30 septiembre 2011

N-295:Estudios sobre el impacto de la política económica en el desempleo.


El Premio Nobel de Economía 2010 ha sido otorgado a Peter Diamond, Dale Mortensen y Christopher Pissarides por sus estudios sobre el impacto de la política económica en el desempleo. La teoría de Diamond, Mortensen y Pissarides busca respuestas a la pregunta del porqué aún en tiempos de crecimiento económico hay tanta gente sin empleo al mismo tiempo que existe un número de vacantes importantes. La teoría se basa en la existencia de mercados donde los participantes de lado de la demanda y los del lado de la oferta no están en contacto directo de manera inmediata. El mercado laboral es claramente un mercado de este tipo. Por ejemplo, una empresa que busca llenar vacantes generalmente realiza un proceso de búsqueda que requiere de tiempo, recursos y en muchos casos de intermediarios. Durante la búsqueda, existe la posibilidad de que las ofertas de trabajo no lleguen a manos de los que están dispuestos a realizar esos trabajos.
Los ganadores del Nobel desarrollaron un marco teórico para analizar este tipo de mercados de “búsqueda” y aplicarlo al mercado laboral. Su trabajo se basa en analizar la formación de precios en este tipo de mercados bajo el supuesto de que la oferta y la demanda no necesariamente llegarán a un equilibrio óptimo por fricciones. Los estudios intentan determinar si dichas fricciones incentivan la intervención gubernamental y si dicha intervención juega un papel determinante en eliminar algunas de estas fricciones. La intervención gubernamental en un mercado laboral es prioritaria desde el punto de vista político ya que el desempleo es una de las variables que más pesan en las decisiones de voto. Para los galardonados, la intervención gubernamental en un mercado de búsqueda como el laboral es necesaria, pero no suficiente, para eliminar algunas de las fricciones y por lo tanto podría resultar deseable.
Un ejemplo de esta teoría de las «fricciones»: «Un seguro de desempleo puede ayudar a que el mercado de trabajo funcione mejor: si yo ando buscando empleo y me muero de hambre, aceptaré lo primero que me salga, aunque esto sea un mal "emparejamiento" desde el punto de vista de la sociedad (por ejemplo, un informático trabajando en un Burger King). Pero si tengo un subsidio seguiré buscando hasta que encuentre algo adaptado a mi formación, y que por tanto genere más bienestar para la sociedad. A la vez, un subsidio excesivamente generoso reduce los incentivos a la búsqueda de trabajo. El trabajo de los premiados nos permite medir estos dos efectos y diseñar subsidios de desempleo eficientes desde el punto de vista de la sociedad».
Los galardonados desarrollaron un modelo, conocido como el DMP (por sus iniciales) para analizar el funcionamiento del mercado laboral, la influencia de la política económica y los mecanismos de transmisión de choques externos. El modelo DMP permite analizar el desempleo, la formación de precios (salarios) y las vacantes. El modelo analiza el comportamiento de aquellos que buscan empleo y el proceso de reclutamiento de aquellos que buscan llenar vacantes. El modelo estima la influencia de diferentes variables como la tasa de interés, el seguro de desempleo, los costos de contratación y despido, sobre el empleo.
Respecto a los problemas del mercado de trabajo español basándose en la DMP. Las teorías de los premio Nobel apuntan a que tenemos una tasa de paro tan elevada porque nuestra regulación contractual y nuestra negociación colectiva exacerban las tasas de creación y destrucción de empleo. También porque las subvenciones al empleo son poco eficaces para alargar la duración de las relaciones laborales, porque nuestras prestaciones por desempleo son netamente mejorables en relación con la búsqueda de empleo y el reciclaje, y también porque nuestras políticas activas no facilitan suficientemente los emparejamientos. Éstas serían las claves de una reforma laboral integral.

Basándose en el modelo de «búsqueda» de los Nobel, un grupo de economistas («Los Cien») consideran que es necesario cambiar el nivel de protección social en España. La teoría de explica que apuestan por una reforma que modifique el sistema de contratos y la regulación de la negociación colectiva (consideran "absolutamente necesaria" una nueva regulación de la negociación colectiva, de forma que los convenios de ámbito superior a la empresa dejen de limitar las posibilidades de reorganización del trabajo en las mismas).

Estos economistas  reclaman un contrato único y cambiar el sistema de subsidio del paro. Consideran que una reforma laboral efectiva pasa por la implantación de un contrato único con indemnización por despido creciente con la antigüedad, que permitiría a los trabajadores tener un contracto indefinido desde el principio: contrato único con indemnización progresiva. Al tener indemnizaciones reducidas al principio, este contrato no perjudicaría a los sectores con puestos de trabajo más estacionales y de menor duración, y a la vez generaría una mayor estabilidad laboral a medida que aumentase la duración del empleo.

También apuestan por elevar la eficacia de las políticas activas de empleo (especialmente en el actual contexto de restricciones presupuestarias). Concretamente, por que la percepción de las prestaciones por desempleo se vincule estrechamente a la participación en políticas activas de reinserción y formación.
  Además, un subsidio decreciente incentiva la búsqueda, ya que si es elevado provoca que el trabajador no tenga prisa para buscar empleo y espere a encontrar la oferta que más le guste. De ahí que su propuesta plantee subir la indemnización inicial por despido y que se reduzca con el paso del tiempo, para mantener la protección social y estimular la búsqueda.
 

notas 290-295, basadas en manuales de economia mundial de la UOC