30 septiembre 2011

N-291 : La Evolución del CAPITALISMO EN EL SIGLO XXI (III parte)


La base material del sistema y la estructura y dinámica del sistema
 
Se debe de estudiar la incidencia de la nueva combinación de políticas macroeconómicas, las repercusiones que el crecimiento demográfico ha tenido tanto desde la perspectiva de la oferta como de la demanda, el comportamiento de la financiación interna y externa de la economía, y la expansión y caída de la actividad inmobiliaria en el caso de España.

los procesos de integración regional se están configurando como un paso intermedio entre la pervivencia de los estados nación y la globalización en el mundo actual. Las necesidades de unos mercados mayores e integrados vienen motivados, en parte, por la competitividad internacional y también por la existencia de empresas que superan el marco nación. Todo eso supone coordinar aspectos que superan los mismos mercados, como la fiscalidad, la moneda, las políticas económicas y, incluso, la unión política, etc.
Este proceso de integración tiene un precedente en los procesos de unificación nacionales que se dieron durante el siglo XIX a los EE.UU., Italia y Alemania. La unificación nacional de aquel momento igual que la integración regional actual permiten la creación de mercados interiores más eficientes en las transacciones y también una mayor influencia en las negociaciones internacionales y con las empresas multinacionales.

Se debe de entender la influencia de la base material, principalmente de la población, como factor de crecimiento económico en España
la transición hasta una sociedad moderna trae nuevas formas de vivir en la sociedad imbricadas directamente con la forma de producir y de conciliar la vida labora y familiar por parte de las personas. La incorporación de la mujer al mercado laboral de forma masiva hizo disminuir la natalidad dado que descendió el tiempo de dedicación para el cuidado de los hijos y las hijas y los costes absolutos y relativos de tener un hijo o una hija crecieron de forma muy importante. Por ello, ante la elección de tener o no tener hijos, se pasa de tomar una decisión basada en que los hijos son fuerza de trabajo y por lo tanto, fuente de ingresos, a ser una fuente neta de gasto directo.
Es el caso de un país occidental como España en donde la natalidad ha ido descendiendo fuertemente y la esperanza de vida se ha ido alargando.
 Cómo afecto a la pirámide de población que se produjera una fuerte entrada de población entre 20 y 40 años procedentes de otros países 
un fuerte ensanchamiento en el corto plazo de la pirámide en las franjas comprendidas entre 20 y 40 años. Este sería el único efecto que habría en el corto plazo. Si este volumen de personas se quedase a vivir por un largo periodo de tiempo en este país, los efectos sobre la pirámide se notarían en varios aspectos. Se incrementaría la natalidad, por lo que se ensancharía la parte baja de la pirámide y posteriormente se ensancharía la parte alta (mayores de 60) en el caso de que estas personas decidieran no retornar a sus países de origen. En el caso de que lo hicieran (como se produce en la mayoría de los casos), no se produciría ese ensanchamiento en la parte alta de la pirámide.
Este es el típico caso que ha pasado en España en los últimos diez años. Se ha producido una fortísima entrada de población inmigrante de edad joven que se han establecido junto a sus familias en el país y que, incluso, han constituido sus familias aquí. Esto ha provocado que se haya podido producir un rejuvenecimiento en la edad media del país.

II-Modelo energetico
en nuestro actual modelo energético, el petróleo sigue siendo una fuente de energía estrella fundamentalmente para el transporte de personas y mercancías, en la producción energética, esto no es así. El uso del carbón en el mix eléctrico ha venido cayendo a lo largo del último cuarto de siglo XX  hasta quedarse en un 13% de la potencia total instalada
En el mix eléctrico nacional, según el ministerio de Industria, en 2009, el 40% de la capacidad instalada correspondía al conjunto de renovables, el 29% a ciclo combinado (gas), el 18% a nuclear y el 13% a carbón.
Esta realidad productiva nos hace afirmar que España está, sin duda en el tercer modelo energético, el cual se basa en la combinación de todas las fuentes de energía primaria, con especial predominio del petróleo (en el ámbito del transporte) y del gas natural (en el de la generación eléctrica), pero con una parte sustancial de energía hidráulica, solar y nuclear.
el carbón nacional es mucho más caro que el que se puede importar de otros países. Es por ello que las empresas nacionales extractoras del carbón están pasando por serios problemas de viabilidad de su actividad. Las centrales térmicas más competitivas han apostado por utilizar un tipo de carbón de mayor calidad y potencia calorífica que el nacional por lo que, si se prima (subvenciona) el mineral nacional frente al foráneo, se produce una doble pérdida de competitividad. Por un lado estas centrales térmicas estarían siendo perjudicadas al tener que comprar carbón nacional dado que, a pesar de pagarlo más barato (por efecto de las subvenciones) necesitarían comprar más para conseguir la misma generación energética. Además, el país en su conjunto pierde competitividad al tener que subvencionar un producto de peores características.
España es un país que no tiene petróleo, ni gas, ni uranio, por lo que la mitad de la potencia energética instalada depende de importaciones de materias primas para su combustión y transformación en energía.
La apuesta por las renovables en España está siendo muy importante, pero todavía es una energía cara y cuyo flujo de generación no es ni constante ni controlable en función de la demanda. También genera problemas de almacenamiento para su distribución en puntas de producción. Es por ello, que se necesitan sistemas de generación eléctrica de corte tradicional o primario como respaldo.
Es en este ámbito donde los defensores del carbón nacional hacen una firme defensa del mismo. Si en las energías tradicionales dependemos de las importaciones y dado que el carbón es (básicamente) la única fuente de energía fósil de que dispone España, apoyemos su mantenimiento extractivo como reserva energética estratégica. Por lo tanto, y a la vista de que se ha aprobado un nuevo periodo de ayudas (subvenciones) al consumo de carbón nacional, podemos pensar que el mantenimiento del carbón se está enfocando más a que es un recurso natural estratégico (si desapareciesen el resto de fuentes de energía, España podría seguir produciendo electricidad gracias al carbón) a que pueda ser una fuente de energía competitiva (que no lo es en la actualidad).


“Las claves del conflicto del carbón en España” http://www.rtve.es/noticias/20100917/claves-del-conflicto-del-carbon-espana/354662.shtml, “Los camioneros de As Pontes toman Ferrol contra el Decreto del carbón” http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/25/galicia/1285411605.html  y al artículo “Mix energético sostenido económicamente” de Antoni Peris http://www.cincodias.com/articulo/opinion/Mix-energetico-sostenible-economicamente/20100419cdscdiopi_3/cdsopi/  podemos ver cuáles son algunos de los problemas que hay con las fuentes energéticas que conforman el mix de generación eléctrica en España.