06 mayo 2011

N-172- El Laberinto de Europa.¿que ha cambiado del mayo 2010 al mayo del 2011?

Hace un año comentabamos la situación muy delicada de España (en Mayo 2010)  y como podia resolver Europa la encruzijada de las dos europas, el laberinto entre las necesidades de los paises fuertes ( exportadores, menos endeudados)  contra los paises debiles (mas endeudados con deficit, poco exportadores y con deficit comercial)

Se siguen comentando  los tres enfoques, A- (Europa resistir, mas unión, posibilidad de E-bonos, fondo europeo, nuevas normas en 2013) B- Dos Europas (Europa a dos velocidades, dos euros) C-Salidas del euro.

Recordemos la situación muy delicada de España entre Febrero y Mayo del 2010  cuando "....se fue a la City para explicar que España iba a hacer lo imposible para reducir el déficit. Pero unas semanas después, también en Londres, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, echó por tierra ese mensaje al decir que la prioridad era el crecimiento económico y el Estado de bienestar, no hacer caso a los mercados con un ajuste fiscal.......

“El cambio de inflexión se produjo en febrero de 2011”, opina Daniel Beúnza. “Ese mes, el Gobierno aprobó el decreto de las cajas, que ayudó a disipar el temor de los inversores a que las pérdidas de esas entidades dispararan el déficit público. Y luego, José Manuel Campa y José María Roldán, director de Regulación del Banco de España, realizaron sendas visitas a Londres para reunirse con inversores y fueron convincentes”. (fuente 5)


Las posiciones del año pasado:

A-Europa resistir
Necesidad de un E-bono,un tesoro unico,  una Europa mas unida  podria ser  la solución para evitar ataques especulativos a paises y porque creemos que un pais solo si esta asfixiado con sus deudas y no es competitivo ni productivo, necesita la ayuda de una Europa industrial fuerte de un banco industrial europeo fuerte para poder competir con los BRICS.
 “El imperativo es el de lograr una combinación de la disciplina y la flexibilidad que proteja el interés colectivo, lo que entrañará una pérdida de la soberanía fiscal plena, pero, para sostener la unión monetaria, es necesario afrontar esa realidad" Spencer .Este enfoque es federal, una Europa mas federal mas cercada al tipo USA. (fuente 6)

B- Dos europas

Unos expertos entienden que las divergencias entre paises es muy gran grande obliga que cada pais necesite un ajuste diferenciado, no estan pues a favor del Tesoro unico (ademas de las negativas de los paises fuertes como Al y FR) Fuente **
La fragmentación de la eurozona podría no significar su fin. Los países podrían volver a adherirse y hacerlo de manera creíble una vez que cumplan los requisitos fiscales, normativos y políticos. Por el momento, es probable que la eurozona haya llegado al punto en el que un divorcio en buenos términos es una mejor opción que años de deterioro económico y aspereza política. (fuente 7)
El presidente de Deutsche Bank, Josef Ackermann, indicaba hace un año que “los acreedores privados se impliquen y propuso una quita a imagen y semejanza “de la que se hizo en países emergentes hace seis o siete años” . Las negociaciones de la deuda con los países del euro más involucrados se haría “de manera voluntaria, pero orientada al mercado”.

C-Salida del Euro
David Rosenberg entra en la batalla y se decanta por que los PIGS dejarán el euro
"Alemania dejará el euro si los periféricos no hacen reformas" 
Un cálculo econométrico medianamente serio nos dice que España no puede aguantar en el euro, salvo inyección brutal de más de 1 billón de euros a fondo perdido durnate una década e intervención total de la política económica desde fueraJCB

El economista alemán Max Otte, conocido por pronosticar en 2006 el futuro estallido de la crisis de las hipotecas 'subprime' en su libro ¡Que viene la crisis!, ---defiende que España salga del euro-- para superar la crisis y combatir la alta tasa de desempleo. Tambien ha criticado la actual moneda común europea en comparación con el Sistema Monetario Europeo (SME) basado en tipos de cambio semifijos, en vigor entre 1979 y 1989, por ser un sistema "más flexible", que transmitía seguridad a las empresas a la vez que permitía cierto margen de devaluación de una divisa en caso de necesidad. El economista subrayó la contradicción de que Irlanda mantenga todavía "la tasa impositiva más baja de la Unión Europea para empresas", con un impuesto de sociedades de sólo el 12,5%, al tiempo que necesita de la intervención del Fondo Monetario Internacional y de recortes del gasto público para sanear sus finanzas.

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Un año despues Europa sigue resisitiendo, con unos ajustes muy duros en paises como Grecia, Irlanda y Portugal.
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Fuentes:
http://articulosclaves.blogspot.com/2011/05/deuda-lo-que-oculta-y-lo-que-ensena-de.html
http://juan.urrutiaelejalde.org/reacciones-al-gran-bail-out-de-europa-a-si-misma
http://www.fedeablogs.net/economia/?+p=4208&utm_source=lasindias.info%2Fblog
**http://juan.urrutiaelejalde.org/espana-y-europa-ante-el-desapalancamiento
http://juan.urrutiaelejalde.org/encrucijada
Fuente 5:http://www.expansion.com/2011/05/06/economia/1304637774.html?a=61402f752043865372cd86af0bc918a1&t=1304671772
A- Europa.Opción Resistir. Mas unión.
http://www.facebook.com/notes.php?id=1394876220&s=150#!/note.php?note_id=471927183748
B. Europa. Segregación. Dos velocidades, dos grupos.
http://www.facebook.com/notes.php?id=1394876220&s=150#!/note.php?note_id=471953508748
C- Salidas del euro
http://www.facebook.com/note.php?saved&&note_id=10150183942938749#!/note.php?note_id=471955938748

Otros enlaces del año pasado:

http://www.expansion.com/2010/11/20/economia/1290209916.html
http://www.zerohedge.com/article/rosenberg-i-think-dramatic-fiscal-tightening-we-are-seeing-ireland-and-others-insane
Fuente 6:http://www.project-syndicate.org/commentary/spence12/Spanish
Fuente 7: http://www.project-syndicate.org/commentary/rodrik51/Spanish

Encrucijada

Este post se podría llamar La difícil conceptualización de lo endógeno total. Aunque la Economía aparece ya como casi una rama de la retórica sin haber llagado todavía a una simple psicología aplicada, deberíamos reconocer que su modelo estándar sigue siendo el mejor instrumento disponible para entender eso de lo totalmente endógeno.
Pero a pesar de esto lo he titulado simplemente Encrucijada pues la mencionada dificultad de conceptualización nos lleva a la encrucijada en la que creo nos encontramos y de la que no deberíamos despreocuparnos. Un encrucijada, en efecto, que proviene justamente del aparente fracaso de la Economía en lo que respecta a diagnosis y a prognosis de la Gran Recesión.
Comenzaré por un lugar aparentemente lejano para ir tirando del hilo. Hoy cabría preguntarse si no será que ha muerto el posmodernismo y si no hay una vueta al modernismo al rebufo de esa Gran Recesión. La horizontalidad de las redes- símbolo de la posmodernidad y de una aparente mutación del poder- ha sido un espejismo y se vuelve a la verticalidad del poder a la antigua. O, mejor dicho, se vuelve a la moderna forma de ejercerlo, desde la fábrica hasta la política pasando por lo societario.
Pienso que estamos ante un peligro así y mi objetivo es el de exorcizarlo mediante algunos apuntes clarificadores. Caer en una vuelta al modernismo sería un peligroso error. Clasifiquemos esquemáticamente los sintomas de uno y otro movimiento. Lo moderno: exogeneidad, jerarquía, centralización, simetría. Lo posmoderno: endogeneidad total, pluriarquía, descentralización, asimetría. Y ahora revisemos cada término de ese contraste.
1. Cuando la endogeneidad es total es dificil imaginar la situación y todavía mucho más difícil imaginar la forma de intervenir en esa situación: no hay punto de apoyo para utilizar palanca alguna.
Esto pone en juego la regulación. Aparece como algo imposible de hacer efectivo,al menos de forma definitiva. Recordemos el ejemplo del Banco Central y generalicemos: cuanto mayor es la credibilidad de una institución mucho máyor el incentivo a capturarla.
De ahi la imposibilidad de decidir. O lo que es lo mismo la emegencia de la indecidibilidad o la indecibilidad. Si no se puede decir es que no se puede decidir. Y sin embargo hay que decidir. A martillazos
Y la inmigración . No existe en un mundo posmoderno global. Es el mundo moderno el que tiene dificultades para entenderla.
2.Comparemos una vez más la jerarquía con la pluriarquía. La primera es buena para filtrar los malos proyectos y por eso parecería que es la forma adecuada para discriminar en un nuevo mundo moderno que se arrepiente de los excesos anteriores que cree poder achacar a la complacencia con cualquier idea. Pero ¿y la movilidad social?
3. Centralización del Tesoro. Recordemos que esto ya se discutió justo antes de iniciar los pasos previos para la conformación del BCE. Y recordemos también que el PEC fue el apaño para no entrar en un Tesoro Unico. Hoy todo esto está roto. Pero habrá que salir al paso de cualquier intento de conformar ahora y a la vista de lo que pasa con el desapalancamiento, un Tesoro único pues no es necesario para una accountability que nos lleve a recuperar la reputación perdida de los bancos centrales independientes y, además, no es suficiente para reforzar la credibilidad de las emisiones pues éstas serían repudiadas por las economías fuertes.
4. (A)Simetria. Los resutados de la asimetría en un mundo totalmente endógeno son no solo dudosos sino sobre todo disruptivos y, por lo tanto, esperanzadores para quien no está agusto en este mundo actual. Es como la rebelión de los capataces:el agente-capataz va ganerando sus rentas hasta que el principal se harta y se cae el tinglado. Malo en general; pero otra vez aparece la posibilidad de la movilidad social. Se podría argüir en contra haciendo notar que esta pretendida movilidad social es como el multiculturalismo de hoy, una muestra del paternalismo vertical de un mundo moderno. Sin embargo, hoy ese multiculturalismo es simplemente un hecho y el poder ha dejado de simbolizarse por un árbol en pie para pasar a ser imaginado como rizomático.
Termino con unos comentarios desordenados. La revolución parecería imposible en un mundo posmoderno. Lo era en el moderno cuando la clase portadora del germen revolucionario era externa al sistema. ¿Y ahora? No hay nada externo al sistema y cabe preguntarse quién portará el estandarte de un mundo imaginado y quién jugará el papel de detonante.
Antes se proclamaba un lema que rezaba “o socialismo o barbarie”. Hoy hemos visto que ha ganado la babarie en forma de socidad civil moribunda y simple coartada para la burocratizacion de la vida.Hoy la pregunta-grito es “babarie o competecia” en todos los niveles.La barbarie está asociada al modernismo que no permite la movilidad social y estratifica el poder. La competencia en serio es la forma de disipar rentas y como tal es una idea posmoderna en la medida de que le ciencia económica ha sido siempre posmoderna puesto que no había nada exógeno en su modelo estándar. Y la competencia, en consecuencia, permite la movilidad social. En el límite todos tendremos, gracias a un trabajo inmenso, nuestros quince minutos de gloria que nos permitirán apropiarnos de un renta tan grande que nos dará ocasión, a pesar de su duración fugaz, a vivir de ella el resto de una larga vida. Todos ( y todos significa todos, incluídos los inmigrantes ya indistinguibles como tales) dilapidaremos nuestras fuerzas tratando de retener esa renta diferencial pero, hagamos lo que hagamos, la fuerza incontenible de la competencia hará que nuestros esfuerzos sean baldíos.
Pero, ¿es esto una revolución? Pues sí y será dificil llevarla a cabo debido a que no hay un sujeto revolucionario que porte la universalidad. Esa, sin embargo, es una idea moderna. Lo que hoy hay son muchos focos distribuídos. Detectar esos focos no es tarea fácil en un mundo totalmente endógeno en el que nadie está siempre fuera. Solo nos cabe detectar o tratar de detectar, mediante una experimentación computacional, pautas de comportamientos sociales que se puedan utilizar como efímeros soportes para la competencia revolucionaria.

Reacciones al gran bail out de Europa a sí misma

El lunes de madrugada los ministros de Economía y Finanzas, bajo la Presidencia de Elena Salgado, se pusieron de acuerdo sobre un conjunto de compromisos que llevan a la formación de un fondo enorme disponible para reaccionar ante ataques especulativos que seguramente no se producirán a la vista de la existencia y la cuantía del fondo. Los acuerdos alcanzados pueden considerarse un gran bail out pues, aunque directamente está pensado para salvar a aquellos países que necesitan financiar una emisión de deuda para pagar sus gastos (incurridos por activa o por pasiva en los momentos en los que era necesario incrementar la demanad agregada) sin incurrir en el terrible círculo vicioso de emitir nueva deuda para pagar los intereses de la vieja viva, indirectamente sirve para salvar a aquellos bancos que acumulan en sus carteras esa deuda que dejaría de valer algo en el caso de que este fondo no existiera y cegaría, por lo tanto el pozo de la liquidez.
Ayer y hoy lo periódicos y la red están llenos de comenatrios y ayer por la noche las cadenas de television dedicaron sus tertulias a este momento, naturalmente histórico, y esta vez es cierta esta exageración verbal habitual. Sin embargo lo mejor que he leído es este post de Tano Santos cuya lectura recomiendo para, al menos, poner en orden las ideas.
A mí, sin embargo,me gustaría dejar caminar a mi elucubración por otro sendero especulativo mdiferente mientras esperamos las reacciones de los mercados en los próximos días. Me gustaría subrayar que el acostumbrado agorerismo de la derecha de esta país estaba anoche un pelín decepcionado aunque todavía le quedaba la apostilla amarga de que nos habían obligado a incrementar la reducción del gasto y nos habían recomendado el abordaje de deberes largamente postergados. Pero todavía me interesa y me asombra más el regusto con el que economistas perfectamete respetables se relamen ante la aparente exigencia de centralizar la supervisión de la ortodoxia fiscal. Es el centralismo que aparece en cuanto rascas un poco su discurso aséptico y a pesar de que conocen perfectamente las ideas liberales que, en su versión mejor construída, aborrecen ese centralismo y con razón, justamente porque ese centralismo no es necesario y no parece la mejor idea en un entorno muy heterogéneo sujeto a shocks asimétricos.
Siempre me ha asombrado este reflejo centralista y generalemte autoritario que se da en cuanto encontramos algún problema que parece desbordarnos. Y como no me parece correcto y lo veía venir escribí hace poco en Expansión un post que reproduje hace unos dias aquí declinando la invitación a acercarnos a un Tesoro Único. Ese post sirve para enfrentar la postura de Wyplosz, pero me no basta por que el reflejo autoritario es inconsciente y acarrea el aparente y consolador espesor de la obviedad.
Y eso no debería ser así al menos entre nosotros que tenemos un sistema autonómico descentralizado al menos en parte. Gran parte del gasto está descentralizado y el ingreso lo está en Navarra y el País Vasco. Lo que se propone ahora en general, con ese reflejo inconsciente, es centralizar más el gasto mientras no parece que se insista o sugiera siquiera descentralizar el ingreso. Este reflejo me parece una simple generalización del sistema de concierto económoco con el mecanismo del cupo generalizado tal como he propuesto muy a menudo.
Esta propuesta no puede prosperar en un país como España en el que el centro ha ido cediendo poder, pero debería aceptarse en una Europa en la que el centro está tratando de aumentar un poco su poder. Es el camino hacia la confederalización de Europa y esto da miedo a los centralistas, españoles o franceses, y no gusta a los que apostarían por un federalismo europeo. Yo apuesto por la oportunidad de un salto adelante de este estilo en un momento en el que Europa quizá esté dispuesta a moverse. Una de sus ventajas sería, creo yo, que el Reino Unido quizá escuchara una propuesta de este estilo bajo la influencia de los libera- demócratas.


El plan anunciado este fin de semana constituye un rescate en toda regla a todas aquellas contrapartidas con exposición al riesgo soberano griego, pero también portugués, español, italiano, etc. En particular se rescata a los grandes bancos europeos, franceses, suizos y alemanes, cuyos balances estaban sufriendo sobremanera como consecuencia del incremento de los diferenciales de la deuda soberana en sus carteras.Esto estaba produciendo un problema tremendo de liquidez en el interbancario que llevó a una seria crisis del sistema la semana pasada, como atestiguaba la subida de los tipos Libor en dólares, la anunciada reapertura de las líneas swaps entre los bancos centrales y otras señales que indicaban la gravedad del problema en desarrollo; las bajadas del mercado de valores sólo daban testimonio de la seriedad de la situación. El plan se presenta como un rescate de las naciones con problemas fiscales pero es mejor entenderlo como una transferencia del riesgo soberano de determinados países en las carteras de bancos, aseguradoras, fondos de pensiones y otras instituciones al balance de un fondo de nueva creación y de más de 600 billones de euros, bien mediante préstamos directos, bien mediante garantías por parte de los miembros de la zona euro, pero también del BCE. Esta transferencia ya ha comenzado con el anuncio ayer lunes de la compra de importantes cantidades de deuda soberana por parte del BCE y los bancos centrales de las naciones de la zona euro. Así interpretado, el rescate era inevitable pues en su ausencia el sistema financiero europeo hubiera probablemente entrado en caída libre con el consiguiente agravamiento de la crisis. No es sorprendente por tanto que los bancos fueran los valores que más subieran como consecuencia del anuncio del plan: Ellos son los beneficiarios principales de esta serie de medidas.
Un resumen rápido
El pasado fin de semana la Unión Europea y los países de la eurozona en particular estuvieron involucrados en intensísimas negociaciones que resultaron en la creación de mecanismos de estabilización financiera para los países miembros con problemas fiscales.
1. Por un lado se crea un fondo, con un techo inicial de 60,000 millones de euros con el que conceder préstamos a países miembros de la zona euro acogidos a un programa de asistencia del FMI (con “una “fuerte coordinación por parte del FMI” en palabras de la ministra Salgado, según leo en El País) El programa no es sino la extensión de uno ya existente (y que solo conozco por sus siglas en inglés, MTFAF, que significa Medium-Term Financial Assistance Facility) creado para países que siendo miembros de la Unión no lo son del euro y que básicamente consiste en un mecanismo de emisión de deuda AAA de la Unión Europea que a su vez se liga a un préstamo al país en cuestión (y del que ya se beneficiaron países como Rumanía y Hungría.) Este mecanismo es por tanto una copia o mejor extensión de uno ya existente y el límite inicial del mismo puede ser incrementado mediante decisiones ejecutivas del consejo de ministros, una vez hecha la recomendación por parte de la Comisión. El mecanismo no es sino un subsidio donde los países con problemas de financiación reciben préstamos a tipos que serian de otra forma inaccesibles gracias a los países que en la Unión tienen una calificación triple AAA (la emisión está garantizada con el presupuesto de la Unión.)
2. La creación de un vehículo especial de 440 billones de euros, con tres años de vencimiento y de naturaleza intergubernamental, entre avales y préstamos que sirva a los países que tengan dificultades de financiación o sólo lo puedan hacerlo a tipos elevados. La naturaleza intergubernamental de la estructura es simplemente para evitar los problemas legales en Alemania que pudiese derivarse de un rescate de un país miembro por parte de la UE. El antecedente es una estructura similar puesta en marcha en Francia durante la crisis de 2008 para la financiación de los bancos. Este vehículo estará respaldado por los países miembros del euro en proporción al capital inicial aportado al BCE.
3. El FMI contribuye fondos a ambos programas; en particular contribuye 220 billones de euros al anterior programa.
4. Todo lo anterior palidece sin embargo frente al anuncio por parte del Banco Central Europeo de iniciar la compra de bonos nacionales. Estas compras están en un principio esterilizadas pero si la experiencia reciente de la Reserva Federal es un guía esto no es un buen augurio. El escueto texto del BCE es revelador del espíritu con el que los miembros del consejo del BCE han tomado esta decisión que es uno de malhumor y falta de entusiasmo. Reproduzco el texto del BCE en el que el banco anuncia la nueva política en este punto (solo lo he encontrado en inglés) :
To conduct interventions in the euro area public and private debt securities markets (Securities Markets Programme) to ensure depth and liquidity in those market segments which are dysfunctional. The objective of this programme is to address the malfunctioning of securities markets and restore an appropriate monetary policy transmission mechanism. The scope of the interventions will be determined by the Governing Council. In making this decision we have taken note of the statement of the euro area governments that they “will take all measures needed to meet [their] fiscal targets this year and the years ahead in line with excessive deficit procedures” and of the precise additional commitments taken by some euro area governments to accelerate fiscal consolidation and ensure the sustainability of their public finances.
In order to sterilise the impact of the above interventions, specific operations will be conducted to re-absorb the liquidity injected through the Securities Markets Programme. This will ensure that the monetary policy stance will not be affected.
Una evaluación rápida
Esta crisis es una de apalancamiento, en algunos países mayoritariamente del sector privado (España, EE.UU.), en otros del sector público (Grecia, Japón, Bélgica, Italia), y de malas perspectivas de crecimiento que hacían insostenible los niveles de deuda (por ejemplo, el desempleo masivo y las malas perspectivas de crecimiento hacen del apalancamiento del sector de las familias españolas un problema gravísimo.) Este plan, excepto en lo que se refiere al anuncio del BCE, al que vuelvo más abajo, es uno que ofrece más deuda para acabar con el problema de la deuda existente y solo puede funcionar si los países que están en el punto de mira de los mercados acometen las reformas económicas y ajustes fiscales necesarios para recuperar la estabilidad presupuestaria durante estos tres años. Esto es, el plan que aquí se propone no es sustituto de nada: Si los griegos necesitaban de un ajuste fiscal hace una semana, lo siguen necesitando hoy; si los españoles necesitaban de reformas estructurales hace una semana las siguen necesitando hoy. Pero es un plan que da margen de maniobra si se quieren acometer dichas reformas.
Para todos aquellos que llevamos proponiendo reformas de calado este plan constituye un arma de doble filo. Por un lado resuelve los problemas de financiación inmediatos de los PIIGS y da tiempo para acometer las mencionadas reformes y ajustes sin acuciantes problemas de liquidez; y hay que decir que sin estas reformas y ajustes el plan fracasará. Por otro, elimina completamente los incentivos para acometer dichas reformas: Si nuestros gobernantes no tuvieron incentivo alguno para acometer las reformas cuando el desempleo se disparaba al 20% y el diferencial de nuestra deuda con respecto a la alemana se disparaba igualmente, ¿qué nos hace pensar que lo van a hacer ahora que nos podemos acoger a estos programas de ayuda y así evitar crisis de liquidez? El problema del programa reside en que es difícil ver un plan de ajuste en Grecia o en España (y a lo que me refiero con esto vuelvo más abajo) que sea lo suficientemente ambicioso para hacer del mismo un éxito y lo suficientemente flexible que lo haga políticamente viable. Los detalles del plan no permiten, al menos por ahora, evaluar la “condicionalidad” del mismo, esto es el conjunto de condiciones bajo las cuales los países con necesidades de financiación pueden acogerse al programa (los detalles del vehículo especial de 440 billones de euros son escasísimos.)
Es importante entender que la “condicionalidad,” las condiciones bajo las cuales un país puede acogerse al programa, es de fundamental importancia. Si dichas condiciones son excesivamente duras, como lo es en el caso griego, entonces el programa no es creíble y la duda sobre esta crisis no se resuelve: ¿Puede un país como Grecia realizar un ajuste fiscal del calibre exigido sin una reestructuración de su deuda? Si las condiciones son blandas entonces los países con problemas tendrán incentivos para aprovecharse del programa sin hacer los sacrificios que permitan una solución a largo plazo y estaremos de vuelta en un par de años.
Es por ello por lo que el plan puede ser la puerta por la que se cuele una reforma profunda de la UE y que lleve a una armonización más estrecha y quizás obligatoria de los presupuestos, al menos, de los países miembros del euro. Esto requeriría que la autoridad final en lo que a la posición fiscal de los países de la eurozona residiese en Bruselas, con lo que esto llevaría a los estados miembros y sus parlamentos a dejar algo tan importante como la autonomía fiscal en manos de terceros.
Esto es, el plan que se anuncia resuelve problemas de liquidez y no de solvencia (a no ser que uno crea que lo que hacía insolventes a los estados eran los tipos de interés a los que podían refinanciarse y no los problemas de los déficits estructurales.)
¿Es el fondo de 440 (más 200 del FMI) billones una fuente de condicionalidad?
Hay una falta desesperante de detalles sobre el gigantesco fondo de préstamos y garantías antes descrito pero quizás sea provechoso especular si puede ser utilizado como un mecanismo de incentivación para la toma de medidas de ajuste fiscal o reformas estructurales. Por ejemplo la financiación de, pongamos, España, de sus emisiones a cargo del fondo o las garantías que el mismo pueda dar pueden estar condicionadas a la consecución de determinados objetivos fiscales o a la adopción de las reformas estructurales. La estructura de acuerdos bilaterales intergubernamentales que parece tener el fondo añade un elemento más de condicionalidad pues un país puede verse excluido de la financiación si no hay contrapartida que esté dispuesto a patrocinar el préstamo; esta estructura está hecha, según cuentan los medios, para satisfacer las necesidades legales alemanas y uno se pregunta si ese es el agujero que el país germano puede utilizar para excluir del fondo a los países fiscalmente irresponsables una vez que remita la crisis.
Otra fuente de condicionalidad puede ser aun más sibilina. Por ejemplo el fondo puede consolidar unas cantidades importantes de la deuda soberana de los países en dificultades. Dicha consolidación puede incrementar el poder de negociación de la Unión Europea frente al país en cuestión. Por ejemplo en caso de incumplimiento de determinados objetivos fiscales de un país, el fondo podría proceder a la venta de la deuda del país emisor en el mercado, con el consiguiente incremento de los diferenciales y el encarecimiento de su deuda. Esto podrá formalizarse en los estatutos del fondo para evitar la discrecionalidad de la decisión y evitar las considerables presiones políticas a las que sería sometido el fondo por parte de los países con problemas fiscales.
Pero también el fondo mediante la consolidación puede ser una fuente de reestructuración de la deuda problemática. Una vez que el fondo haya adquirido un porcentaje importante, por ejemplo, de la deuda griega puede proceder a una renegociación de la misma con la certeza de que ello no llevara a problemas de solvencia en el sistema financiero francés, para seguir con el ejemplo, que era el mayor tenedor de la deuda griega.
El papel del BCE
Son muchos los observadores que inmediatamente resaltaron la importancia del anuncio del BCE de intervenir en los mercados de deuda privada y pública. El BCE va a comprar bonos, públicos y privados, y en un principio va a esterilizar estas compras. Esto es, el BCE no quiere perder la guerra que siempre existe entre la autoridad fiscal y monetaria en lo que se refiere al equilibrio presupuestario pero desde luego que con el anuncio de ayer ha perdido una batalla. La esterilización puede hacerse mediante la venta de activos, la emisión de papel, presumiblemente a corto, o simplemente la oferta de depósitos a plazos y compensados con unos tipos de interés lo suficientemente atractivos.
El BCE puede abandonar dicha política de esterilización y simplemente iniciar una política de monetización. Como ya apunté en un post anterior esta es una (muy desagradable) solución: Que el BCE inicie una política de expansión cuantitativa (como la Reserva Federal o el Banco de Japón durante la gran crisis bancaria del país nipón) y produzca un proceso inflacionario sostenido, eliminando la deuda real, los salarios reales y los beneficios sociales reales (pensiones y desempleo). Si es factible o no ya lo discutí en el anterior post pero por resumir creo que no: Requeriría un cambio de actitud importante por parte de miembros del consejo que, como Axel Weber, han reiterado su oposición a cualquier solución que implique la monetización de los déficits de los países más irresponsables en lo fiscal.
¿Y nosotros?
Aunque parezca mentira, estamos como estábamos en lo que a la necesidad de reformas se refiere. Pero este gobierno, este presidente, mereciéndola o sin merecerla, tienen una oportunidad más y es la de una vez demostrar que España es efectivamente un país serio y que podemos distinguirnos del resto de los PIIGS mediante la adopción de las reformas tantas veces solicitadas, sin el agobio de los posibles problemas de financiación que hacían de cualquier medida una prueba ante el mercado. No estaría de más, por ejemplo, acometer la reforma del sistema de pensiones que tiene el beneficio de tener efectos fiscales importantísimos, y por lo tanto de fijar expectativas, sin tener los efectos contractivos tan temidos en cualquier consolidación fiscal. El presidente se quejaba que cualquier contracción fiscal ahora mismo sería contractiva, y en esto llevaba razón, pero a su vez parecía utilizar este argumento como excusa para la inacción que ha caracterizado su gestión de la crisis. Se pueden hacer muchas cosas que sin tener un impacto fiscal primario pueden tener efectos muy saludables sobre nuestra prima de riesgo y las expectativas de nuestra economía. La reforma de las pensiones nos permitiría distinguirnos inmediatamente de los otros países en dificultades y quizás empezar un círculo virtuoso que hiciera fáciles otras decisiones.
Es importante que nuestro gobierno no utilice este programa como una excusa para no hacer nada de lo mucho que nuestro país necesita con urgencia: ¿Hay que repetir que nuestro país tiene el 20% de desempleo y que todas las expectativas incluidas las del gobierno es que no va a bajar del doble dígito en los próximos años, que una vez más se está desaprovechando una generación de jóvenes y sacrificando lo mejor de su vida laboral en el altar de no se sabe qué conveniencia?
Coda: Sobre los especuladores
Mucho se ha hablado durante estos días de los especuladores a quien se ha culpado de forma repetida de la crisis de deuda griega y el contagio a otros países. Si usted participa de semejante opinión, le ruego que se haga la siguiente pregunta: ¿Compró usted deuda griega cuando el diferencial con el bono alemán llegó al 10%? Si la respuesta es que no y tenia los fondos necesarios para una inversión a largo plazo, entonces usted es un especulador porque rehusó a comprar deuda que en un principio consideraba perfectamente viable teniendo los fondos para ello, presumiblemente esperando un mejor precio en ocasión posterior. Si la respuesta es que sí, enhorabuena porque ha obtenido unos excelentes rendimientos y además tiene la satisfacción de no ser un especulador.
Es importante insistir en lo que iniciaba este post que es que a quien se rescata con este paquete es a todos los bancos, aseguradoras y demás con fuertes posiciones en deuda soberana, griega y no griega. Pero también hay que enfatizar que con el paquete de ayuda se ha enriquecido a todos los bancos de inversión y fondos de gestión riesgo que durante estas últimas semanas no han hecho más que vender protección sobre la deuda griega, española y portuguesa (mediante posiciones cortas en “credit default swaps”) y comprando directamente los bonos de los PIIGS, apostando a que los gobiernos europeos intervendrían y rescatarían a los países (y sus instituciones financieras) en dificultades. Tienen todos estos agentes tomada la medida exacta a nuestros gobernantes, ignorantes en todo lo que se refiere a los complejos mercados financieros, y la apuesta a que el pobre contribuyente europeo iba a hacerse cargo de la deuda soberana era una prácticamente segura. Como ya dije en un anterior “post” en nadaesgratis.es (“Tarde, mal y nunca: España, una oportunidad perdida”), ahora nos toca bailar al ritmo del mercado e impresiona ver a la Unión Europea en tal tesitura. Las exigencias de nuestro socios en lo que se refiere al déficit de España no es sino la correa de transmisión de lo que se vivió en Europa la pasada semana.
Se nos hace difícil oír a nuestros gobernantes pontificar que con este programa se pone fin a los malvados especuladores: Las risas en Wall Street, que casi puedo escuchar desde mi oficina en Columbia, y muchos otros centros financieros ante tan ingenua afirmación no nos permiten escucharlos con claridad.


“la situación en la que nos encontramos… parecería dar la razón a los que, jugando con las letras, nos predecían una recuperación en U o en W”. Los datos e informaciones que han ido surgiendo desde entonces, así como el caso griego me dan, desgraciadamente, la razón. A los ejemplos de aquel artículo hay que añadir otros nuevos pulsos relacionados ahora con el problema de la deuda, sea ésta externa o interna, pública o privada, de los países de la Unión Europea.
Ni que decir tiene que casi ningún país de la zona euro cumple los criterios de Maastricht que conformaban el Pacto de Estabilidad y Crecimiento en lo que respecta tanto al déficit presupuestario, fijado en el famoso y ya casi olvidado 3%,como al tope del 60% del PIB de deuda pública que el PEC exigía. Esto plantea dificultades que voy a tratar de comprender a fin de verificar mi aseveración de que vamos a contemplar luchas de poder renovadas.
En el caso del Reino de España, la situación creada por el desequilibrio de la balanza de pagos no es dramática. España debe al exterior, por la deuda emitida para cubrir una parte de los déficits anuales de dicha Balanza de Pagos un modesto porcentaje del PIB. Aunque esta cifra ha ido creciendo por la falta de competitividad seguirá siendo una cifra relativamente baja. Sin embargo a este concepto hay que añadir otras deudas hacia el exterior que El Estado puede tener como resultado del déficit presupuestario así como las que acarreen agentes privados. Y, con estos añadidos, la situación puede complicarse
En efecto, aunque la vida media de deuda externa pública está en torno a los 7 años, vamos a encontrarnos con importantes necesidades de financiación a corto plazo debido a a las otras fuentes de endeudamiento y especialmente el déficit presupuestario y su preocupante aceleración. Vamos a confrontar, por lo tanto, importantes necesidades de financiación a corto plazo cuya posible refinanciación va a ser relativamente cara debido, no tanto a la mala situación del endeudamiento, como a los fundamentales poco promisorios de la economía española aquejada de falta de competitividad. En esta situación un incremento impositivo parece conveniente.
Además de todo lo anterior, el sector privado, no tanto las economías domésticas y las empresas financieras como las empresas industriales, tiene que cargar con su propia deuda que, en parte, también es exterior de forma que incluso las empresas más potentes, con ratings más o menos próximos al del Reino de España, van a tener que confrontar los mismos problemas que el sector público, pero agravados. La situación empresarial es pues preocupante puesto que a la falta de demanda exterior para los productos de esas empresas hay que añadir el paro que incide sobre muchas familias. No hay pues demasiadas esperanzas en lo referente al desapalancamiento de unas y otras empresas de forma que no podemos esperar un relanzamiento de la formación bruta de capital para no hablar del consumo en bienes duraderos.
La obligatoria reducción del déficit presupuestario para cumplir con el criterio del 3%, su financiación y la consiguiente colocación de las emisiones necesarias por parte del Tesoro constituyen problemas adicionales para la recuperación. Aparte de colocaciones en el exterior de esas emisiones, o bien se las queda la banca, con lo que ésta estará justificada en su “estreñimiento crediticio”, especialmente en un momento en el que se puede esperar una consolidación del sector, o bien se colocan en el sector familias, probablemente con el incentivo de alguna ventaja fiscal asociada a la afloración de rentas ocultas. Vemos pues cómo, de una u otra manera, el sector privado deberá pagar parte del estropicio si no queremos sobrecargar el fondeo exterior.
Pero estos problemas no son solo nuestros. Cada economía tiene que saber si su tasa de crecimiento a largo es suficiente para pagar la carga de la deuda a los tipos pactados. Si no lo es, o solo lo es a partir de un futuro muy incierto, la deuda aumentará y esa economía no tendrá más remedio que reducir su gasto o aumentar sus tasas impositivas. Casi todos los países de la zona euro están en una situación parecida, de forma que muchos tendrán que acudir a otras zonas del mundo para obtener financiación, lo que previsiblemente encarecerá ésta. Si la situación se generaliza no le quedará a Europa sino una alternativa diabólica. O bien el BCE se hace cargo de las deudas agregadas monetizándolas, o bien se devalúa el euro para fomentar las exportaciones. Además de que ambas vías llevarían a una elevación de los tipos de interés a los que se financia la deuda, ni una ni otra de éstas soluciones parecen hoy por hoy admisibles para las economías europeas fuertes (Alemania o Francia) ni serían aceptables para sus prestamistas. Pero aunque no se lleve a cabo una devaluación formal (que, además de ser el reconocimiento que Europa no es un área monetaria óptima, probablemente acabaría con el proyecto europeo), el euro se irá depreciando en el mercado. Esto favorecerá sin duda las exportaciones de la zona pero también puede incentivar aun más la especulación contra el euro.
Se avistan por lo tanto luchas de poder adicionales a las que destacaba hace un mes. Recordemos que, en el ámbito doméstico, había que contar con el enfrentamiento entre contribuyentes y banqueros y entre patronos y trabajadores. Esta última confrontación no se ha canalizado de momento en un diálogo social suficiente como para llegar a acuerdos (más allá del ya firmado sobre salarios) que sostengan las modificaciones estructurales del mercado de trabajo. La tensión correspondiente ya se ha escenificado en las manifestaciones del pasado día 23 contra el “pensionazo” y si las empresas, por las razones apuntadas, se ven todavía más constreñidas crediticiamente, se va a recrudecer. Las tensiones entre contribuyentes y banqueros pueden quizá pasar a un segundo término a no ser que la imposición adicional requerida sea poco equitativa o que la consolidación financiera, seguramente ineludible, exija primar a algunas instituciones financieras.
Esta situación comprometida es lo suficientemente generalizable como para que Europa tenga que ponerse las pilas, lo que acarrea dificultades burocráticas y políticas, y como para que España intente con seriedad una política dura respaldada o no por un pacto de Estado. Un pacto así no parece fácil de alcanzar por el problema de las subidas impositivas por un lado y por la reforma de las pensiones o las reformas estructurales del mercado de trabajo por otro.
En una situación así se me antoja extraordinario que ningún economista europeo se haya referido a unas piezas teóricas, antiguas y menores, sobre el período de ajuste, es decir lo que tardaría una economía en volver, por ejemplo, a la senda anterior. Este período de ajuste depende del tamaño del sector público, de la tasa impositiva media y de la distribución de la renta ( ver mi trabajo “Una visión (semi) heterodoxa de la crisis”, Cuadernos de economía, vol.32, nº 88, enero-abril 2009). La influencia de esos factores es de un signo u otro dependiendo de la situación presente de la economía de que se trate. Pues bien, el Pacto de Estado en España debiera ser posible a partir de un acuerdo técnico sobre esa situación inicial en España: una buena tarea para la troika negociadora que ya se ha puesto a trabajar sin demasiadas expectativas de éxito. Y Europa empezaría a ponerse las pilas al reconocer que lo que una u otra economía tiene que hacer puede variar dependiendo de su período de ajuste propio dejando de entonar la palinodia de la necesidad de un gobierno económico único, por lo que se entiende un Tesoro único. Una idea ésta última sobre la que escribiré otro día.
4-Marzo -2010
http://juan.urrutiaelejalde.org/espana-y-europa-ante-el-desapalancamiento


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¿que ha cambiado en este año?