20 abril 2011

N-145: Tres aristas, Tres enfoques, Tres articulos de X.Marcet

1-Involucrarnos personalmente en la salida de la crisis

La realidad es poliédrica, en el mismo momento que hay empresas que tienen un cuadro dramático otras viven sus mejores resultados, dependen de los mercados en los que estén, de su porfolio de productos, de su calidad, de su capacidad innovadora, etc. No a todo el mundo le va mal, hay empresas que han tenido un gran 2010. Igualmente no todas las administraciones viven los ajustes con la misma radicalidad.



Pero hay ocasiones en la que es necesario tomar consciencia de la realidad y admitir que la crisis afecta seriamente y se impone tomar decisiones incómodas, ya sean personales, corporativas o políticas. Y en este contexto de crisis hay gente que se niega a admitir la realidad, huye de su realidad o la afronta con poca resiliencia. Por de pronto ya sabemos que esta no será una crisis corta y debemos aprender a vivir con ella e involucrarnos personalmente en su superación.



En la empresa cuando cae la facturación hay que tener indicadores claros y tomar medidas ágiles y suficientes para proteger la viabilidad de la empresa en la dimensión que la nueva realidad permite. Es mejor una empresa menor que una empresa cerrada. A la vez hay que tener una actitud muy innovadora para aprender a estar en los mercados de otro modo. La crisis puede darnos oportunidades en terrenos que no habíamos imaginado antes.



En las administraciones el recorte presupuestario ha sido duro. Muchos lo toman como una anomalía pasajera pero no lo aceptan como un nuevo paisaje en el que transitar ofreciendo el máximo valor posible con muchos menos recursos y con plantillas de personal sobredimensionadas. Se impone la innovación radical, hacer lo mismo con menos dinero y más demanda de servicios públicos es encaminarnos a la frustración colectiva. Hay que reinventar el modo de hacer las cosas en el sector público. No la espero, pero se impondría una reforma radical.



En lo personal, hay gente que no toma consciencia que tener trabajo en un entorno de desempleo tan acusado no deja de ser una suerte que hay que cultivar. No hay que tolerar la indolencia, es un momento de esfuerzo colectivo y en las administraciones y en algunas empresas hay todavía demasiada gente que no quiere leer la realidad y se comporta irresponsablemente. Cuando veo algunos sindicatos que se comportan como verdaderos consultores expertos en que la gente trabaje lo mínimo y combine todas las prebendas posibles tengo la convicción que tampoco asumen la realidad.



En lo político, los partidos que aspiren a la centralidad deben incrementar su capacidad pedagógica (es complicado admitir y explicar porqué somos más pobres de lo que ellos mismos pregonaban) y alejar la tentación demagógica (todo es posible, una cosa y la contraria).

Hay que exigir responsabilidad a los que gobiernan y los que lideran la oposición. Parece claro que la lógica gobierno – oposición pesa más que las inercias ideológicas.

En Europa, mantener el estado social es imposible sin un cambio de paradigma que permita competir con Estados Unidos y con Asia. Europa debe uniformar todavía más sus políticas si quiere continuar siendo un espacio de bienestar, porqué las diatribas locales no ayudan nunca a superar los corporativismos.



Hay gente que asume que la salida de la crisis también depende de su esfuerzo y de sus decisiones. Hay gente que simplemente piensa que todo depende de los demás, del gobierno, de su empresa, de su jefe. La proporción de gente que asume una realidad adversa y se implica personalmente en la salida de la crisis es lo que hará más o menos competitivo un país, una empresa o una administración.



2-Colección de imposibles cotidianos



1. Rebajar los presupuestos públicos un porcentaje muy importante y que no afecte para nada a los usuarios sin hacer además ninguna innovación significativa y sin despedir a nadie (a no ser que fuéramos el país más burocratizado del mundo, que seguro que no).



2. Pretender que una universidad lidere la ciencia universal escogiendo un rector que no hable ni un poquito de inglés.



3. Pretender que los mejores se dediquen a la política sin que existan límites sobre su privacidad, sin permitirles innovar porqué se les impide arriesgar, reduciendo enormemente sus ingresos y destrozando su vida profesional porqué para siempre se les mirará como alguien que no piensa, sino que simplemente reproduce consignas.



4. Emprender sin riesgo personal, sin riesgo para el bolsillo particular.



5. Atraer o retener talento desde la mediocridad.



6. Pretender que organizaciones con escasa movilidad profesional se replieguen y trabajen sin contar con talento externo. Lo hace Google, lo hace Apple, lo hace General Electric, pero algunos creen que no necesitan a nadie.



7. Innovar sistemáticamente sin equivocarse.



8. Pretender cambiar las cosas solamente con discursos, o al revés, entender la política sin relato.



9. Aprender sin desaprender.



10. Pretender que los políticos, y en general los demás, resuelvan nuestros retos, solucionen nuestros problemas, reservando para nosotros una simple pero profunda especialización en la queja continua.



10+1. Escribir un blog y no arrepentirse de ninguna proposición.



3-Nota sobre talento, mérito y mediocridad



He podido participar en el Congreso que ha organizado la Agrupación Escolar Catalana compartiendo ponencia con gente de mucho talento, Begoña Román, Anna Sans y Gregorio Luri. Un lujo poder escucharles y pensar juntos. Agradezco su invitación para hablar de Escuela y Empresa.



Comparto con vosotros algunas notas dispersas que gracias a sus inspiradoras intervenciones he ido tomando:



1. La mediocridad se consolida cuando sistemáticamente damos la culpa a los demás de lo que nos sucede.



2. Lo contrario de la mediocridad es la meritocracia, aunque habrá que definir bien lo que significa “mérito”.



3. A cada uno según sus competencias (BR).



4. El sobrediagnóstico es una excusa para no actuar (con una sonrisa recuerdo la cita de que “una persona sana es una persona insuficientemente diagnosticada" creo atribuída al Dr. Laporte).



5. Sin autoridad legítima los cambios acostumbran a ser menores, se pierden en los entresijos corporativos.



6. Las organizaciones innovadoras saben combinar el sí y el no, espacios de libertad para emprender y decisiones comprometidas sobre innovación incluso cuando es para decir no.



7. La innovación tiene tanto o más que ver con la gobernanza que con la creatividad.



8. El talento anida en organizaciones con mucha movilidad profesional pero los profesionales en Europa se forman en instituciones de muy baja movilidad profesional.



9. La creatividad que no va seguida por la disciplina de la ejecución es un episodio que no lleva a la innovación, como los brainstormings, que la mayoría de veces son ejercicios sin ninguna transcendencia.



10. Las escuelas son proveedoras de oportunidades vitales, las empresas son proveedoras de oportunidades profesionales.