25 enero 2012

N-424: Modelo de triple hélice

1-Las tres hélices en los parques científicos y tecnológicos de Catalunya-M. CARMEN ADÁN Y JOAN BELLAVISTA
El año próximo 22@Barcelonacumplirá doce años del desarrollo de un modelo más pró-ximo a las Knowledge City de Escandinavia y de la dimensión de algunos de los actuales parques chinos, pero conunas características propias de gestión de la innovación apartir de herramientas, experiencias y estructuras como losclusters, los living labs o las smart cities, que ya lo sitúa comoun ejemplo internacional de parque, tal como se refirió a élJanAnnerstedt(2011) enla últimaConferencia de laAsociaciónInternacional de Parques (IASP) en Copenhagen. El movimiento de parques científicos y tecnológicos en Cataluñaha tenido un gran desarrollo en las últimas dos décadas1.Se ha pasado de intentar importar modelos de éxito a crearreferentes internacionales propios que incorporan el sticky knowledge (Townsend, Soojung-Kim & Weddle, 2009) delterritorio, creando un valor económico único y difícil decopiar –sticky– que vincula a los diferentes agentes del sistema de innovación y su dinámica con una localizacióngeográfica concreta.Modelos teóricos existentes como, entre otros, elmodelo de la triple hélice elaborado por Henry Etzkowitzy Loet Leydesdorff (1997) y el Sistema Nacional deInnovación de Lundvall (1992), sitúan los parques cientí-ficos y tecnológicos como elementos centrales del sistema de innovación, y como base del desarrollo económicoy social del territorio. La perspectiva histórico-temporalde los parques catalanes permite hacer un primer análisis de la realidad empírica del caso de Cataluña.La emergencia de modelos económicos y de desarrollobasados en el conocimiento sitúa la universidad 
como agente central del proceso de capitalización del conocimiento(Etzkowitz & Leydesdorff, 1997). El modelo sociológico clá-sico formulado por Merton (1977) atribuía al científico eldesinterés en su tarea a cambio de la recompensa del reconocimiento de sus colegas de profesión
En la segunda revolución académica, el conocimiento se transforma en capital rentable, y la ciencia y la tecnología pasan a ser consideradas como una variable endógena al sistema económico(Schumpeter, 1949). En este contexto, la motivación econó-mica adquiere un status comparable al avance científico yeste hecho tiene consecuencias significativas. Por unaparte, en la definición del papel del científico, que incorpora el rol de emprendedor a los roles más tradicionales dedocencia y investigación preexistentes. Por otra, en la organización social de la ciencia: la producción del conocimiento en este nuevo contexto se caracteriza, según el Modelo 2de Gibbons, por la participación de un grupo heterogé-neo de actores que tienen que colaborar en un contextomultidisciplinar (Gibbons et al., 1994).Y en tercer lugar, enla introducción de una nueva misión en la universidad,donde, además de las funciones de docencia y investigaciónque la universidad ha desempeñado hasta ese momento, seañade la función de desarrollo económico y social.La universidad asume cada vez más esta tercera misióntransfiriendo su conocimiento hacia la industria y la sociedad en general.Según el modelo de la triple hélice, a esta primera relación que vincula ciencia y mercado, se tiene queañadir la diferenciación institucional entre el control público–el gobierno y la investigación pública– y el control privado–la empresa y el mercado. La relación dinámica entre la universidad, la empresa y el gobierno es la que explica un nuevoparadigma de desarrollo económico y social basado en elconocimiento. Son la integración y el conflicto entre las treshélices los que guían el curso y la dirección de la innovación.Las interacciones entre estas tres esferas institucionales favorecen el intercambio de estructuras y funciones en nuevosespacios interface que actúan como intermediarios entre losagentes que forman parte del sistema de innovación.Algunosejemplos de estos espacios híbridos son las oficinas de transferencia de tecnología, las incubadoras de empresas y los parques científicos y tecnológicos.La configuración de este sistema emergente se estructura, según la triple hélice, a escalaglobal, pero los subsistemas que lo forman se configuran a partir de trayectorias locales (Etzkowitz & Leydesdorff, 1997)
paginas 121-129
fuente:
http://www.economistas.org/eal/REVISTA_ECONOMICA_CASTELLANO-64_.pdf
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2-la participación de las Universidades dentro del modelo de triple hélice, cómo podrían apoyar a los emprendedores si existiese también apoyo del Estado.Las asociaciones entre universidades y empresas industriales pueden desempeñar un papel clave en la mejora de la competitividad, ya que proporcionan un conducto para la propagación del conocimiento de laorganización académica donde el conocimiento se crea a la empresa en la que se transforma en la actividad innovadora. En este trabajo  nos propusimos un modelo de participación de la industria / universidad, y probamos el modelo empírico a partir de datos de proyectos de investigación en las empresas emprendedoras que sefinanciados a través de los EE.UU. Departamento de Energía de los pequeños Business Innovation Research (SBIR) del programa. Nos encontramos con que las empresas más grandes son más propensas a estar involucradas en una asociación de investigación conuna universidad, en general, empresas con  fundadores que tienen una formación académica.
No encontramos ningunaevidencia empírica de que el tamaño del premio SBIR influye en la probabilidad de una investigación asociación.http://www.uncg.edu/bae/econ/research/econwp/2012/12-02.pdf