28 enero 2011

¿Quién tiene la culpa, los bancos o los hipotecados?

   Con el Auto de la Audiencia Provincial de Navarra se ha destapado la Caja de Pandora; la normativa bancaria se basa en normas con décadas de antigüedad en muchos aspectos, la gran mayoría de las cuales beneficia a las entidades financieras en detrimento de los ciudadanos. No en vano, un profesor de un servidor, Catedrático de Derecho Mercantil, hace ya cerca de una década, empezó las clases de derecho bancario con un explícito:

el Derecho Bancario es el más mafioso de todos los Derechos“.

Con la entrada en la Unión Europea y la armonización del derecho comunitario, parece que algo está cambiando. Y el tema de la desproporción de obligaciones y derechos entre la gran banca y el ciudadano ha saltado a la opinión pública con el Auto de la Audiencia (que dicho sea de paso, podría ser que fuera por el post de Chantal Catalá que saltó  a la portada de Meneame).

Opinión de Ramón Morata

Para comentar y opinar sobre la responsabilidad tenemos a un invitado de excepción: Ramón Morata, editor del blog Brújula Económica. Os dejamos con sus interesantes reflexiones:
Es interesante el debate sobre el grado de responsabilidad de cada parte, al leer la sentencia Audiencia Provincial de Navarra, donde el juez entiende que hay coresponsabilidad del banco por ” la mala praxis del sistema financiero del cual el banco forma parte
Como estamos hablando de varias burbujas, siguiendo el esquema de las burbujas de Minsky creo que nos puede aclarar la responsabilidad de ambas parte.
Seguramente es un exceso en muchos casos pedir la diferencia de valoración entre la tasación en una fase 1 de la burbuja y en la fase 6 de la burbuja.
Minsky estudió que en los períodos largos de estabilidad económica, los inversionistas, entidades, empresas, asumen cada vez mayores riesgos, aumentan el apalancamiento en exceso, creándose burbujas. Esta situación nos llevaría con la suma de burbujas hacia una crisis inevitable.

Fase 1: Desplazamiento de unos activos a otros

No hay responsabilidad clara; si hay dinero para invertir se invierte donde se cree que se ganara más porque es un activo que se pone de moda (como fue el caso de los tulipanes y otras crisis) debido a los bajos intereses. Todos pueden tener acceso a este activo, porque saben que subirá, el mensaje es : “compra porque los pisos siempre suben de precio“, aquí hay pues una oportunidad.
En este punto, ni los medios de comunicación, ni constructores, políticos o los bancos que colocan hipotecas podrán hacer cambiar esta moda, y si pudiesen no lo harían por no poner palos a las ruedas, al crecimiento, porque el que compra entiende que esta invirtiendo en algo que subirá, así siempre se lo han vendido y la economía podrá seguir creciendo aunque de forma desequilibrada.
Europa nos suministra el dinero vía interbancario Frankfurt, porque “no hay duda el país está en crecimiento“. Así lo dicen los indicadores…” ¿creciendo hacia dónde ?
En realidad es una euforia artificial o dopada, pero la fiesta sigue, llegan mas inmigrantes porque hay demanda de trabajadores, pero en vez de alquilar, como no hay contracción de crédito, tienen posibilidad de comprar.
El endeudamiento, los plazos largos para pagar no se ven como un asunto de riesgo, muchos no conocen bien el riesgo de las hipotecas cruzadas. Hay trabajo los sectores paralelos a la construcción tiran de la economía, el gobierno lanza mensajes eufóricos: “nada que temer“, y todos compran,” es el momento” antes de que suban mas….. “estamos de moda“. Podemos construir más que Alemania, Francia, Holanda e Inglaterra juntos -no problem-
Fiscalmente se podría haber incentivado el alquiler y, con medidas contracíclicas, aprovechar el momento de euforia para hacer las reformas necesarias, pero no creo que fueran posibles medidas para redireccionar a las inversiones  hacia otros sectores.
El punto mas importante es que esta fase 1 coincide con el cambio peseta-euro; este cambio favorece que España disponga de dinero para invertir y, al coincidir con este momento moda, las inversiones se dirigen aquí (Verges explica muy bien este punto cambio euro-peseta). El Estado recauda, los ayuntamientos recaudan y todos pueden financiar alegremente las obras publicas.

Fase 2: Recalentamiento

Responsabilidad de especuladores, por la codicia de los nuevos ricos, de los bancos por seguir con la facilidad de crédito, por las redes clientelares que se crean (promotores que son bancos y tasaciones dudosas) y el gobierno mirando hacia otro lado sabiendo que el endeudamiento de las familias subía y que la legislación no es apropiada para estos casos.
Esta fase es cuando la oferta de este activo no se incrementa al mismo tiempo que la demanda, en nuestro caso, suben y suben el precio de los pisos, se crean -dos factores claves- en la formación de las burbujas, la especulación y el endeudamiento.
Hay especulación porque no se compra el piso para vivir, no es ahora como en la fase 1; ya no se plantea como una inversión rentable a largo plazo, es cuestión de venderlo al poco tiempo a un precio mas alto, obtener plusvalías.
Estas compras se realizan a crédito; si el banco tienen el grifo abierto, al admitir la hipoteca del pisos como garantía, sale a cuenta pagar los intereses.
Si hay entidades financieras que tienen acciones cruzadas en inmobiliarias, constructoras y tasadoras para también hacer negocio, el problema se agrava porque multiplicara el efecto de la crisis. Cuando los bancos empiecen a tener problemas, primero salvaran a ”sus barcos” refinanciando a “sus” promotores y no prestarán a las industrias y resto de sectores productivos (credit crunch).
La misma subida de precios genera un efecto de falsa riqueza en las familias; el piso se ha duplicado de valor, podemos arriesgarnos con caprichos caros, o cuentos de la lechera. Incluso hay quienes rehipotecan otra vez el piso para tener para adquirir otros pisos, o gastos suntuarios.
Es cuando se avisan de que la situación puede acabar en burbuja y se avisa por experiencia en nuestro país y en Japón que las burbujas, si son en la construcción, nunca tienen aterrizajes suaves, momento en el que son llamados antipatriotas.

Fase 3:Vacilación

Responsabilidad de políticos y medios de comunicación.
En esta fase es cuando los valores empiezan a no ser nada razonables; hay inversores que empiezan a vender y hay más vendedores que compradores. Es el momento en que se niega la burbuja, se lanzan mensajes falsos de aterrizaje suave, nos situamos en enero del 2008. Las personas menos informadas siguen comprando unos pisos que están sobrevalorados. Fase de huida hacia delante, de esperar el remolque y ocultar la realidad.
En esta época funcionan de forma más fuerte los chiringuitos de refinanciaciones de agrupamiento de deudas en una sola cuota; ya era una clara señal de que habían familias con problemas, estos establecimientos se pasaron 10 años sin regulación por parte del Banco de España u otro organismos supervisor. Vía libre hasta que empiezan las denuncias por abusos de intereses.
Momento en que políticos deberían actuar con decisión con medidas de ajuste, actuar con previsión con un plan de contingencias, con flexibilidad para las empresas, con nueva reglamentación para evitar embargos; ya en enero 2008 se debería haber actuado con pactos de estado.
Se siguió negando la crisis, se siguió ocultando la realidad, se siguió esperando el remolque.

Fase 4: Apuros

Responsabilidad bancos y políticos.
Las entidades empiezan a presionar, cuando ven que las acciones bajan por debajo de unos mínimos, exigiendo mas garantías o la devolución del préstamo. Contracción de crédito a pymes, no renovación de las pólizas de crédito a pymes marcadas en sus listas según sectores. Retrasos de pagos de las administraciones a sus proveedores.
Algunos deben malvender, presionando a la baja el precio de los pisos.
Incremento de la morosidad en 2008-2009, en muchos casos ocultada; sólo aparece la morosidad real cuando se interviene.
En octubre del 2009 aun seguían colocando las células hipotecarias en Alemania, algunos bancos españoles.

Fase 5: Revulsión o descrédito

Responsabilidad de los políticos.
En esta fase ya no hay casi compradores y los responsables de fondos de inversión no quieren en sus carteras estos productos, ahora llamados tóxicos (titulizaciones). Empieza la urgencia en mayo 2009-2010 porque ahora todos quieren desapalancarse en el mismo momento. No hay nuevos inversores que quieran entrar el sector, se paralizan las obras.
Bruselas y FMI nos dictan la receta. Se acepta la gravedad de la crisis.

Fase 6: Pánico

Responsabilidad de los Bancos porque no pueden cumplir su función social, canalizar ahorro hacia la inversión productiva.
Nadie quiere comprar este activo pasado de moda, el ladrillo. Hay deflación en activos y se espera a que bajen más, como pasó en Japón. El resultado es una contracción del préstamo, porque los bancos están muy endeudados y dedican el dinero que obtienen a desapalancarse. La inversión se para, los Estados recaudan menos, más paro, hay dificultades para refinanciar al Estado, las personas y empresas que pueden pagar un préstamo ya ni piden, por la incertidumbre creada, es el momento Minsky cuando la economía entra en colapso.
EnEspaña es el momento de deflación en inmovilizado y estanflación en los otros casos.
Es el momento actual de reestructuración y ajuste en cajas y bancos, para que una vez limpiado el sector vuelvan a poder cumplir su función social, prestar a empresas y ciudadanos.
No se si veremos el momento de asumir responsabilidades porque el riesgo estaba siendo infravalorado, los inversores que invirtieron en las fases 1 y 2 tienen claro que la mayor parte del problema vino de errores en la gestión.
Falta una nueva reglamentación para evitar los embargos de viviendas habituales.
Pongamos un ejemplo: si un empresario de una pyme en momentos de euforia empieza a dar facilidades de pago a todos sus clientes, sin valorar bien los riesgos, y en momentos críticos dejan de pagarle, por una parte deberá asumir que no ha sabido gestionar bien su empresa y por otra parte quienes le compraron deberán asumir el pago.
La diferencia es que si el volumen de morosos es muy alto, la empresa quizás quiebre porque seguro que nadie vendrá en su ayuda. Surgen las siguientes preguntas:
  • ¿Podrá quejarse el empresario de que la ley de morosos no esta bien legislada ?
  • ¿Le darán ayuda por su mala gestión de riesgos?
  • ¿Deben dejar de pagar los clientes que asumieron un pago?
Si es necesario ayudar a bancos y cajas se ayuda, pero por equidad también hay que ayudar a familias y cambiar la ley hipotecaria, para que sea similar a la alemana (no creo que pueda ser retroactiva, solo en casos muy muy especiales).
 -------------------------
Pau incorpora enlaces y lo publica en: 
http://www.bankimia.com/blog/%C2%BFquien-tiene-la-culpa-los-bancos-o-los-hipotecados/2011/01/28/

5 comentarios:

José Monzó Marco dijo...

Ramón, pienso que desde un punto de vista sistémico nadie es culpable de esta situación, que es la "suma" de muchas cosas que nos superan.

Ahora bien, lo que sí parece un anacronismo es ese principio de la "doble garantía", que, en esencia, viene a negar la existencia de ciclos económicos, de auge y caída de la actividad económica. Me parece genial que en EE.UU sólo haya que devolver las llaves al banco en estos casos, sin más.

Resumiendo: si pintan bastos, deben pintar bastos para todos, también para las entidades financieras.

Ramon.M.S. dijo...

Si la culpa esta repartida, hay que repartir responsabilidades por igual y si es el caso ayudas por igual.
Es extraño la paralisis en demandar sistemas mas equitativos

Pau A. Monserrat dijo...

Muy buen artículo que Ramón ha tenido la deferencia de compartir con Bankimia, comparador de hipotecas que puede considerar su casa.

pau dijo...

La culpa legal debería ser compartida y no lo es. La culpa de conciencia solo es del prestatario que, no olvidemos, ha ayudado a que aumentara la burbuja para su propio beneficio. La culpa política ya sabemos de quien es: del elector.

Por supuesto, el ciudadano de a pie no necesita saber de economía, nadie le ha dicho que fuera necesario y el sistema tiene a bien evitarlo y, por descontado, el banco hace lo posible para que la cosa siga así.
Con esa tesitura no hay otra que afirmar que el ciudadano de a pie no tiene ninguna culpa y en todo caso debería pedir reclamaciones por el daño recibido.

Ramon.M.S. dijo...

Actualizacón: Con mejores medios de comunicacion con una ciudadania mas informada no hubiese pasado esto y la ciudadania en general en su grado de responsabilidad, la posiciono mas abajo en dicha escala de responsabilidad, cuanto mas arriba mas responsabilidad, y mas arriba hay los gestores, gestores de lo publico que son los politicos y gestores del B.de.Esp, que deben poner y hacer cumplir las normas.