02 abril 2012

Crecimiento vs desarrollo sostenible. Andres Gomez


CRECIMIENTO ECONÓMICO: SAGRADO EN LO MATERIAL, PROFANO EN LO SUBJETIVO, PERVERSO EN LO SOSTENIBLE
Andrés Gómez León*


* Economista y Magíster en Ciencias Económicas. Investigador Principal del Grupo de Investigación en Bienestar Subjetivo y Teoría Económica. Docente Asociado a la Facultad de Ciencias Económico-Administrativas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. E-mail: andres.gomez@utadeo.edu.co, agomezl@unal.edu.co

I.              Introducción
II.              Nacimiento y Pertinencia de las Cuentas Nacionales
Objeciones Discursivas
III.              El Bienestar Subjetivo
Objeciones Empíricas           

IV.Relación entre crecimiento económico y desarrollo sostenible

El sistema económico no es único entre los distintos tipos de sistemas que permiten el surgimiento y desarrollo de los sistemas de organización social, el entendimiento de las relaciones que el hombre 

emprende frente a la naturaleza y frente a otros hombres requiere reconocer que el económico es apenas un componente de un sistema más grande y complejo y que la reproducción del modelo de acumulación es dañina a su existencia misma.

Las evidencias desde lo ambiental son dicientes a esta altura del desarrollo del conocimiento y de su divulgación, sin embargo, en la práctica, los gobiernos suelen entregar a lo ambiental un lugar marginal. La huella ecológica de las naciones del primer mundo demuestra la necesidad de instaurar cambios y de dejar de llamar racional a modelos que ponen en peligro la existencia misma del hombre en el planeta.
Sin embargo, no será fácil tarea instaurar cambios en los modelos de crecimiento de las naciones y mucho menos en la cultura que los cobija, existen restricciones fuertes al cambio. Para tumbar el paradigma de igualdad entre crecimiento y bienestar debe presentarse uno de los siguientes escenarios:

Bien puede ser que surjan objeciones argumentales que tengan mayor fuerza que las que han sido expuestas para acabar al menos con lo que se enseña comúnmente en las aulas y permitir un giro a la teoría económica y al paradigma dominante en la enseñanza  para con esto permear cambios culturales.

A su vez, por parte de la investigación cualitativa se requiere de mayor fuerza en el alcance, validez yrigurosidad de los estudios sobre bienestar subjetivo para que sean estos incluidos en las cuentas nacionales y al tomar mayor protagonismo guíen la toma de decisiones, en esto, los avances en el campo de la neurología y la validez de sus estudios serán fundamentales.

Un tercer escenario presenta la existencia de evidencias ambientales que hablan acerca de la imposibilidad de forzar los límites de la naturaleza, en efecto, el ser humano requiere de un entorno físico en el cual desenvolverse, llevar a cabo sus metas y aspiraciones, pero si dicho entorno es desagradable o inhóspito, el crecimiento económico no será capaz de reponer a través de valores monetarios el sentir de las personas
Estas evidencias tienen origen en los efectos no deseados de la búsqueda de riqueza y bienestar material como fin último del desarrollo social, su exclusivo punto a favor es que brindan forma a una objeción ambiental que es frontal en la práctica como muestra de la falta de pertinencia de la perspectiva actual sobre el crecimiento económico y la insuficiencia de la concepción actual sobre desarrollo sostenible. La explotación de los recursos en escalas que sobrepasan la capacidad natural y la concepción del crecimiento como fetiche logran poner en riesgo directamente la salud del ser humano y su posibilidad de reproducción, este mal, nada menor, tiene relación con las normas formales e informales que se han fortalecido en países obsesionados con tener mayores ingresos suponiendo que la felicidad deriva de ello.La definición misma del estudio de lo económico enuncia la necesidad de compatibilizar recursos escasos con fines ilimitados, así se promueve un comportamiento social ilógico e imposible, un sistema que en un mundo limitado procura un crecimiento infinito lo cual es imposible de viabilizar. Si el objeto de estudio de la ciencia económica es el de las relaciones sociales de producción y distribución, será necesario debatir acerca de comportamientos competitivos enseñados y aprehendidos en los individuos, que estimulan la comparación social, y alientan la búsqueda de aumentos cada vez mayores en la riqueza para mantener niveles de felicidad [Layard 2004], así, un cambio cultural podría permitir un cambio del enfoque organizacional y estimular prácticas productivas amigables con el medio ambiente.

Si bien serían las relaciones técnicas de producción el escenario y las protagonistas de la derrota de la concepción hegemónica acerca del crecimiento económico, las mismas se encuentran altamente influenciadas por las relaciones sociales de producción, es decir, que la derrota del modelo de acumulación tiene lugar en el objeto de estudio de las ciencias naturales, más sin embargo, su origen se produce en el de las ciencias sociales al no ser capaces éstas de captar las preferencias reales de los individuos y por tanto acaban estimulando el aumento de la capacidad adquisitiva a costa del bienestar social.

El campo institucional, es decir, las reglas formales e informales creadas en el interactuar social tienen como foco el aumento del ingreso, evidenciando abuso de las relaciones técnicas de producción al forzar a la naturaleza a rendir cada vez más para una población creciente con un cambio tecnológico que no siempre logra la defensa del ambiente. La objeción ambiental tiene la fuerza necesaria  (se espera que no demasiado tardía) para lograr una transformación final, llevando al crecimiento económico de la esfera de lo profano a la de lo perverso, identificándolo como algo maligno tanto para el crecimiento integral de los individuos como para el desarrollo social.

Empiezan a verse diferentes perspectivas para abordar el tema del desarrollo y del bienestar de manera integral, la llamada apuesta por el decrecimiento es una muestra de ello, autores como Latouche, Mosangini, Georgescu Roegen,. Ariés, entre otros, acumulan evidencia acerca de la necesidad de repensar el desarrollo. Tal vez sea en todo caso la dimensión política la protagonista  fundamental de los cambios,  dado que si no existe la voluntad desde los órganos de poder que provean la legitimación de la búsqueda del desarrollo sostenible, difícilmente las campañas emprendidas en pro del mismo tendrán éxito. Así, puede notarse que el conjunto de restricciones para generar cambios en las concepciones y en el actuar de diferentes agentes sociales constituye un amplio espectro en el que ha de trabajarse con el fin de acercarse a una mejor aproximación al entendimiento del bienestar social



I.              Conclusiones

El aporte central de una nueva visión sobre el bienestar que permita complementar los indicadores objetivos con los subjetivos, radica en la idea de analizar la adopción de las políticas públicas teniendo en cuenta la percepción de los individuos sobre el bienestar que puede generar o destruir para ellos. Este principio se encuentra en contravía de la posición que privilegia la adopción de las políticas públicas de corte paternalista.

Existen múltiples evidencias que llevan a cuestionar la teoría y las políticas económicas que se reproducen y aplican en diferentes naciones y que han tenido como resultado el estancamiento del bienestar social; cuestionan también éstas a la equivalencia entre el bienestar material y el social, y realzan la necesidad de estudiar y valorar las posiciones de los individuos en economía cuando se diseñan políticas públicas.

La idea de crecimiento económico como requisito fundamental se ha desdibujado en el tiempo con el surgimiento de objeciones teóricas y empíricas que han rebajado su nivel y lo han llevado de la categoría de indispensable a la de necesario para la obtención de bienestar material. La dimensión de desarrollo sostenible lo derrota finalmente al desnudar que su capacidad como promotor de satisfacción humana es limitada y destructiva del entorno físico que requieren los individuos para desarrollarse y garantizar su existencia

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2 comentarios:

Enrique dijo...

interesante punto de vista sobre crecimiento vs desarrolloeconomia, estoy iniciando mis estudios en esta area, tambien comparto con ustedes la noticia sobre ana patricia botin http://www.elimparcial.es/contenido/78640.html
saludos.

Juliana Luisa dijo...

Me parece un artículo muy interesante que pretendo ampliar con algunos de los trabajos indicados en la bibliografía.
Después de mirar por aquí y por allá, he llegado a la conclusión que es muy interesante el movimiento del decrecimiento.
Pienso que la cultura no es algo impermeable.
En cuanto a la reducción de la jornada laboral, consecuencia de un menor consumo, proncipalmente a través de la lectura del libro de Jeremy Rifkin, que sera impuesta por las Técnicas de la Información y la Comunicación; y es conveniente or preparando el ambiente.

Un saludo