23 abril 2011

N-157- La ayuda de Europa hacia España = 3 planes Marshall

Tres planes Marshall. España ha recibido de Europa una suma de dinero tres veces superior a lo que supuso el plan ideado en 1947 por el secretario de Estado norteamericano, general George Marshall, para ayudar a la reconstrucción de los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial y bloquear el avance de la influencia soviética. España ha percibido más de 120.000 millones de euros desde su ingreso en la Comunidad Económica Europea en 1985, frente a los 12.841 millones de dólares que Estados Unidos transfirió a los gobiernos de Europa occidental entre 1947 y 1951, con la única excepción de España y los pequeños estados de Andorra, Liechtenstein y San Marino. Tres veces más si actualizamos el valor de la divisa estadounidense en la posguerra.



Mr. Marshall pasó de largo y dejó a Pepe Isbert con un palmo de narices en la plaza mayor de Villar del Río. Cuarenta años después –la unidad de tiempo del franquismo–, llegó la hora del resarcimiento. La hora del Gran Drenaje. Un acontecimiento único en Occidente. “España se ha convertido en el país del mundo que históricamente más se ha beneficiado de una corriente de solidaridad proveniente de otros países”, escriben los economistas José Luis González Vallvé y Miguel Ángel Benedicto Solsona en La mayor operación de solidaridad de la historia (Plaza y Valdés, 2007), la crónica mejor documentada sobre el efecto de las ayudas comunitarias en una España deseosa de bienestar, que en junio de 1985, fecha de ingreso en la CEE, apenas alcanzaba el 68% de la renta per europea.



Tres planes Marshall. Más de treinta veces el dinero que recibió Alemania Occidental (1.440 millones de dólares) para que pudiese levantar cabeza. Una ayuda gigantesca que se ha concentrado, de manera preferente, en la España meridional, en la meseta castellana y en Galicia. Un evento de tal magnitud justificaría la colocación de una placa de homenaje al ciudadano alemán en la plaza mayor de cada municipio de las Españas. Una cívica señal de agradecimiento al Carolingio Solidario. Al anónimo contribuyente de la Blue Banana, puestos a ser puntillosos, justos y geográficamente modernos. (Banana Azul es el nombre que recibe la macrorregión formada por los nódulos europeos más poblados y con mayor nivel de desarrollo, una dorsal rica y curvada: el norte de Italia, la cuenca del Rin, el valle del Ródano, el área de París, el Benelux y el sur de Inglaterra). “Villar del Río, que un día vio pasar a Mr. Marshall, para siempre agradecida al Plátano Azul”. No menudean en España las placas de homenaje a la ayuda extranjera –ese carácter siempre altivo y orgulloso– pero la bandera de Europa ondea en cada municipio.



Y hay un mapa. Un mapa que en esta página nos explica muchas cosas. La distribución territorial de las ayudas europeas en el periodo 1986-2006, laboriosamente documentada por los dos economistas antes citados, es del todo imprescindible para entender el auge y caída del denominado milagro español.

Ese mapa nos acaba de explicar el café para todos, del que ya sabemos, contrariamente a lo que dice la leyenda, que no fue una imposición directa de los militares, sino el fruto de una conjunción de factores: el pertinaz tacticismo de Adolfo Suárez, la férrea voluntad de poder del joven núcleo dirigente del PSOE, el terrorismo de ETA, el pragmatismo catalán, la sombra militar, por supuesto, y el ímpetu de unas élites locales que, desde Santander a Algeciras, exigieron su lugar en la nueva planta democrática al grito de “¡Nosotros no vamos a ser menos!”. El mapa nos enseña cómo el precario sistema autonómico español –un federalismo vergonzante hoy en crisis de relato– ha conseguido legitimarse durante dos décadas en tanto que eficaz instrumento de drenaje de una monumental ayuda extranjera. Nos ilustra sobre la preponderancia electoral del Partido Socialista Obrero Español durante veinte de los treinta y tres años de Restauración democrática. Nos demuestra el papel clave que ha tenido y seguirá teniendo Andalucía. Nos ofrece la base documental suficiente para que empecemos a hablar de la Liga Sur como el más potente poder fáctico de un país sin riesgo de golpe militar. (Retengan la idea: en España, a diferencia de Italia, no hay Liga Norte; en España hay Liga Sur). Nos engaña, el mapa, sobre los beneficios obtenidos por Madrid en el Gran Reparto (más adelante veremos por qué). Y nos ofrece un punto de referencia imprescindible para leer mejor la actual crisis y la inevitable subordinación de España al Directorio Europeo y a la disciplina alemana en los años venideros.



Imaginemos las dos ilustraciones de estas estas páginas en una sesión de power point en Frankfurt, Hamburgo, Colonia o Rotterdam. O en la cancillería de Berlín. Señoras y señores, la mayor operación de solidaridad de la historia ha concluido con el estallido consecutivo de tres burbujas en el solar hispánico:

-la burbuja inmobiliaria (con los bancos alemanes pillados en salva sea la parte);

-la burbuja de los bancos de desarrollo regional (las cajas de ahorro que se están viniendo abajo),

-la burbuja de los parques fotovoltaicos, cuyas primas de escándalo han generado un negocio especulativo apenas disimulado por la nueva religión del medio ambiente.



A los tres planes Marshall concentrados en 25 años (más de 120.000 millones de euros) hay que añadir ahora el Fondo de Estabilización Financiera de la eurozona (440.000 millones de euros, especialmente destinados a evitar el default español, que podría llevarse por delante la moneda común). He ahí la dimensión histórica de la actual crisis. En muchas autonomías españolas –pendientes de las elecciones del 22 de mayo– nadie se atreve a hablar aún de recortes. En Catalunya lo han hecho y ya se están asustando. Debajo de las alfombras ya no caben más disimulos. Toda es culpa de José Luis Rodríguez Zapatero, dice la oposición, y el aserto ha hecho mella en el hombre de la calle. El PSOE, aterrorizado por los sondeos, ha decidido esconder al presidente, que se halla en jaque mate. Un power point con ritmo e intriga final.



A-Pide la palabra el abogado defensor del orgullo hispánico.

Cuidado con una excesiva mitificación del plan Marshall. Tuvo tanta importancia –o más– en el plano político. Sentó las bases de la OTAN y de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, embrión de la actual Unión Europea. Redujo la angustia de las cartillas de racionamiento y atemperó el prestigio de los partidos comunistas en el mundo obrero tras el arrollador avance del Ejército Rojo. Contribuyó, también, ojo al dato, al crecimiento de Estados Unidos, puesto que la devastada Europa Occidental (más Grecia y Turquía) dedicó buena parte de las ayudas a comprar víveres y demás productos de primera necesidad a Norteamérica. El general Marshall ayudó a muchos países a levantar cabeza, pero la gran recuperación de Alemania no se entiende sin la reforma monetaria de 1948, que alumbró el marco y puso las bases de una eficaz política antiinflacionista. Gracias a esa reforma monetaria existe el euro y Alemania, sesenta años después, vuelve a ejercer un papel imperial en el interior de las acolchadas estructuras europeístas. El plan Marshall es un mito singularmente español gracias a la extraordinaria película de Berlanga. La autarquía. Carpanta que se queda sin pan. El aislamiento. La vergüenza de ser español (“Son españoles los que no pueden ser otra cosa”. Cánovas del Castillo, 1876). La imperiosa necesidad de salir del hoyo. La pacífica y gradual recuperación de la democracia. El “nosotros no vamos a ser menos” de 1977-80. La euforia europeísta –bien regada– de los últimos veinticinco años. Y la enorme perplejidad actual.



B-Sigue el abogado defensor español.

Hemos aportado más de cuarenta millones de consumidores al mercado europeo. Y hoy tenemos un país con excelentes infraestructuras: autovías libres de peaje (excepto en Catalunya, en Levante y en el corredor del Ebro), la mayor red de alta velocidad ferroviaria del mundo, parques tecnológicos y logísticos en cada esquina... Han sido unos años extraordinarios. El excelente drenaje de los fondos europeos ha legitimado la España de las autonomías, un federalismo camuflado que en los próximos años será retocado y uniformizado por dentro sin tocar la fachada. Y hemos consagrado el Gran Madrid. Observen el mapa. Qué finura: modestia en las ayudas recibidas de manera directa y un chorro de dinero repartido aquí y allá para ampliar los mapas radiales de carreteras y ferrocarriles. Un salto de gigante para el centro y sus empresas constructoras. Les pondré un ejemplo, uno sólo: los túneles del Guadarrama, una de las mayores obras de ingeniería acometidas en Europa en los últimos años, dos túneles de 28,4 kilómetros imprescindibles para llevar el AVE a Galicia, a Oviedo, a Santander y al País Vasco, han costado 1.219 millones de euros y han sido financiados en un 85% por los Fondos de Cohesión de la Blue Banana.


Enric Juliana

13/03/2011

http://www.lavanguardia.es/opinion/articulos/20110313/54125975246/tres-planes-marshall.html



Crónica de la política regional de la UE en España


Autores

Miguel Ángel Benedicto Solsona , José Luis González Vallvé

Ficha técnica

Materia: Europa

Año: Noviembre 2007



Sinopsis

La crónica de un éxito. Así han sido los 20 años de la política regional de la Unión Europea en España. Desde que en 1986 nuestro país entró en la UE, los españoles nos hemos beneficiado de la mayor operación de solidaridad de la historia: 118.000 millones de euros en ayudas comunitarias. La fisonomía española, en gran parte gracias a nuestra entrada en Europa, ha variado de manera sensible. Tenemos una sociedad moderna, nuevas infraestructuras y servicios públicos, un sistema democrático estable y el crecimiento económico ha sido espectacular. Un ejemplo de prosperidad y de bienestar, único en el mundo, al que las Comunidades Autónomas han tenido acceso y del que se siguen beneficiando. En este libro los autores han querido destacar, de manera clara y sencilla, lo que ha significado para España y sus autonomías el éxito de la política regional europea. Estos 20 años han sido los mejores de la historia reciente de España, lo que coincide con el sentir generalizado de la mayoría de los ciudadanos españoles.

Sin entrar en temas autonomicos, deberiamos hacer una lista de los fondos estructurales europeos, en que , donde y como se han gastado. Si han sido bien utilizados, cuantos de ellos han creado han creado riqueza y cuantos han sido subvenciones perdidas por el camino.
Seguramente lo mas grave del asunto, es que esta colosal inyección de recursos no se dedicó a sentar las bases de una economía industrial tecnológicamente avanzada y orientada a las exportaciones.
Alemania con 1/3 de lo que ha recibido España pudo superar un pais destrozado por la guerra mundial y ser la locomotora industrial de Europa.
Los fondos estructurales estan marcados desde Bruselas,los recursos de Europa se destinan a lo que ellos digan (cambiar alcatarillado, etc) pero nuestros recursos si pueden destinarse a desarrollo, a a I+D, a incentivar a emprededores, a fo...rmación..etc,,,Alemania por ejemplo direcciono los bancos hacia la industria. no daba casi hipotecas para los alemanes [al 50 %] y daba cero para segunda residencia, tiene menos AVE y menos inversión en carreteras que nosotros.
El control del presupuesto, el control del gasto es del Estado-politicos y el B.de España. Si los bancos no hubiesen dado por encima del 70 %, no estariamos como estamos, si el estado hubiese promovido el alquiler no estariamos como estamos. Los bancos alemanes actuarón de otra forma [en el sector inmobiliario]Y ahora sigue con los mismos esquemas incentivando las reformas, las obras. En resumen España debe de funcionar -lo mas cerca- del presupuesto cero, cada vez que tiene mas de lo que necesita derrocha [se puede repasar la historia economica ce España, en 160 años solo en 4 ocasiones hemos tenido superavit comercial], o dicho de otra forma crece de forma desequilibrada, es un crecimiento dopado, esta claro no es lo mismo crecimiento vs desarollo del pais.

Qmunty Rssnews aporta el enlace a otro documento: http://ec.europa.eu/spain/pdf/operacionsolidaridad_es.pdf