08 febrero 2011

N.64. Pequeños grandes hombres.Recopilacion de citas y parrafos.

Un  profesor me recordaba  a los 150 años de  J. S. Mill. que el economista Alejandro Gavirira escribio :

Mill pensaba que el error cundía por todas partes, que la falsedad no era la excepción sino la regla y que las opiniones mayoritarias estaban, en ocasiones, hechas de prejuicios. Creía, en últimas, que la libertad de expresión era necesaria para evitar la primacía de la ignorancia sobre la razón. “Nunca será excesivo —escribió en el capítulo segundo— recordarle a la especie humana que existió un hombre llamado Sócrates, y que se produjo una colisión memorable entre este hombre y la opinión pública... Al hombre que, de cuantos hasta entonces habían nacido, probablemente merecía más respeto de sus semejantes, un tribunal popular lo condenó injustamente como a un criminal”.

Probablemente los temores de Mill eran exagerados. Así lo creyeron muchos de los primeros lectores de Sobre la libertad. Pero su defensa de la libertad de expresión mantiene cierta vigencia. Ciento cincuenta años después, en las palabras de esta época y de este país, Mill sólo está diciendo que el estado de opinión no es una fase superior de la democracia, sino una amenaza contra la libertad que sólo puede ser contrarrestada con la difusión permanente de todo tipo de ideas, incluso las más falaces y malintencionadas (prf, Rosado)

"El pánico no destruye el capital, únicamente revela hasta qué punto el uso de dicho capital para obras totalmente improductivas ya lo había destruido de antemano”. - John Stuart Mill