11 febrero 2011

N.67. El humanismo económico de Wilhelm Röpke

La  economía social de mercado (Eucken, Müller-Armack ,Rüstow.Universidad de Friburgo) reune de nuevo al político social y al economista político en un saber económico refundado,es la  base para las concepciones de la política social de la economía a la medida del hombre, la Humane Economy de Wilhelm Röpke.

Röpke, tuvo un papel destacado en la reconstrucción de la teoría económica aportando como premisa de la misma una incursión humanista hacia la filosofía y la sociología. Su concepto de la «economía humana»  fue el resultado de la reprobación del paleoliberalismo y el colectivismo  en la óptica de la crítica de la cultura, más  allá de  la mera evaluación económica teórica. En su idea de un orden económico a la medida del hombre debía basarse la civitas humana.

   La evolución intelectual del autor,  le llevaría desde el socialismo pacifista inicial al liberalismo renovado que muy lentamente se va configurando en Europa gracias al magisterio de Ludwig von Mises.
   El conocimiento profundo de la realidad económica internacional que alcanzó entonces fue lo que hizo de Röpke uno de los grandes defensores contemporáneos de un comercio internacional sin trabas.
    Su actitud ante la política nos descubre las claves de su esfuerzo por trascender la economía política que el autor urgía a transformar en un verdadero humanismo económico

  Röpke  indicaba que era un grave error ignorar la estrecha relación existente entre los diversos órdenes humanos  particularmente la propia del orden político.

En 1932 publico - Crises and Cycles-  explicaba su  teoría röpkeana del ciclo económico  anclada en sus estudios sobre la formación del capital, donde se refiere el origen de las crisis económicas a la expansión de crédito del banco central  responsable del exceso de inversiones en bienes de capital

En 1937, publica  -Die Lehre von der Wirtschaft- nos indica que el orden económico tendría  al menos  cuatro   premisas esenciales: una fenomenológica, el proceso de la formación de los precios;  otra epistemológica  la utilidad marginal. Sobre esta última decía que se había levantado «todo el edificio de la moderna teoría económica »  Cabría   a demás  atender a una premisa sociológica según la cual existen tres medios para combatir socialmente la escasez, a saber: una forma éticamente positiva (altruismo) una forma éticamente negativa (violencia) y una forma éticamente neutral (intercambio económico).

En Lehre von der Wirtschaft indicaba "Se necesita un Estado fuerte que, de un modo imparcial y firme, esté por encima de la lucha de los intereses económicos» y defienda al capitalismo de las prácticas restrictivas de los capitalistas.

En 1942 apareció en Suiza- La crisis social de nuestro tiempo- un libro que es el «resultado de las ideas que se ha ido formando un economista acerca de la enfermedad de nuestra civilización  Röpke entiende que las causas de la crisis son más profundas y complejas ya que atienden a desórdenes tanto morales como culturales.
Profundo conocedor de la naturaleza humana y de las organizaciones sociales desconfiaba de las simples recetas ideológicas pues “las interpretaciones sencillas fracasan necesariamente”. Röpke reclama la necesidad de una tercera vía “ni demasiado amplia ni demasiado estrecha” como propósito para “superar esa estéril alternativa entre laissez-faire y colectivismo”.

Esta tercera vía o tercer camino como a una suerte de mediación intelectual y empírica que debía operarse entre el liberalismo individualista y el socialismo  colectivista  corolario de  la cual sería lo que enseguida llamó humanismo  económico es decir una nueva concepción de la economía sometida a imperativos éticos y y jurídicos e integrada en una vasta acción política configuradora de una ordenacion social sana. 

Discrepaba de la vision de los economistas austriacos por estar alejados de la política social y de la visión humanista del ordoliberalismo. Para Röpke la politca social podía tener una explicación satisfactoria si se la abordaba realistamente desde el punto de vista del orden de la convivencia humana .

La   conocida   preocupacion  röpkeana por las relaciones entre los distintos  órdenes   (político, económico, moral, artístico, científico etc.) alineó su pensamiento con el de los escritores más realistas .  En este  sentido no pueden perderse de vista las diferencias entre La crisis social de nuestro tiempo y el famoso pamphlet de 1944 Camino de servidumbre de F. A. Hayek

 Este libro es fruto de su compromiso con la sociedad, que le llevó a realizar una penetrante reflexión sobre los males –sus causas sus manifestaciones y sus consecuencias- en los que incurre el hombre contemporáneo; unos males que aún hoy padecemos, y que hacen de esta obra un escrito absolutamente actual.

Como buen lector de Ortega y Gasset, Röpke se esforzó por mantenerse en el nivel del tiempo, de modo que nuevamente en 1944 entregó a las prensas otro libro, el segundo volumen de la trilogía, que tituló Civitas humana. Cuestiones fundamentales en la reforma de la sociedad y de la economía. En él de una manera mucho más sistemática, retomaba los grandes asuntos del invierno del 42, depurando su pensamiento y dando forma a lo que poco después se conocería en Alemania como la Gesellschaftspolitik, política configuradora de una sociedad bien ordenada

El último volumen de la trilogía,publicado en 1945 (Internationale Ordnung - heute) constituye la culminación de sus reflexiones desde el punto de vista del orden internacional, que le parecía el verdaderamente decisivo; no obstante había quedado para el final pues, por otro lado Röpke entendía que los males que arrasaron el orden internacional se habían originado en el interior de los estados, cuyo insensato nacionalismo propaló graves deformaciones de la realidad.

 -En la Asamblea de Turín de 1961 hubo la ruptura entre los ordoliberales  para quienes   los neoliberales   de  inspiración austríaca no representaban sino una reedición del denostado paleoliberalismo viéronse pronto desplazados e incapacitados para trazar una orientación distinta.

La crítica de Röpke al economicismo tiene una doble raíz teóricoeconómica y filosófico-cultural. No resulta admisible, según él veía las cosas la reducción de la economía a una disciplina reguladora de la mera productividad técnica.

-La elección en economía no es un problema de leyes estadísticas sino de ponderación individual.
    Una concepción de la economía dependiente del utilitarismo; una generalización del modelo del homo economicus, al que se recurre en ocasiones para dar por supuestos principios psicológicos, éticos o praxiológicos que merecerían alguna explicación; o por último  una matematización de la economía teórica han contribuido sin duda a la expulsión del hombre de la economía


El economicismo  precisamente no es sino una ideología económica que «enjuicia todo desde el punto de vista de la productividad material y de lo económico haciendo lo económico-material la base de todos sus cálculos al derivar de él todo lo demás y supeditárselo como simple medio para un fin»

El   presuntuoso   « cálculo sin contar con los hombres» , fruto del reino de la cantidad, ha deshumanizado  la economía que,   sin embargo  constituye   una  moral science. Por ello, a pesar de los efectos perniciosos de la macroeconomía keynesiana  el economista debe esforzarse por contemplar al hombre como un ser moral y espiritual  atento especialmente a la «productividad de valor», lo que los hombres verdaderamente valoran y desean  En este punto tiene especial importancia la figura del «empresario» y la destrucción creadora que lleva a cabo. Esta es la terminología de Schumpeter pero a la misma idea han apuntado Kirzner Entrepreneurship  descubrimiento de nuevos fines  y aún antes el propio Röpke al definir  - la misión empresarial-   como una lucha permanente contra la incertidumbre social

El pensamiento röpkeano constituye ciertamente una «denuncia de la expulsión del hombre de la economía»

El realismo filosófico de Röpke inspirado en la tradición aristotélica se ha forjado en la convicción de que se vive en una época insegura, en la que parece haberse volatilizado cualquier criterio para discernir lo propio de la naturaleza humana. La secularización y sus epifenómenos han trastornado la relación del hombre con la realidad ideologización, relativismo y agnosticismo científico, juvenilismo y sexualización de la vida .
En este sentido  uno de sus tópicos más queridos fue precisamente el de la medida de lo humano puesta en peligro por un mundo dominado por el colosalismo. La «escala humana» tema recurrente en su pensamiento y objeto específico de su libro Maß und Mitte, , representa en el plano de la inteligencia un  « ánimo   inclinado  a  lo  simple»  y un modo de pensar radical y libre de prejuicios. Postúlase su realismo como un método  sintético-integrador  superador del pensamiento   dicotómico.

Su ideal de intelectual está representado por la nobilitas naturalis, en el sentido de la aristarquía de Ortega, cuya autoridad constituye un elemento imprescindible para una sociedad bien ordenada. El intelectual que sólo es «crítico» y que cultiva el despego personal de todo lo que le rodea  tiene sin  duda algo de monstruoso.

El pensamiento de Röpke teñido de lo que él mismo llamó «pesimismo constructivo»  o «activo»  no se dejó paralizar por el fatalismo. Antes al contrario  la indignación, el respeto y el sentido común le sirvieron como resortes para la acción. 

Cada siglo escribía entonces - sale a su abuelo- lo que hacía albergar alguna esperanza  sobre el siglo XX: «El viento ha cambiado y está empezando a formarse un nuevo clima espiritual  que presentimos no será muy distinto del siglo XVIII»

La tercera vía röpkeana  en consonancia con las exigencias de la situación histórica propone una reconstrucción social y moral del modo de vida europeo lo cual lleva implícito al menos en el momento de su desarrollo, una alternativa a la política social clásica,sobre todo a las variaciones introducidas por la generalización de las políticas económicas keynesianas: provisión de seguridad estatal, socialismo fiscal, inflación reprimida y empleo total, lo que él llamaba la «mentalidad Maginot»

fuente:
http://dspace.unav.es/dspace/bitstream/10171/4469/1/82.pdf

"Tan de temer es que la exageración de los derechos de la sociedad degenere en colectivismo como que las demasías de los derechos individuales desemboquen en el límite extremo del anarquismo. La propiedad privada degenera en plutocracia, la autoridad en esclavitud y opresión, la democracia en capricho y demagogia. Cualesquiera que sean las orientaciones o corrientes políticas que quieran ponerse como ejemplo, todas ellas se cavan su propia tumba si se consideran a sí mismas como valores absolutos y no respetan sus propios límites" Wilhelm Röpke

Los ordoliberales se diferenciaban a si mismos tanto de los liberales tradicionales del siglo XIX, los "paleoliberales" así como de los liberales clásicos austriacos: Ludwig von Mises y Friedrich Hayek.

En su filosofía política, los ordoliberales fueron influenciados por Aristóteles, De Tocqueville, Hegel, Lorenz von Stein, Spengler y Karl Mannheim.

La tarea del Estado es, por tanto, la producción de un marco regulador para desarrollar una competencia sino perfecta por lo menos funcional, incluyendo el acceso tanto al mercado como a la información relevante: la transparencia del mercado


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WILHELM RÖPKE: UNA VIDA POR EL HUMANISMO ECONÓMICO


Este programa intelectual tomó cuerpo en una serie de recomendaciones de política económica que se impulsaron bajo la denominación de Economía Social de Mercado (denominación debida a A. Müller Armack), desde la Asociación para la Economía Social de Mercado, institución que agrupaba a los mismos académicos con una serie de representantes del ámbito empresarial alemán (Mittelstand).  Finalmente L. Erhard, nombrado primero Director Económico por los aliados y luego Ministro de Finanzas de la administración de Konrad Adenauer, fue el encargado de llevar a la práctica el programa con todo éxito, por lo cual Alemania realizó una recuperación económica tan asombrosa que se denominó Wirtschaftswünder o ‘milagro económico alemán.’

 -- La obra de Röpke siempre estuvo marcada, desde el punto de vista metodológico, por una preocupación en cuanto a la relación de la economía con otras disciplinas, en especial la ética y la filosofía

A su vez, el éxito de la recuperación económica alemana, así como el contacto a través de los vínculos académicos y las publicaciones, hicieron que los principios desarrollados por Röpke y sus colegas influyeran en el resto de Europa.

“Röpke fue un arquitecto clave de la prosperidad de la posguerra en Europa.” John Zmirak


 R. Hartwell, único historiador de la Sociedad hasta el momento, en el capítulo denominado “The Hunold Affair” de su obra.  Como ilustración de las diferencias presentes en la mencionada Academia puede citarse el siguiente pasaje de su historia de la Sociedad:

 “Existían tres posibles conflictos en estas aspiraciones: seguridad versus progreso, igualdad versus eficiencia, y solidaridad versus individualismo. Había algunos en la condferencia, como L. Von Mises, que tomaron una posición libertaria en todos estos temas... otros como Röpke, creían que el sistema competitivo sin controles podía destruir valiosas instituciones humanas. Röpke defendió fuertemente la intervención agrícola, por ejemplo, porque quería preservar las pequeñas granjas familiares como una forma valiosa de vida. El deseo por seguridad que muchos de los participantes aceptaban condujeron en algunos casos a propuestas intervencionitas –sugerencias de controles agregados, salarios controlados por el gobierno, y programas de apoyo a la agricultura, por ejemplo. Estas propuestas, sin embargo, eran formuladas sin una justificación analítica adecuada y fueron rechazadas vigorosamente por otros participantes, que enfatizaban tanto su inefectividad como su carácter no-liberal.”

Röpke -A. Rüstow, W. Eucken, F. Böhm, la Escuela de Friburgo–, junto con  L. Erhard y A. Müller Armack, constituyeron una corriente intelectual y de economía política que se denominó Ordoliberalismo. El nombre provenía de la prestigiosa publicación económica anual Ordo fundada por Eucken.  Los intelectuales de este grupo sostenían que una economía de mercado basada en un orden jurídico consecuente era la mejor solución al problema económico y a la situación de la economía germana de posguerra.

Por Marcelo F. Resico

Libros:

1- Civitas Humana

 2- La economía de la sociedad libre

 3- La solución del problema alemán

4- La economía humanista.
A Humane Economy (1960), en la que Röpke sintetiza sus reflexiones acerca del destino de las economías desarrolladas a la luz de la trascendencia de la persona humana-Jenseits von Angebot und Nachfrage. Erlenbach-Zürich 1958. 368 S, traducida al inglés como A Human Economy - The Social Framework of the Free Market.  Henry Regnery, Chicago 1960-

-Capítulo IV del libro A Humane Economy de Wilhelm Röpke.
http://www.hacer.org/pdf/Ropke01.pdf

-La tercera vía en Wilhem Röpke Autor(es) : Molina Cano, Jerónimo
http://dspace.unav.es/dspace/bitstream/10171/4469/1/82.pdf

Blogg:
-http://brujulaeconomica.blogspot.com/2010/11/ordoliberalismo-economia-social-de.html