicas si eran “fundamentalmente sólidas”.  Pero este requisito no se cumplió. Las cajas sanas existentes en el sistema eran muy escasas y se agruparon cajas de baja calidad. En entidades condicionadas a menudo por las autoridades autonómicas, de uno  u otro color, generando nuevas entidades artificiosas y muy débiles.
  • El propio Banco de España formulaba a continuación los diagnósticos de cada unidad, para así determinar la cuantía de capitalización a financiar por el propio FROB. Financiación que se efectuó mediante la suscripción de participaciones preferentes. Títulos onerosos y exigibles. Discutibles por tanto como tal capital y que resultaron altamente conflictivas.
Pero tal recapitalización resultó llamativamente insuficiente, pues los diagnósticos suponían una estimación muy optimista del patrimonio y de las pérdidas.  Pero ello iba a permitir a las nuevas entidades sobrevivir un par de años más con escaso capital y con pérdidas subyacentes. Que iban en aumento.
Debe señalarse que, en estos años, el FROB nombró nuevos consejeros en los SIPS-bancos, pero con un mandato limitado y en coexistencia con algunos consejeros y directivos anteriores.  A pesar de los nuevos directivos, no se produjo el giro necesario en la transparencia, en la recuperación de activos ni en las remuneraciones de las capas directivas.
Pero fue en 2012, cinco años después del comienzo de la crisis, cuando se produjo un claro cambio en el saneamiento del sector.  Cambio que fue muy positivo, pero que había de resultar claramente insuficiente.
En próximo capítulo se tratará del impulso a la cobertura de las pérdidas, del MOU, Bankia, la SAREB y el Banco Popular.

 

https://hayderecho.expansion.com/author/aristobulo-de-juan/


Fue en 2012, cinco años después del comienzo de la crisis, cuando se produjo un claro impulso en el saneamiento del sector.  Cambio que fue muy positivo, aunque también insuficiente y en parte problemático cara al futuro.  El Ministerio de Economía, en desacuerdo con la estrategia del Banco de España, pasó a exigir a las entidades fuertes provisiones genéricas -50.000M€ en Febrero y 30.000M€ en Junio- sobre el conjunto de los activos del sector inmobiliario. Sólo al sector inmobiliario.
Por otra parte, obedeciendo al impulso del FMI, el Gobierno firmó en Julio de 2012 un acuerdo con la troika, el “MOU” o “Memorandum of Understanding”. El Gobierno obtenía del Mecanismo de Estabilidad Europea una línea de crédito de 100.000M€, en condiciones muy favorables de plazo e interés.  A cambio, aceptaba recapitalizar –por fin, con verdadero capital- varias Cajas de Ahorros ya fusionadas y convertidas en Bancos:  Bankia, Cataluña Bank y Abanca.
También obligaba el MOU a constituir un “Banco malo”, la SAREB, sociedad de gestión destinada a limpiar de activos improductivos inmobiliarios los Bancos intervenidos. Para capitalizar estos tres Bancos y para financiar el capital de la SAREB, el Gobierno sólo dispuso de 41.300m€ de los 100.000m€ disponibles.  Cifra que pudo resultar insuficiente para un saneamiento completo.
El Banco de España calculó de nuevo las pérdidas existentes, para proceder esta vez a un saneamiento más realista.  Estas pérdidas resultaron multiplicar por 4 o por 5 las estimadas en los correspondientes SIPS, tres años antes.

BANKIA
En 2010, esta entidad integró en un SIP a 7 Cajas, de procedencia geográfica distinta y de situación desigual. Entre ellas, dos de las más problemáticas del país: Cajamadrid y Bancaja.  El conjunto tenía  importantes pérdidas no registradas y un patrimonio “contable” muy escaso. El patrimonio “real” era desconocido.
  • El SIP, pasaría a ser un Banco (BFA), con apenas capital y con una inyección de participaciones preferentes por importe de 4.465M€. BFA adquirió las acciones de una de las siete Cajas, (Bankia, antes ALTAE) y formaron así un consolidado.

  • En Junio de 2011, Bankia para beneficiarse de menores exigencias de capital, lanzó una ampliación de capital algo superior a 3.000m€ a un precio de 3,75€, por cada acción nueva, un tercio del valor en libros de las acciones viejas. La ampliación se colocó entre accionistas minoristas e institucionales, bajo una fuerte presión, no necesariamente comercial.

  • Apenas tres meses después, ocurría algo singular: El grupo Bankia, propietario de casi el 40% del Banco de Valencia, en lugar de hacerse cargo de su frágil situación, solicitó al Banco de España su intervención. La petición fue rápidamente aceptada. El Banco fue vendido más tarde por el FROB a la Caixa, con ayudas en torno a 5.000M€.

  • En Abril de 2012, el plan requerido de Bankia para su saneamiento estimó necesitar en torno a 7.000M€. Ante la disconformidad del Ministerio de Economía, se produjo una crisis que desencadenó un cambio de la Presidencia de Bankia y su Consejo.

  • El nuevo Consejo de Administración decidió entonces:

  • reformular las cuentas presentadas 20 días antes por los gestores anteriores, aflorando muy fuertes pérdidas, tanto en BFA como en Bankia. Pérdidas que daban un fuerte vuelco a las cuentas anteriores.

  • solicitar nueva ayuda del Estado por 19.000 millones para todo el grupo BFA-Bankia. No los 7.000 millones estimados en Abril por los gestores anteriores. Esta operación fue aprobada por los supervisores españoles y europeos.
  • la ayuda monetaria del Estado vía FROB para capitalizar al grupo BFA-Bankia, sumando las preferentes ya suscritas, ascendería a 23.465M€. Un año y medio antes había sido considerado como “fundamentalmente solvente”.

  • Adicionalmente, el Estado avaló los bonos emitidos por la SAREB en pago de los activos adquiridos al Grupo (22.318M) y buena parte de sus activos fiscales diferidos (6.957m).

LA SAREB
También acordó el Gobierno crear un “Banco malo” (“la SAREB”), como Sociedad Anónima, destinada a adquirir los peores activos inmobiliarios –aunque no todos- de las Cajas –Bancos intervenidos, como complemento de su saneamiento.  Pero la idea se instrumentó con una estructura de capital rebuscada y desequilibrada. Además, los altos valores contables de los activos que había de adquirir habían de hacer muy difícil la liquidación del grueso de ellos.
Esta estructura financiera, estaba compuesta por un capital muy escaso (con participación privada) y 51.000M de bonos emitidos por la SAREB y avalados por el Estado. Por definición, si el activo era básicamente  improductivo, el coste de los referidos avales produciría pérdidas.
Además, los activos adquiridos a las Cajas no fueron registrados en la SAREB por su precio individual de mercado en la fecha de la compra (finales de 2012 y principios de 2013). Sino por un “precio medio” conjunto, estimado por tipos de activos por “Oliver-Wyman”, consultor externo.
Resultó así que los activos mejores estaban infravalorados y los peores estaban sobrevalorados. Aun así, la SAREB, solicitó una regulación contable especial al ICAC,  que hubo de ser finalmente aprobada por el Banco de España.  La SAREB pudo así elevar considerablemente la valoración contable de sus activos y no registrar sus pérdidas al final de cada año, sino considerarlas compensadas tácitamente con teóricas plusvalías latentes. Además, las dificultades de liquidación de activos aumentaban.
A estas fechas, la SAREB ha conseguido liquidar un quinto de sus activos, probablemente los mejores. Le quedan por realizar cuatro quintos. Probablemente, los peores.
Las pérdidas no provisionadas que éstos puedan producir a su liquidación, se sumarían a las fuertes pérdidas ocasionadas por un SWAP, concertado en previsión errónea de tipos de interés en alza y también de las pérdidas corrientes resultantes de un activo básicamente improductivo y de unos fuertes gastos.   Suma éstos de los intereses y las comisiones derivados de la estructura financiera, de los de gastos generales, de los gastos de mantenimiento y el IBI de los inmuebles adquiridos y de los fuertes gastos de los servicios de venta destajados a terceros. Estas perspectivas contrastan con el 14% de rentabilidad que se anunció públicamente al constituirse la sociedad.

EL BANCO POPULAR
El B.P. había venido siendo el más rentable del mundo en los años ’90.  Era ejemplo para muchos.  Pero, ya entrados los años 2000 y coincidiendo con cambios clave en la alta dirección, el Banco crece agresivamente con recursos del mercado, adentrándose fuertemente en el sector inmobiliario, con riesgos de tamaño superior a su cuota de mercado.
Tras explotar la crisis, el Banco adopta una política contable poco conservadora de calificación de activos y de cobertura de pérdidas.
Por añadidura, en 2011, el Popular adquirió el “Banco Pastor”,  según dice el mercado,  alentado o al menos bendecido por el Banco de España.  El Pastor,  en situación muy débil, había de aumentar la fragilidad del Popular. Lo cual dificultaría la supervisión y por tanto la transparencia de ambas entidades. Eso sí, con esta operación el Popular resultó beneficiario de un cuantioso fondo de comercio “contable”, que fue utilizado para cubrir pérdidas subyacentes.
Ya en 2017 se produce una situación especialmente llamativa. Tras un cambio de Presidente, en su Informe del Primer Trimestre a la CNMV, -que el Popular envía con fecha 4 de Mayo- declara tener un nivel de capital regulatorio superior al 11% y unas perspectivas de gestión muy positivas.  Ningún supervisor nacional o extranjero, cuestiona estos datos.
Sin embargo, sólo 32 días después, el Banco es “resuelto” por el “MUR”, que instrumenta una operación de venta al Banco de Santander, por un precio de 1€.  Ello tras haberse impuesto a los inversores, sin su conocimiento previo, la amortización de la totalidad de las acciones, de los “cocos” y de la deuda subordinada, por un total de 3.000m€ aproximadamente.
En mi opinión, la iliquidez fue el desencadenante de la resolución.  Pero la causa real fue la descapitalización gradual y continuada durante años. La iliquidez no fue la causa, sino la consecuencia, agravada después súbitamente por causas exteriores.
Los analistas se preguntan cómo han podido los gestores causar con este constante deterioro sin tomar las medidas oportunas. Ni cómo han podido los supervisores españoles omitir la identificación de los problemas que se producen ya desde mediados de los 2000, sin una enérgica y eficaz acción correctiva. Ni cómo han podido los mismos auditores emitir informes durante más de 30 años sin hacer ostensibles los problemas. Ni en qué ha consistido la supervisión del poderoso “MUS” de la Unión Europea, responsable del Popular desde 2014.
También se preguntan los analistas cómo puede penalizarse a los inversores, súbitamente y sin su conocimiento, en base a una información opaca, elaborada además por un auditor externo y no por los Supervisores, que parecen ajenos a los diagnósticos.

 

Historia de la crisis financiera en España (III): 

1 comentario

  1. Manu Oquendo

    Manu Oquendo Dice:

    Me gustaría comentar la primera de las conclusiones del Sr. De Juan. La que dice que………..”•el sistema financiero, que estaba sobredimensionado consiguió reducir en un tercio el número de sucursales y las plantillas. Tal vez una proporción semejante a la que se había inflado con la burbuja”.
    Me ha gustado su redacción porque inteligentemente omite la dramática reducción del Número de Entidades que nos ha llevado a construir un Oligopolio de libro, de tal modo que el Poder de Mercado de los supervivientes es inmenso. Tanto que en muchos pueblos de España ya no hay ni banco o como mucho uno. Es decir, algo parecido a Francia. El caso es que hablando con las cúpulas de esos bancos siguen diciendo que son demasiados mientras no dejan de “dotar a reservas”
    Esta es otra de las realidades emergentes en las conciencias. Este asunto en muchas capitales de España, ya en 2009 suscitaba preguntas en público cuando algún alto representante del mundo financiero salía a la palestra a explicar la crisis “financiera”. La respuesta, decía, era lógica: “Somos demasiados”. A veces algún conferenciante se atrevía a decir que con un dinero tan barato solo quedaba la vía de esquilmar a los clientes vía comisiones.
    Las audiencias con memoria salían muy preocupadas porque esta decisión del Dinero Fiat –de eso estamos hablando cuando el precio del dinero es cero, de dinero sin respaldo alguno– no es una decisión de los agentes de mercado: Es una decisión Política. Es el brazo político del Poder tratando de enfrentar las Consecuencias de la Acción de Gobierno dentro del Sistema a lo largo de los años.
    Esta cuestión de la Concentración de Poder de Mercado termina siempre por destruir el mercado y desemboca en lo que habíamos tratado de combatir: Un mundo Sovietizado. Resulta que no, que ya estamos como ellos en muchísimas facetas.
    Entre barreras artificiales de entrada y dinero sin valor intrínseco producido a manivela hiperventilada el Sistema Bancario se ha Transmutado en Órgano del Poder. En una parte más del Sector Público y en varios Ministerios incluyendo el de Interior.
    Nuestro sistema alberga ya tantas ficciones (Economía de ¿Mercado Libre?, Economía ¿Social y de Mercado?) que es difícil mentir más en menos palabras. Construimos sobre la mentira y al fondo……………..el Comité Central.
    La pregunta de fondo es ¿Cuánto más tiempo se las va a creer la gente? Per in secula saeculorum……………
    Saludos
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      La Gran Crisis: otra perspectiva



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Cara a cara con economistas que cambiaron el mundo."The Great Economists". Linda Yueh **


Cara a cara con economistas que cambiaron el mundo

Seguramente escuchaste hablar de ellos: Adam Smith, Karl Marx, John Maynard Keynes. Todos son economistas famosos. Pero ¿conoces sus teorías?
En su nuevo libro "The Great Economists" ("Los grandes economistas") la economista y periodista británico-estadounidense Linda Yueh no solo explica los pensamientos clave que distinguieron a estos y otros nueve destacados economistas. También revela qué nos pueden enseñar sobre el mundo actual.
La portada del libro de la economista y periodista Linda Yueh.
  • Editor: Penguin Books (7 de junio de 2018)
  • Idioma: Inglés
  • ISBN-10: 0241234980
  • ISBN-13: 978-0241234983

En una entrevista con la revista BBC History, Yueh destacó que, aunque los 12 expertos que eligió tienen pensamientos muy disímiles -y en algunos casos opuestos-, todos tienen algo en común.
"Todos estos grandes economistas observaron los desafíos económicos más importantes de su época (...) los examinaron, los analizaron, y encontraron formas de ayudarnos a todos a entender mejor lo que estaba pasando".
"Y más importante aún, (nos explicaron) qué podía hacerse al respecto", señaló la autora.


Así, por ejemplo, Adam Smith se preocupó sobre cómo la Revolución industrial afectaba la motivación de las personas y su sustento económico. Y John Maynard Keynes se enfocó en cómo poner fin a la Gran depresión.
Todos los economistas también abordaron ciertos temas en común, principalmente el crecimiento económico.
"No solo cómo crecer económicamente sino la calidad del crecimiento económico, para que nos mejore la vida a todos", aclaró Yueh.


Derechos de autor de la imagenVIKING
Image captionLa portada del libro de la economista y periodista Linda Yueh.

Los 12 "grandes economistas" destacados en el libro:

-Adam Smith
-David Ricardo
-Karl Marx
-Alfred Marshall
-Irving Fisher
-John Maynard Keynes
-Joseph Schumpeter
-Friedrich Hayek
-Joan Robinson
-Milton Friedman
-Douglass North
-Robert Solow


Raya

Temas de actualidad

El libro sorprende al revelar cómo algunas problemáticas económicas que parecen modernas son en realidad históricas.
Por ejemplo, la inequidad. Ya a finales del siglo XIX era un tema que desvelaba al británico Alfred Marshall, profesor de la Universidad de Cambridge, quien se enfocó en cómo eliminar la disparidad salarial sin afectar la prosperidad económica.
En su gran obra de 1890, "Principios de economía", enfatizó que las diferencias de renta son un factor clave que condicionan el desarrollo económico.
Y para entender cómo mejorar la distribución de la riqueza, intentó transformar la economía en una ciencia práctica, buscando formas de influir en los movimientos del mercado para que no solo mejorara el rendimiento del capital sino también el bienestar social general.
También el problema de los bajos salarios viene siendo abordado desde hace casi un siglo.
Una de las primeras personas que analizó el fenómeno fue la economista británica Joan Robinson, la única mujer que forma parte de la lista compilada por Yueh.


La británica Joan RobinsonDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa británica Joan Robinson, la única mujer en la lista de "Los grandes economistas".
Analizando lo que ocurrió después de la Gran depresión, Robinson creó el modelo de "competencia imperfecta" que ayuda a explicar por qué el mercado laboral funciona de forma defectuosa, generando bajos salarios y desempleo.
Diferenciándose de las teorías de la economía clásica, que sostenían que los mercados funcionan de forma perfecta, basados en la oferta y la demanda, ella mostró que cuando hay monopolios las empresas pueden explotar a sus trabajadores, reduciendo sus sueldos.
Propuso como solución introducir competencia en el mercado laboral para que cualquier empresa que explote a un trabajador corra el riesgo de perderlo a manos de otra.
La ausencia solitaria de Robinson en el libro sobre "grandes economistas" también le sirvió a la autora para hablar sobre otra problemática moderna: la desigualdad de género.
"De los 50.000 economistas que hay en el mundo menos de un quinto son mujeres", resaltó Yueh.

El primero

La autora explicó por qué escogió a Adam Smith, el llamado "padre del capitalismo", como el primer economista destacado de su libro.
"Lo que hizo Smith con su obra seminal 'La riqueza de las naciones' (1776) fue mejorar el entendimiento de cómo funciona una economía industrial", algo que recién estaba surgiendo en su época.
El escocés fue el primero en explicar conceptos económicos como precio, producción, distribución, finanzas públicas, comercio internacional y crecimiento económico.
"Por eso se convirtió en la base de la economía desde entonces", señala Yueh.
Smith no solo explicó como funcionaba estaba nueva economía industrial sino cómo afectaba a los trabajadores.
Y, al igual que los otros economistas incluidos en su libro, Yueh señaló que sus pensamientos siguen siendo relevantes hoy.


"La riqueza de las naciones" de Adam Smith.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa famosa obra de Smith, que muchos consideran relevante aún hoy.
"Sus teorías nos siguen sirviendo para entender cómo funciona el mercado y el rol de Estado".
"Y nos ayuda a entender cuándo debemos estar preocupados y cómo debemos entender la balanza comercial y los déficits comerciales, cosas que aún se debaten hoy", afirmó.

Marx y China

La autora también habló sobre otro de los economistas más famosos de su libro: el alemán Karl Marx, de cuyo nacimiento se cumplieron 200 años en 2018.
BBC History le consultó qué pensaría el ideólogo del comunismo sobre la superpotencia en la que se ha convertido China, el país comunista más exitoso de la historia.
"No estoy segura de que Marx reconocería que la economía china de hoy adhiere a sus principios", respondió Yueh.

"El Partido Comunista chino sí siguió el marxismo por un tiempo antes de la ruptura con la Unión Soviética, después de la Segunda Guerra Mundial", indicó la autora.
Pero todo eso cambió con "la introducción de las reformas de mercado a fines de 1978".


Shanghai, China.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa autora cree que Marx no consideraría a China un país comunista.
Yueh cree que a Marx podía haberle resultado "curioso" ver qué pasaba cuando se introducía el capitalismo en un país con un sistema político comunista, "pero según sus conceptos no podía coexistir el capitalismo con el comunismo", aclaró.

El futuro

La autora contó que el último economista en su lista, el estadounidense Robert Solow, podría ayudarnos a resolver una de nuestras principales problemáticas económicas actuales, que afecta nuestro futuro cercano: el estancamiento económico.
"El crecimiento económico se ha ralentizado desde la crisis financiera de 2008 e incluso antes se venía frenando, al igual que el crecimiento productivo", dijo la economista.
En ese contexto, explicó, muchos temen convertirse en Japón: un país rico que nunca pudo recuperarse del todo de su propia crisis financiera, en los años 90.
El "modelo de crecimiento" de Solow, que analiza la relación entre la productividad, la capacitación del trabajador y la inversión, podría brindarnos las respuestas para salir del problema, cree Yueh.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-46561549?fbclid=IwAR3_LtSqPzXz5hKsRM5Wtj5Mv_Sni2J5eiLDbgw53-Kh4E8t-4_88fgBcxU 
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Are you looking to learn about the very greatest economists of all time? Linda Yueh's book is the best place to start, a modern-day version of Robert Heilbroner's classic The Worldly Philosophers. (Tyler Cowen, the Holbert L. Harris Chair of Economics at George Mason University, and author of The Complacent Class and The Great Stagnation)

Economics students are not taught the history of economic thought. They, like others, can learn a lot from this book: some of the great economists of the past had insights that could have saved the subject from its recent embarrassments. (Paul Collier, Professor of Economics and Public Policy at Oxford University)

Not only a great way to learn in an easily readable manner about some of the greatest economic influences of the past, but also a good way to test your own a priori assumptions about some of the big challenges of our time. (Lord Jim O’Neill, former Chairman at Goldman Sachs Asset Management, former UK Treasury Minister, and author of The Growth Map)

A fascinating event for anyone interested in economics. For this is a book which, as the title suggests, champions the value of studying the leading economic thinkers of the past ... As an Oxford don and a professor at London Business School, Yueh undoubtedly knows her stuff; and as a former chief business correspondent for the BBC and economics editor at Bloomberg TV, she is a well-known and skilful communicator ... The achievements of modern, scientific economics are significant, and the reader who wants a slick and well-curated tour of its current policy recommendations will profit greatly from Yueh's enjoyable and up-to-date book. (Felix Martin New Statesman)

An extremely engaging survey of the lifetimes and ideas of the great thinkers of economic history, woven together with fascinating and useful discussions of how their ideas still shape economic policy today. Yueh's book is reminiscent of Heilbroner's marvellous classic The Wordly Philosophers, but more focused on contemporary debates on inequality, trade and productivity. Although targeted at readers interested in economic issues, this book would also make an excellent supplementary reading for undergraduate courses in economics, politics and social studies. (Kenneth Rogoff, Thomas D. Cabot Professor of Public Policy and Professor of Economics at Harvard University, author of The Curse of Cash and co-author of This Time is Different)

Linda Yueh has had the brilliant idea of, not just describing the theories of each great thinker, but linking each one to a particular problem of today ... I am sure Linda Yueh's original approach will deepen students' understanding of the Great Economists. (Lord Lamont, former Chancellor of the Exchequer)

What would the great economists of the past make of today's problems? Linda Yueh takes on this ambitious task in this engaging book, introducing us to the work of each economist and conjecturing how they might have advised us. This book is a very readable introduction to the lives and thinking of the greats, and reminds us that policymakers continue to be, as Keynes wrote, "slaves of some defunct economist". (Raghuram Rajan, Katherine Dusak Miller Distinguished Service Professor of Finance at the University of Chicago Booth School of Business, former Governor of the Reserve Bank of India, and author of I Do What I Do and Fault Lines)

To anyone with even a passing interest in the economic problems, large and small, affecting us today, What Would the Great Economists Do? comes at the right time: a highly accessible and acute guide to thinking and learning from the men and woman whose work can inform and ultimately aid us in understanding the great national and global crises we face. (Nouriel Roubini, author of the New York Times bestselling Crisis Economics: A Crash Course in the Future of Finance)

This well-written book provides more than an engaging discussion of how the "Great Economists" changed the course of economic thinking and history. It links their insights to current economic challenges, assessing how their unique contributions can improve future wellbeing. It concludes by artfully bringing together the economists' individual insights to shed light on the backlash against globalization. Read it not only to learn about the world's great economists, but also to see how consequential thought innovations can be, and have been. (Mohamed A. El-Erian, Chief Economic Adviser at Allianz, former CEO of PIMCO)

Is economics a science in which each new generation's discoveries build on those of the old? Or a humanistic study in which old ideas remain valid and relevant today? Linda Yueh's account of the thinking of the great economists demonstrates that both perspectives are true. (Professor John Kay)

Reseña del editor

What can the ideas of history's greatest economists tell us about the most important issues of our time?
'The best place to start to learn about the very greatest economists of all time' Professor Tyler Cowen, author of The Complacent Class and The Great Stagnation
Since the days of Adam Smith, economists have grappled with a series of familiar problems - but often their ideas are hard to digest, before we even try to apply them to today's issues. Linda Yueh is renowned for her combination of erudition, as an accomplished economist herself, and accessibility, as a leading writer and broadcaster in this field; and in The Great Economists she explains the key thoughts of history's greatest economists, how their lives and times affected their ideas, how our lives have been influenced by their work, and how they could help with the policy challenges that we face today.
In the light of current economic problems, and in particular economic growth, Yueh explores the thoughts of economists from Adam Smith and David Ricardo through Joan Robinson and Milton Friedman to Douglass North and Robert Solow. Along the way she asks, for example: what do the ideas of Karl Marx tell us about the likely future for the Chinese economy? How does the work of John Maynard Keynes, who argued for government spending to create full employment, help us think about state investment? And with globalization in trouble, what can we learn about handling Brexit and Trumpism?
In one accessible volume, this expert new voice provides an overarching guide to the biggest questions of our time.
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The Great Economists includes:
Adam Smith
David Ricardo
Karl Marx
Alfred Marshall
Irving Fisher
John Maynard Keynes
Joseph Schumpeter
Friedrich Hayek
Joan Robinson
Milton Friedman
Douglass North
Robert Solow
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'Economics students, like others, can learn a lot from this book' - Professor Paul Collier, author of The Bottom Billion
'Not only a great way to learn in an easily readable manner about some of the greatest economic influences of the past, but also a good way to test your own a priori assumptions about some of the big challenges of our time.' - Lord Jim O'Neill, former Chairman at Goldman Sachs Asset Management, former UK Treasury Minister, and author of The Growth Map
'An extremely engaging survey of the lifetimes and ideas of the great thinkers of economic history.' - Professor Kenneth Rogoff, author of The Curse of Cash and co-author of This Time is Different
'This book is a very readable introduction to the lives and thinking of the greats.' - Professor Raghuram Rajan, former Governor of the Reserve Bank of India, and author of I Do What I Do and Fault Lines
'Read it not only to learn about the world's great economists, but also to see how consequential thought innovations can be, and have been.' - Mohamed el-Erian, Chief Economic Adviser at Allianz, former CEO of PIMCO
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https://www.financialexpress.com/lifestyle/book-review-linda-yuehs-the-great-economists-explains-the-key-thoughts-of-historys-greatest-economists/1253507/

Book Review: Linda Yueh’s The Great Economists explains the key thoughts of history’s greatest economists

By: | Published: July 22, 2018 12:https://www.financialexpress.com/lifestyle/book-review-linda-yuehs-the-great-economists-explains-the-key-thoughts-of-historys-greatest-economists/1253507/
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 Cada economista debe ser valorado por su contribución en el contexto histórico de los años que vivió, pero como recuerda Yueh, resulta curioso que Marx indicara que no podría coexistir el capitalismo en un pais con un sistema político comunista, como esta pasando hace décadas con la actual China, con su modelo de "éxito" dual, primero denominado parasitario, acoplado en un principio con el Chinamerica, potenciado por Nixon, deslocalización a cambio de compra de dólares, que siguió avanzando con su ingeniería económica, con su control de partido único, con sus transferencias en investigación y con sus economías de escala, teniendo ahora un crecimiento exponencial, a pesar de la reculada actual del Firts America de Trump con un proteccionismo nefasto para la economía mundial, a pesar que en el corto plazo, para EEUU, les supone ganar tiempo y les permite su huida hacia adelante, para poder tener en EEUU una situación de pleno empleo, como fue el caso anterior con la aplicación de medidas de geopolítica y geoeconómicas antes de la crisis del 2007; cuando Greenspan realizo acciones permisivas con las finanzas en parte desreguladas (Derogación ley Stegall Glass por Clinton) para seguir en su huida, creando burbujas.
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Capitalizing on Crisis: The Political Origins of the Rise of Finance

 La huida de estados facilitando el crecimiento de la industria financiera 
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In the context of the recent financial crisis, the extent to which the U.S. economy has become dependent on financial activities has been made abundantly clear. In "Capitalizing on Crisis", Greta Krippner traces the longer-term historical evolution that made the rise of finance possible, arguing that this development rested on a broader transformation of the U.S. economy than is suggested by the current preoccupation with financial speculation. Krippner argues that state policies that created conditions conducive to financialization allowed the state to avoid a series of economic, social, and political dilemmas that confronted policymakers as postwar prosperity stalled beginning in the late 1960s and 1970s. In this regard, the financialization of the economy was not a deliberate outcome sought by policymakers, but rather an inadvertent result of the state's attempts to solve other problems. The book focuses on deregulation of financial markets during the 1970s and 1980s, encouragement of foreign capital into the U.S. economy in the context of large fiscal imbalances in the early 1980s, and changes in monetary policy following the shift to high interest rates in 1979. Exhaustively researched, the book brings extensive new empirical evidence to bear on debates regarding recent developments in financial markets and the broader turn to the market that has characterized U.S. society over the last several decades.


2. 
The New Global Rulers: The Privatization of Regulation in the World Economy 

Tim Büthe & Walter Mattli

La privatización de la regulación,ambos ambos temas relacionados:gobernanza mundial, huida de los estados via financiacialización de la economía; la capitalización de crisis: los orígenes políticos de la rebelión de Finanzas y por otro lado la privatización de la regulación.
(Princeton University Press, 2011)
Over the past two decades, governments have delegated extensive regulatory authority to international private-sector organizations. This internationalization and privatization of rule making has been motivated not only by the economic benefits of common rules for global markets, but also by the realization that government regulators often lack the expertise and resources to deal with increasingly complex and urgent regulatory tasks. The New Global Rulers examines who writes the rules in international private organizations, as well as who wins, who loses--and why.
Tim Bthe and Walter Mattli examine three powerful global private regulators: the International Accounting Standards Board, which develops financial reporting rules used by corporations in more than a hundred countries; and the International Organization for Standardization and the International Electrotechnical Commission, which account for 85 percent of all international product standards. Bthe and Mattli offer both a new framework for understanding global private regulation and detailed empirical analyses of such regulation based on multi-country, multi-industry business surveys. They find that global rule making by technical experts is highly political, and that even though rule making has shifted to the international level, domestic institutions remain crucial. Influence in this form of global private governance is not a function of the economic power of states, but of the ability of domestic standard-setters to provide timely information and speak with a single voice. Bthe and Mattli show how domestic institutions abilities differ, particularly between the two main standardization players, the United States and Europe.
Tim Bthe is assistant professor of political science at Duke University. Walter Mattli is professor of international political economy and a fellow of St. Johns College, University of Oxford. His books include The Politics of Global Regulation (Princeton).
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Endorsements:
Tim Bthe and Walter Mattli say something new and important about the world economy. Better yet, they prove their case. As economic interdependence grows and with it the need for clear global rules, more and more of those rules are being developed by private regulatory groups. Bthe and Mattli not only document this shift, they show how inherently political the process is.--Charles Lipson, University of Chicago
In a world where global standards increasingly determine access to world markets, understanding how those standards are set is of vital concern to citizens, governments, and firms. This deeply informed book asks the questions and presents the often counterintuitive facts about the relation between domestic interests and global rule making that will set the intellectual agenda and shape political discussion in this area for years to come.--Charles Sabel, Columbia Law School
Bthe and Mattlis survey of hundreds of senior financial managers is a window into a world most of us have observed only anecdotally. This impressive book convincingly reveals that the global regulatory advantage goes to those actors who can get useful information into the right hands at the right time. Bravo on a compelling story about how private firms, industry organizations, and local regulators contribute to the global governance of finance and production.--Beth Simmons, Harvard University
When you buy an electrical appliance or rely on corporate accounts, you are affected by transnational private regulation--a technical arena that is also highly political. In The New Global Rulers, Tim Bthe and Walter Mattli brilliantly explain who wins, and who governs, in this significant but under-studied domain.--Robert O. Keohane, Princeton University
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https://www.politics.ox.ac.uk/news/the-new-global-rulers.html