Evolución de la inflación de Junio 2021 a Marzo 2022 (III Fases)

 

 Evolución de la inflación de Junio 2021 a Marzo 2022 (III Fases)

I-Recuperación rápida-efecto látigo (De Junio 2021-Septiembre 2021)

   La inflación en esta primera fase sucedio cuando la economía está usando casi todos sus factores productivos (pleno empleo) en el caso de EEUU

Desde que comenzó la recuperación en mayo de 2020, Estados Unidos ha recuperado 17,4 millones de empleos no agrícolas, casi tres cuartas partes de los puestos de trabajo destruidos con la crisis.

Paro 4,8 % (datos Octubre-2021) Paro 3,8 %(datos Enero- 2021) o friccional en EEUU (antes de la pandemia 3,5 %) 

 Inflación= transporte ,energia y cuellos de botella 

 Shock de oferta :la demanda aumenta mucho, y la oferta no puede crecer al mismo ritmo

A diferencia de otras olas inflacionarias, la actual tiene un factor común para todos los países: los atascos en las cadenas de suministro que transportan los productos por los mares del planeta, con una "crisis de los contenedores" que ha provocado gigantescas disrupciones globales con barcos esperando semanas en los puertos para descargar sus productos y un histórico aumento en las tarifas del transporte marítimo. (Si es más caro hacer llegar los productos a las tiendas, estos también suben de precio)

A este problema logístico se suman otras dificultades como la escasez de mano de obra en países desarrollados, la falta de semiconductores para fabricar autos, computadores o celulares.

Como en 2021 comenzó la recuperación económica después de un recesivo 2020, el acelerado aumento del consumo, luego que muchas familias gastaran menos durante los confinamientos y en los momentos más críticos de la pandemia, también ha contribuido a elevar los precios

Efecto latigo

Alemania no conocía una inflación como la registrada en 2021, del 3,1 %, desde hace treinta años, en 1993, cuando el indice de inflación marcaba una subida de precios del 4,5 por ciento

 EEUU 40 años sin casi inflación

Los precios al consumo en Estados Unidos se dispararon un 7,0% interanual en 2021, la subida más alta desde junio de 1982

La mayor parte de las predicciones de junio a marzo indicaban que para este año y el próximo sostienen que a medida que pasen los meses y las cosas vuelvan a una normalidad más parecida a los tiempos prepandémicos, las tensiones que han desgarrado al mundo en los últimos dos años tenderán a disminuir.

  Analisis Juan Castañeda

* Inflación a debate :Transitoria VS No transitoria

 Del Junio 2021 a Diciembre 2021 FMI,BCE,BIS.BdE , indicaban que la inflación era preocupante pero debatian en estos meses si seria temporal o permanente

Después en febrero se empezó a analizar un posible  escenario de deflación

 

La falacia de la inflación -Jun 7, 2021 Joseph E. Stiglitz

 "Esos temores son prematuros, teniendo en cuenta la profunda incertidumbre que todavía enfrentamos"  

"Que la inflación sea coyuntural dependerá de las medidas que se adopten. Ese es el debate que tiene en el BCE según mis fuentes. En mi opinión, hay muchas posibilidades que veamos una subida de tipos de un cuartillo antes del verano, para dar una señal al mercado"M.Guindal

Versión inflación coyuntural

 Decenas de años con aumento de masa monetaria que no ha creado inflación.Ver Claudio E. V. Borio & Andrew Filardo, 2007 

  •       https://ideas.repec.org/s/bis/biswps.html + Shocks 

 Muchos años con aumento de la masa monetaria sin producirse inflación

Claudio E. V. Borio & Andrew Filardo, 2007. "Globalisation and inflation: New cross-country evidence on the global determinants of domestic inflation," BIS Working Papers 227, Bank for International Settlements.  

 El aumento de la inflación es preocupante. Pero no por las razones que usted piensa

   🖊     Credible Irresponsibility Revisited Paul Krugman Dec. 2021

·       https://brujulaeconomica.blogspot.com/2022/01/credible-irresponsibility-revisited.html

    🖊      Roubini avisa de que la estanflación ya está aquí, pero lo peor aún puede estar por llegar

1/09/2021

   🖊       Rogoff alerta: La lista de similitudes entre la década de 1970 y la actualidad es inquietante

 Aún así, los optimistas insisten en que todo esto es temporal", recalca Roubini. Pero, ¿qué pasa si esta visión optimista es incorrecta y la presión estanflacionaria persiste más allá de este año? ¿Cuándo deja de ser un fenómeno temporal o transitorio? ¿Cuántos meses tiene que estar la inflación por encima del objetivo de la Fed o el BCE para considerarse un problema? 

Carmen Reinhart: “No veo la inflación como algo transitorio” Octubre 2021

     🖊       Analisis  de Juan F Jimeno(NesG)

"Con crisis de #Covid-19 sin resolver, no creía probable un repunte de la inflación originado por aumentos salariales

No anticipé el aumento de los precios energéticos (para los que acontecimientos geopolíticos están teniendo tanta relevancia)

Infraestimé la caída del output potencial causada por disrupciones de oferta y, en USA, por la #GreatResignation.

También infraestimé los multiplicadores fiscales asociados a los impulsos fiscales (sobre todo en USA) Ahora, mirando a la inflación en 2022-2023, lo más relevante es si el acierto sigue siéndolo o, por el contrario. pasa a ser un error."

https://twitter.com/jfjimenoserrano/status/1483736750740717568

Shock de oferta que se estaba fraguando, con la ruptura de las cadenas de suministro y de la capacidad productiva, desde finales de 2019 y en 2020

-Tensiones geopoliticas

El 40 % del gas de Europa viene de Rusia

-Shock:

¿Hay escasez de materias primas y de componentes para hacer todo porque Asia que los produce se los está quedando todo?

 Medidas monetarias de los bancos centrales VS creación de inflación

II Inflación encarecimiento de la energía y de las materias primas (De Septiembre a Diciembre 2021) 

En septiembre la situación de shock mejora, los desacoples en los fletes se van ajustando, las mercancías van llegando en fechas previstas

Desacoples/Ajustes

 Incremento de costes

 Previsiones y posibles escenarios

 Why is inflation currently so high?-16 November 2021

El Banco Central Europeo atribuye el aumento generalizado de los precios a tres motivos principales

- “Nuestra economía se está reabriendo rápidamente, los precios más altos de la energía están impulsando la inflación y algo que los estadísticos llaman el ‘efecto base’", que se refiere a que la inflación sube mucho porque partía de un dato bajo el año pasado.

Es posible que haya notado que llenar el depósito del coche, ir a la peluquería y hacer la compra se ha vuelto más caro últimamente. Aunque algunas cosas son más baratas que hace un año, en general estamos pagando más por lo que compramos. Esto es lo que llamamos inflación.

¿Por qué los precios suben más rápido que antes?

Tras años de inflación muy baja, en agosto, septiembre y octubre de 2021 la inflación alcanzó su nivel más alto en 13 años. Esto sucede por tres razones principales: nuestra economía se está reabriendo rápidamente, el aumento de los precios de la energía está haciendo subir la inflación y algo que los estadísticos llaman "efecto base".

Nuestra economía se está reabriendo rápidamente

Nuestra economía se está reabriendo rápidamente a medida que se levantan más y más restricciones. La gente ha empezado a viajar de nuevo y a ir a restaurantes. Están comprando más, gastando parte del dinero que no pudieron gastar durante los cierres. Cuando una economía crece, a las empresas les resulta más fácil subir los precios sin perder clientes. Esto es lo que estamos viendo hoy. Con el tiempo, sin embargo, la gente se pondrá al día en el consumo de los bienes y servicios que pospuso durante la pandemia.

Pero no todo se mueve al mismo ritmo. A las empresas les resulta difícil seguir el ritmo del rápido aumento de la demanda mientras reconstruyen las cadenas de suministro que se vieron muy afectadas por la pandemia. Retos como la escasez de contenedores marítimos hacen que el transporte de mercancías sea más difícil y más caro. Cuanto más duren estas dificultades, más probable será que las empresas trasladen estos costes a sus clientes en forma de precios más altos.

La pandemia también ha cambiado la forma en que vivimos y trabajamos, y por tanto las cosas que necesitamos. Los consumidores están comprando más productos, como productos electrónicos y suministros para el hogar, de lo que las empresas que los venden habían previsto. Piezas importantes como los semiconductores son de repente difíciles de conseguir. Cuando las empresas no pueden seguir el ritmo al que la gente quiere comprar cosas, los precios suben. Es lo que los economistas llaman la "ley de la oferta y la demanda".

Llevará algún tiempo, pero este desequilibrio entre la oferta y la demanda irá desapareciendo poco a poco, a medida que las empresas produzcan más microchips y construyan nuevos buques.

El aumento de los precios de la energía hace subir la inflación

El petróleo, el gas y la electricidad se han encarecido en todo el mundo. Son muchos los factores que influyen en los precios de la energía: la disminución del viento en el Reino Unido hizo que los molinos se quedaran parados, las sequías en Brasil hicieron que se redujera la energía de las presas, y el frío invierno del año pasado nos dejó con menos reservas de petróleo y gas. Junto con la creciente demanda, esto hizo que los precios subieran rápidamente. Dado que una gran parte de los costes de las empresas y de las personas está relacionada con la energía, el precio del petróleo, el gas y la electricidad tiene una gran importancia para la inflación general: la mitad del reciente aumento de la inflación se debió a la subida de los precios de la energía. Como influyen tantas cosas, no es raro que los precios de la energía suban y bajen mucho.

La inflación es alta hoy porque fue muy baja el año pasado

Para medir la inflación, comparamos cómo cambian los precios de un año a otro. El año pasado los precios eran excepcionalmente bajos en el momento álgido de la pandemia, impulsados en parte por una rebaja del impuesto sobre las ventas en Alemania. Si se comparan los precios más altos de hoy con aquellos niveles tan bajos, las diferencias parecerán grandes. Esto se denomina "efecto base" y se desvanecerá rápidamente.

¿Qué pasará con la inflación el año que viene?

Esperamos que la inflación baje a lo largo de 2022. La oferta alcanzará gradualmente a la demanda, los mercados prevén que los precios de la energía bajen el año que viene, y los efectos de base desaparecerán de la comparación anual de precios utilizada para medir la inflación.

Sin embargo, dado que la pandemia no tiene precedentes en los tiempos modernos, esta recuperación también podría ser diferente. Es posible que se tarde más tiempo en reparar las interrupciones masivas de las cadenas de suministro. Los precios de la energía pueden seguir subiendo, también debido a la transición ecológica.

También estamos vigilando de cerca los salarios, porque los precios y los salarios se influyen mutuamente. Los empleados y los sindicatos piden actualmente aumentos salariales para compensar el aumento del coste de la vida. Esto es normal. Pero si los salarios siguen aumentando, las empresas pueden recuperar sus costes más elevados subiendo los precios, lo que hace que los precios suban aún más. Si los ciudadanos y las empresas empiezan a esperar que la inflación sea duradera, la inflación real también podría aumentar. Los economistas llaman a esto "efecto de segunda ronda". Sin embargo, hasta ahora no hemos visto un gran aumento de los salarios.

¿Qué puede hacer el BCE ante todo esto?

Confiamos en que la inflación disminuya a lo largo de 2022. Como la política monetaria funciona con cierto retraso, no puede ayudar contra los picos de precios de corta duración. Encarecer los préstamos en un momento en el que el aumento de las facturas de la energía y los combustibles está reduciendo los ingresos de los ciudadanos y los beneficios de las empresas crearía vientos en contra injustificados para la recuperación.

Además, unos tipos de interés más elevados no resolverán el desequilibrio entre la oferta y la demanda, los precios de la energía y los efectos de base que actualmente están haciendo subir los precios: no harán que haya más contenedores de transporte marítimo disponibles ni impulsarán los suministros de semiconductores y combustible. Pero la política monetaria puede garantizar que los precios no suban permanentemente a un ritmo tan rápido. Por ello, estamos examinando detenidamente las perspectivas de inflación para los próximos años.

Nuestra misión en el BCE es mantener los precios estables, lo que significa que nos proponemos un objetivo de inflación del 2% a medio plazo. Esto beneficia a los ciudadanos de toda la zona del euro: la estabilidad de los precios contribuye a garantizar el crecimiento de la economía, la seguridad del empleo y la confianza de que el dinero que uno lleva en el bolsillo valdrá mañana más o menos lo mismo que hoy.

III Crisis Energética (Febrero del 2022 al X del 2022)

Ahora se suman dos factores esenciales: el aumento en el precio de la energía y de los alimentos.

El conflicto bélico agrava la situación, se encarece el petróleo, el gas, el oro actúa como valor refugio

El aumento del precio de la energía, los servicios y los alimentos han impulsado el aumento de la inflación en todo Europa, desde el 9,3% de Lituania hasta el 2,6% de Portugal, según los datos de Eurostat.

La energía, la reapertura de la economía y el ‘efecto base’ entre las causas del aumento de la inflación

En noviembre, la mayor contribución a la inflación de la eurozona provino del aumento de la energía (que subió 2,57 puntos porcentuales), seguida de los servicios (1,16 pp), los bienes industriales no energéticos (0,64 pp) y la alimentación, el alcohol y el tabaco (0,49 pp), como detalla Eurostat en una nota de prensa publicada el 17 de diciembre.

Por delante del 5,5% de España se encuentran algunos como Lituania, que encabeza el ranking con un 9,3%; Polonia

   🖊      Articulo recomendado de O.Blanchard -March 14, 2022- 

Por qué me preocupan la inflación, los tipos de interés y el desempleo.Olivier Blanchard 

  David Reifschneider y David Wilcox sostienen que la elevada inflación de 2021 fue en gran medida el resultado de factores especiales y que muchos de estos factores probablemente se desvanecerán en 2022 y 2023. Sostienen que las expectativas de inflación a largo plazo se han mantenido estables. Así, concluyen, con las debidas advertencias, que la mayor parte de la elevada inflación desaparecerá por sí sola y que la Reserva Federal no tiene que pisar el freno con demasiada fuerza. Sólo tiene que acercar el tipo de interés oficial al tipo neutral. Es probable que el aterrizaje sea suave.

Blanchard, cree que la situación es mas complicada porque en parte se parece a la crisis de los años 70

Blinder examina los episodios de endurecimiento de la Fed desde 1965. Identifica 11 episodios y excluye 2 (la crisis financiera mundial y la crisis de COVID-19) en los que lo que ocurrió con la actividad claramente no provino principalmente del endurecimiento monetario. Concluye que hubo un aterrizaje suave en 6 de los 9 casos restantes, y un aterrizaje más duro en los otros 3.

La mayoría de los episodios que Blinder ha identificado, los movimientos de la inflación a los que reaccionó la Reserva Federal fueron demasiado pequeños para tener una relevancia directa en la situación actual, y el único episodio comparable con el actual, si es que hay alguno, es el que terminó con la desinflación de Volcker a principios de los años ochenta.

Volcker necesitó otro aumento del tipo real del 7% para terminar el trabajo y conseguir que la inflación bajara al 4% en 1983. La Fed de hoy es más independiente y probablemente reaccione más rápido

En la década de 1970, la situación se complicó con dos grandes crisis de los precios de la energía. Pero hoy podríamos estar ante una experiencia similar: La recuperación de la COVID-19 ya hizo aumentar los precios del petróleo de forma sustancial, y la guerra de Ucrania podría provocar un nuevo aumento importante. La energía, sin embargo, desempeña hoy un papel menor en la producción y el consumo que entonces, y esto es una buena noticia 

La forma de pensar en la dinámica de la inflación en el futuro depende principalmente de cuatro supuestos subyacentes: el grado de recuperación de los salarios reales, el grado de anclaje de las expectativas de inflación, la pendiente de la curva de Phillips (cuánto se mueve la inflación para un movimiento determinado del desempleo) y la respuesta de los precios a los salarios.  

en el articulo analiza en detalle estos aspectos: 

 Blanchard cree que hay buenas razones para pensar que la curva de Phillips, como ha hecho muchas veces en el pasado, se desplazará, y que el aterrizaje será más duro de lo que concluyen Reifschneider y Wilcox. En efecto, parte de la inflación desaparecerá por sí sola, pero la Fed podría tener que aumentar los tipos de interés en más de 200 puntos básicos para volver a su objetivo. En este sentido, creo que es un error pensar en términos de un "tipo terminal", como hacen los inversores y comentaristas financieros. A menos que uno piense que todo lo que se necesitará es un ajuste monótono del tipo de interés oficial hasta el tipo neutral a largo plazo y nada más, tiene poco sentido hablar de un tipo terminal. Es probable que el ajuste tenga un bache, y que el tipo de interés oficial se mantenga por encima del tipo neutral hasta que la inflación esté controlada y el tipo vuelva al tipo neutral a largo plazo

Para Krugman, la actual es la mayor inflación en los últimos 40 años, opinión que comparten otros colegas suyos de gran prestigio como él.

En el análisis de la actual coyuntura acerca del fenómeno inflacionario, Krugman hace referencia al debate generado entre los especialistas, relativo a si la inflación actual es transitoria o persistente. Admite que desde que en octubre se comenzó a notar la inflación se inscribió en el grupo que le parecía transitoria. En su enjundiosa reflexión, Krugman lo explica:

“El actual brote de inflación se produjo de manera repentina. A principios de este año, la inflación seguía siendo baja; en marzo, los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (el FOMC, por su sigla en inglés), que fija la política monetaria, preveían que su medida de precios preferida (que suele estar un poco por debajo del Índice de Precios al Consumidor) aumentara solo un 2,4 por ciento este año. Incluso una vez que las cifras de la inflación se dispararon, muchos economistas-incluido quien suscribe-argumentaron que era probable que el aumento fuera transitorio. Pero, en el mejor escenario, ahora está claro que la inflación transitoria durará más de lo que la mayoría de los miembros de ese grupo esperábamos”.

No por otras razones, el presidente Joe Biden movilizó a toda sus tropas del área económica para intentar frenar la inflación. La propia Reserva Federal de Estados Unidos ha tratado de endurecer la política monetaria reduciendo las compras de bonos y subiendo las tasas de interés, como ha hecho con acierto nuestro Banco Central de la República Dominicana (BCRD) en este último aspecto.

Paul Krugman aduce que para seguir entendiendo el panorama actual, hay que hacerse las siguientes preguntas: ¿refleja un fracaso de la política económica o solo los problemas iniciales de una economía que se recupera de la caída pandémica? ¿Cuánto  tiempo podemos esperar que se mantenga la inflación? ¿Qué deberíamos hacer al respecto, de haber algo?

   Recomienda que como la inflación se remitirá al próximo año, no se debe tomar ninguna medida drástica, aunque reconoce que algunos economistas razonables no están de acuerdo, y lo peor es que podrían tener razón.

   La teoría clásica del fenómeno inflacionario se reduce a que es causada por demasiado dinero en busca de muy pocos bienes, según refiere el académico de las más prestigiosas universidades norteamericanas. Pero advierte también que la inflación se origina “por expectativas que se perpetúan a sí mismas; otras veces es el producto temporal de las fluctuaciones en los precios de las materias primas”.

Cuando apela al histórico comportamiento de la inflación desde la Segunda Guerra Mundial, Krugman coincide con la visión del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, del que es parte, que asegura que la inflación actual se asemeja más al pico de 1946-1948, un clásico de inflación por “atracción de la demanda, es decir fue realmente una caso de demasiado dinero en busca de muy pocos bienes. Lo que se explica en este siglo XXl luego de un año de encierro e inactividad a una apertura casi total de la gente buscando salir y comprar. “El siguiente repunte de la inflación-agrega Krugman- durante la guerra de Corea duró unos dos años. Pero cuando el gasto volvió a niveles más sostenibles, la inflación disminuyó con rapidez. Eso no sucedió con la inflación de los años sesenta”, sostuvo Krugman.

Para el académico, cuando se establece un paragón entre el fenómeno inflacionario postguerras de Vietnam y Corea, la primera comenzó con un tirón de la demanda, pues Lyndon B Johnson incrementó el gasto federal en el marco de la guerra de Vietnam, “pero al principio no estaba dispuesto a frenar el gasto privado con un aumento a los impuestos. Al mismo tiempo, la Reserva Federal mantuvo bajas las tasas de interés, lo cual hizo que cosas como la construcción de viviendas se mantuviera en alza”. 

 Establece diferencias en el manejo de las dos situaciones postguerra (Vietnam y Corea) puesto que en 1969 se frenó el gasto global mediante el incremento de las tasas de interés, que a su vez condujo a una recesión y un aumento del desempleo, “pero a diferencia de la década de 1950, la inflación se mantuvo alta de manera persistente durante mucho tiempo”. 

  Concluye Krugman, entre otras apreciaciones, que el equipo en el que se ubica (transitorio) entiende que “estamos ante un bache temporal, aunque más duradero de lo que se esperaba en un principio, aunque otros advierten que nos enfrentaremos a algo equiparable a la estanflación de los sesenta.

Tras señalar la crisis en la cadena de suministro como elemento muy perturbador, Krugman dice que éstas no se han roto pero no han podido seguir el ritmo de la alta demanda y que el gasto total de los consumidores no ha crecido tan rápido, asegurando que en una economía aún moldeada por la pandemia la gente ha cambiado su consumo de experiencias a cosas: ha gastado menos en servicios y mucho más en bienes.

·        https://articulosclaves.blogspot.com/2022/03/efectos-inflacion-segun-joseph-e.html

 Paralelismos con crisis de los años 70

  Birol explicó hoy, en la primera jornada de la reunión de ministros de la AIE en París, que en pasadas crisis energéticas como las que sucedieron en 1973 o en 1979-1980 el primer efecto económico fue una ralentización de la actividad y un repunte inflacionista.

El impacto de un aumento del precio del petróleo y del gas en España: posibles escenarios

Analizamos el impacto que las variaciones en el precio de la energía a raíz de la guerra en Ucrania pueden llegar a tener sobre el crecimiento del PIB de España.

¿Putin responsable de la inflación?

  •      https://articulosclaves.blogspot.com/2022/03/si-esto-continua-asi-vamos-la-tormenta.html

IV Soluciones  ¿Cuáles son las viables?

Gobierno y oposición han coincidido en bajar los impuestos de las gasolina para hacer bajar su precio.

Suspensión temporal de todos los impuestos relacionados con la energía hasta que haya una normalización del precio en los mercados internacionales

  Se estudia que el precio de la electricidad tenga un tope en el mercado mayorista y permitá en los próximos meses disminuir la inflación

https://www.msn.com/es-es/dinero/economia/bruselas-permite-a-espa%c3%b1a-y-portugal-poner-un-tope-al-gas-para-frenar-los-precios-de-la-luz/ar-AAVv1bJ?ocid=st

 

Debate bajar /No bajar impuestos

  🖊       Error bajar impuestos M.Guindal

  Impuestos u otras causas?

-¿Hay que rebajar los impuestos para mejorar la competitividad?

 CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ? Analisis Ramon Roca

**Hay otras causas, unas estructurales, otras de geopolitica y otras de geoeconomia:

https://articulosclaves.blogspot.com/2022/03/hay-que-rebajar-los-impuestos-para.html

 Bruselas propone limitar los precios en el mercado mayorista de la electricidad

https://www.elperiodicoextremadura.com/economia/2022/03/23/bruselas-propone-limitar-precios-mercado-64185625.html

“Liberalizar un oligopolio conduce a menor competencia y mayores precios, como se está viendo. ->La liberalización del mercado eléctrico, trasladada a España en la Ley 54/97 (Ley del Sector Eléctrico) ha fracasado” FR

·        https://twitter.com/FernandoRod_07/status/1506646504311828483 

Step-in risk - BS Inflación-deflación ? o actuación de bancos centrales ?

La Gran Crisis Financiera (GFC) de 2007-09 proporcionó evidencia de que los bancos a veces tienen incentivos más allá de la obligación contractual o los vínculos de capital para "intervenir" para apoyar a las entidades no consoladas a las que están conectados. Esto sucedió en forma de apoyo crediticio o de liquidez que los bancos proporcionaron, entre otros, a los conductos de titulización, los vehículos de inversión estructurados y los fondos del mercado monetario.

  9-Geoeconomia.Relaciones con  petroleo y alternativas

  🖊        Analisis A.Bertran

- Opciones: Subir tasas de interes-Subir impuestos

La economista jefa del Banco Mundial apunta a los impuestos como el instrumento más efectivo para reducir la abultada deuda pública pospandemia

Los economistas se dividen estos días entre quienes piensan —una mayoría estrecha, pero mayoría al fin y al cabo— que la inflación será un fenómeno pasajero, y que el verdadero riesgo está en una retirada prematura de los estímulos, y quienes creen que las subidas de precios han llegado para quedarse y que no hay tiempo que perder para corregir el rumbo. La jefa de análisis del Banco Mundial, Carmen Reinhart (La Habana, 66 años), está claramente en el segundo bando. “En la vida hay pocas cosas permanentes, pero no veo la inflación como algo transitorio: puede haber persistencia”

- Debate actual ¿Cuanto deben  subir las tasas de interes y en cuantia?

La discusión gira en torno a qué tan rápido debe hacerlo y de qué magnitud serán los aumentos.

Subir las tasas de interés el costo de pedir dinero prestado aumenta, afectando a las empresas y los consumidores que requieren los créditos para hacer inversiones o para comprarse una casa.

El problema es que cuando las economías recién están tratando de levantar la cabeza después de que la sombra de la recesión amenazara su estabilidad, el crecimiento económico es bajo (dejando de lado las espectaculares cifras de crecimiento que hemos visto en 2021 que reflejan una estadística engañosa porque se trata de un efecto rebote, dado que la base de comparación con el año anterior es muy baja).

Y las tasas de interés altas no ayudan a apuntalar la recuperación.

De todas maneras, como la subida de tasas es la manera más directa de controlar las presiones inflacionarias, muchos países están recurriendo a esta medida.

Es lo que vemos en América Latina, por ejemplo, donde los bancos centrales han estado subiendo las tasas de interés a toda velocidad para detener los precios.

Los expertos esperan que esta tendencia continúe durante este año.

Bajo crecimiento económico, alta inflación y menos beneficios fiscales, no parece ser una buena mezcla para ningún gobierno.

Más allá de las decisiones "técnicas" para combatir la inflación, están también las decisiones políticas que inciden en el rumbo económico.

Relacionado con:

 El impacto de un aumento del precio del petróleo y del gas en España: posibles escenarios

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 El impacto en la actividad

Hernández de Cos pide no subir salarios con la inflación en un sacrificio compartido entre trabajadores y empresas

 Efectos Inflacion segun Joseph E. Stiglitz-Kenneth Rogoff-Carmen Reinhart-Roubini-Paul Krugman

Incremento precios carburante

El debate no es si se pagan mas o menos impuestos al carburante, es si cuando un escenario es bélico y atenta a la continuidad de las empresas, se deben de bajar temporalmente los impuestos a la energía

Pecios carburante otros países – Impuestos

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 Relacionado con geopolitica y geoeconomia

 
  Politicas macroeconomicas

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 Paises con inflación  

 VI-Anexo Causas de la inflación

 La inflación de demanda ocurre cuando los consumidores empiezan a demandar más bienes. Como hemos visto al estudiar el mercado, ante un exceso de demanda, los vendedores suben los precios. Esta inflación de demanda a su vez se puede deber a dos razones.  

🖊.    Javier Martinez

Vamos a ver estas dos razones.

Después de la primera guerra mundial Alemania fue duramente sancionado por los países vencedores. Para poder pagar sus deudas Alemania empezó a imprimir dinero, lo que provocó una brutal inflación. Una onza de oro valía 170 marcos alemanes en enero de 1919. En enero de 1923 la misma onza valía 87.000.000.000.000. Es como si un café que hoy vale un euro, dentro de 4 años valiera 511 millones de euros.   

¿Por qué se produce la inflación?

  •      Podemos resumir las múltiples causas en principalmente dos:

1. Inflación de demanda.

La inflación de demanda ocurre cuando los consumidores empiezan a demandar más bienes. Como hemos visto al estudiar el mercado, ante un exceso de demanda, los vendedores suben los precios. Esta inflación de demanda a su vez se puede deber a dos razones.

a) La inflación sucede cuando la economía está usando casi todos sus factores productivos (pleno empleo). Cuando en un país las cosas van muy bien, se crean muchas empresas y contratan nuevos trabajadores. En general se desata una oleada de optimismo, ya que todo el mundo se ve con más dinero. Por ejemplo, España en 1997 salía de una situación de crisis, muchas personas volvieron a encontrar trabajo y se abrieron nuevas empresas, lo que permitió que mucha gente pudiera empezar a comprarse una vivienda, un coche o lo que necesitara.

Pero si la demanda aumenta mucho, y la oferta no puede crecer al mismo ritmo porque las empresas ya están usando todos los factores productivos, suben los precios, porque las empresas saben que van a vender igual y así ganan más dinero.

Como las empresas están vendiendo más caro todo (viviendas, coches, comida), la ola de optimismo continúa, lo que hace que la demanda siga aumentando y loss precios sigan aumentando. Se dice que la economía se está recalentando.

b) La inflación sucede cuando se imprime demasiado dinero. No es necesario que la economía vaya muy bien para que haya inflación. Si un país imprime mucho dinero, como pasó en Alemania, o como pasa en Venezuela ahora, también aumentan los precios. El motivo es que como todo el mundo tiene más dinero, la gente está dispuesta a pagar más por los mismos bienes. En esta situación, de nuevo, las empresas suben los precios porque hay exceso de demanda. (1)

 (1) Sobre la posible causa de impresión de dinero, en las anterores crisis se expandio la creación de dinero sin producirse inflación (EEUU 40 años sin apenas inflación)

Las causas por las que no se produjo inflación las analiza Claudio Borio del BIS

Informe trimestral BIS VS Globalización e inflación VS Informe FMI (Analisis 3 trimestre 2021) -BIS Quarterly Review, 20 September 2021-Informe trimestral BIS

2. Inflación de costes.

La INFLACIÓN DE COSTES ocurre cuando aumentan los costes de las empresas, lo que hace que estas suban los precios

Ocurre cuando no es la demanda lo que aumenta, sino los costes de las empresas. Imagina que aumenta el precio del petróleo, esto provocará que aumenten los precios de las industrias (que lo necesitan para las máquinas), de los transportes, todo tipo de plásticos y un larguísimo etcétera de productos afectados por el petróleo.

Ante esta situación, la producción de muchos bienes se hace más cara y por tanto las empresas, si quieren sobrevivir, tendrán que subir los precios. El problema es que una vez que los precios aumentan son muy difíciles de parar. Si tú por ejemplo tienes una empresa de transportes y te aumentan el precio de la gasolina aumentarás el precio de tu servicio de transporte. Transportar la madera, el cemento, o todo de productos de alimentación será más caro, por lo que aumentará el precio de muebles, de la vivienda o de alimentos en general. Podría aumentar también el precio de los camiones o furgonetas que tú usas para transportar. Como todo es más caro, tu empresa tendrá que subir sus precios de nuevo y se reactiva el proceso.

En todo este proceso, los trabajadores piden aumentos de sueldo porque ven como pierden poder adquisitivo al subir la inflación.  Esto hace que las empresas tengan más costes y nuevamente tienen que subir los precios.

El proceso se retroalimenta una y otra vez, a medida que todo es más caro de producir, los precios suben (materias primas y máquinas incluidas), lo que provoca mayores costes paras las empresas y que los precios vuelvan a subir. Este círculo vicioso puede ser muy difícil de parar


 Autor:  
Javier Martínez Argud

V-Enlaces consultados

 Graficas IPC

Articulo anteriores con enlaces:

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Por qué me preocupan la inflación, los tipos de interés y el desempleo.Olivier Blanchard

 

Why I worry about inflation, interest rates, and unemployment

Uncomfortably Like the 1970s

Por qué me preocupan la inflación, los tipos de interés y el desempleo

Incómodamente como en los años `70

March 14, 2022 1
En un reciente Policy Brief del PIIE , David Reifschneider y David Wilcox sostienen que la elevada inflación de 2021 fue en gran medida el resultado de factores especiales y que muchos de estos factores probablemente se desvanecerán en 2022 y 2023. Sostienen que las expectativas de inflación a largo plazo se han mantenido estables. Así, concluyen, con las debidas advertencias, que la mayor parte de la elevada inflación desaparecerá por sí sola y que la Reserva Federal no tiene que pisar el freno con demasiada fuerza. Sólo tiene que acercar el tipo de interés oficial al tipo neutral. Es probable que el aterrizaje sea suave.

Puede que tengan razón (y de todo corazón, espero que la tengan, por el bien de la economía estadounidense). Pero yo estoy más preocupado que ellos.
Incomodamente parecido a los años 70

Permítanme comenzar con un gráfico motivado por el muy relevante libro de Alan Blinder, de próxima aparición, sobre aterrizajes suaves y duros, del que habló en la Academia Markus de Princeton en febrero de 2022.

Blinder examina los episodios de endurecimiento de la Fed desde 1965. Identifica 11 episodios y excluye 2 (la crisis financiera mundial y la crisis de COVID-19) en los que lo que ocurrió con la actividad claramente no provino principalmente del endurecimiento monetario. Concluye que hubo un aterrizaje suave en 6 de los 9 casos restantes, y un aterrizaje más duro en los otros 3. Su conclusión implícita me parece optimista y en línea con el artículo de Reifschneider-Wilcox: Probablemente podamos aterrizar suavemente desde donde estamos hoy.

A mí no me convence. Creo que, en la mayoría de los episodios que Blinder ha identificado, los movimientos de la inflación a los que reaccionó la Reserva Federal fueron demasiado pequeños para tener una relevancia directa en la situación actual, y el único episodio comparable con el actual, si es que hay alguno, es el que terminó con la desinflación de Volcker a principios de los años ochenta.

Me parece una comparación aterradora. El gráfico siguiente muestra por qué. Representa la tasa de inflación subyacente (en rojo) y el tipo de interés político real (en azul), construido como el tipo de los fondos federales menos la inflación subyacente durante los 12 meses anteriores. (Los resultados serían aún más sorprendentes si hubiera utilizado la inflación general, pero, por las razones habituales, queremos una serie que elimine, al menos en parte, los componentes transitorios de la inflación).


I draw two main conclusions from the figure.

Figure: The last time the Fed fell this far behind the curve on inflation was in 1975 and it took 8 years to bring under control
En primer lugar, el gráfico muestra la escasa actuación de la inflación o del tipo de interés real en relación con el episodio de los años setenta y el actual. Los otros episodios identificados por Blinder apenas son visibles. Esto me lleva a pensar que la única comparación potencialmente válida (con todas las advertencias que se enumeran a continuación) es entre el episodio de 1975-83 y el actual.

En segundo lugar, muestra lo que ocurrió cuando la Reserva Federal se quedó seriamente "atrás" en 1974-75. El tipo de interés real y la inflación se movieron en direcciones opuestas, de forma muy parecida a la actual. Fíjense en las dos elipses verdes. A principios de 1975, la inflación subyacente era del 12% y el tipo de interés real era del -6%, es decir, una diferencia del 17%. En la actualidad, la inflación subyacente es del 6% y el tipo de interés real es del -6%, lo que supone una diferencia del 12%, menor que en 1975, pero todavía sorprendentemente grande (si hubiera utilizado los gastos de consumo personal subyacentes [PCE] en lugar del índice de precios al consumo subyacente [IPC], las dos cifras serían del 14% y el 10%, respectivamente). Luego se necesitaron 8 años, de 1975 a 1983, para reducir la inflación al 4%, con un aumento del tipo real desde el fondo hasta el pico de cerca de 1.300 puntos básicos, y un aumento máximo de la tasa de desempleo de 600 puntos básicos desde principios de la década de 1970[1].

Hoy es obviamente diferente en muchos aspectos.

En cuanto a la Fed, Arthur Burns no se sentía con el mandato de ejecutar un aterrizaje forzoso y William Miller no tenía mucho tiempo para actuar. Aun así, juntos, habían aumentado el tipo de interés real de la política monetaria desde el -6% hasta aproximadamente el 0% cuando Paul Volcker tomó el mando. Y Volcker necesitó otro aumento del tipo real del 7% para terminar el trabajo y conseguir que la inflación bajara al 4% en 1983. La Fed de hoy es más independiente y probablemente reaccione más rápido.

En los años 70, la inflación persistente hizo que las expectativas de inflación a largo plazo se desanclaran cada vez más. Hoy todavía no lo han hecho. La Fed tiene un historial de baja inflación durante casi 40 años del que puede atribuirse el mérito, algo que la Fed de los 70 no tenía. El contexto económico más amplio también es diferente, pero quizás menos de lo que algunos suponen. En la década de 1970, la situación se complicó con dos grandes crisis de los precios de la energía. Pero hoy podríamos estar ante una experiencia similar: La recuperación de la COVID-19 ya hizo aumentar los precios del petróleo de forma sustancial, y la guerra de Ucrania podría provocar un nuevo aumento importante. La energía, sin embargo, desempeña hoy un papel menor en la producción y el consumo que entonces, y esto es una buena noticia.

¿Qué otra cosa relevante es realmente diferente? ¿Es razonable pensar que un aumento de 200 puntos básicos en el tipo de interés oficial, es decir, sólo 1/6 del aumento de los tipos de 1975 a 1981, hará el trabajo esta vez cuando la diferencia entre la inflación subyacente y el tipo de interés oficial es 2/3 de lo que era en 1975? ¿Y que el desempleo apenas se moverá? Ojalá pudiera creerlo.

Las comparaciones históricas son sólo sugerentes. En su análisis, Reifschneider y Wilcox se centran acertadamente en los mecanismos específicos que subyacen a la inflación y en las perturbaciones específicas que probablemente afecten a la economía estadounidense en los próximos años. Por tanto, se puede discrepar con ellos por dos motivos: una visión diferente de los mecanismos que determinan la inflación y unas previsiones diferentes de las perturbaciones.

The Mechanisms Determining Inflation

La forma de pensar en la dinámica de la inflación en el futuro depende principalmente de cuatro supuestos subyacentes: el grado de recuperación de los salarios reales, el grado de anclaje de las expectativas de inflación, la pendiente de la curva de Phillips (cuánto se mueve la inflación para un movimiento determinado del desempleo) y la respuesta de los precios a los salarios. Permítanme abordar estas cuatro dimensiones sucesivamente.

Catchup of Wages

The standard specification of the relation between wage inflation, price inflation, and the state of the labor market has the following generic form:

Δw = Δpe – a(u − u*)

where Δw = w − w(−1), where w is the logarithm of the nominal wage and w(−1) is the log of the nominal wage last period, so Δw is nominal wage growth; Δpe = pe − p(−1), where p(−1) is the logarithm of the price level last period and pe is the logarithm of the expected price level this period, so Δpe is expected price inflation this period; u is the unemployment rate, and u* is the natural unemployment rate, so (u − u*) is the unemployment gap. Other factors, such as actual or expected productivity growth, should also enter the equation; to focus on my main point, I ignore them here.

La interpretación es estándar y conocida: Cuanto menor sea el desempleo, o cuanto mayor sea la inflación de precios esperada, mayor será el crecimiento de los salarios nominales.

Sin embargo, esta formulación tiene una fuerte implicación implícita y cuestionable: lo pasado, pasado está. Supongamos que, este año, la inflación real resulta ser más alta de lo esperado, por lo que los salarios reales acaban siendo más bajos de lo que habrían sido si las expectativas hubieran sido correctas. La especificación anterior implica que el próximo año esta pérdida será irrelevante para la fijación de los salarios: Los trabajadores no intentan compensar el menor salario real. Dicho de otro modo, aceptan el salario real más bajo y tratan de mantenerlo, dadas las condiciones del mercado laboral.

Contrasta esto con una especificación que se ajusta mejor a lo que sugiere la teoría y a lo que creemos que les importa a los trabajadores, es decir, mantener el mismo salario real (ajustado por el crecimiento de la productividad, que ignoro para simplificar), dadas las condiciones del mercado laboral:

w = pe − a(u − u*)

En concreto, el salario nominal depende del nivel de precios esperado y del estado del mercado laboral. Lo pasado no es pasado. Para unas condiciones dadas del mercado laboral, los trabajadores quieren un salario real determinado (esperado), independientemente de lo que pueda haber ocurrido con los salarios reales por accidente en el pasado. Si, después de un episodio en el que la inflación real resultó ser superior a la esperada, los salarios reales acabaron siendo demasiado bajos, quieren recuperarlos.

Como veremos, cuál de las dos especificaciones es relevante afecta en gran medida a la dinámica de la inflación y a lo que podemos esperar que sea la inflación en un futuro próximo.

Anchoring of Inflation Expectations

This is a familiar debate, and anchoring plays a major role in the Reifschneider-Wilcox discussion. We can think of workers, or more generally wage setters (workers and firms if we think of wages as determined by bargaining), as forming expectations of the price level this year according to:

Δpe = (1 − λ) Δp* + λ Δp(−1)

where Δp* is a constant, perhaps the target inflation rate announced by the Fed, and λ = 0 corresponds to fully anchored expectations. Whatever happened to inflation in the past, wages are set on the basis of a constant expected rate of inflation. λ = 1 corresponds to fully deanchored expectations, so expected inflation this year reflects actual inflation last year. The more expectations are deanchored, the more inflation last year will affect inflation this year.

Flatness of the Phillips Curve

En cierto nivel general, pensamos que la relación de la curva de Phillips, sea cual sea su especificación exacta, capta la presión del estado del mercado laboral sobre los salarios. Esto lo capta el coeficiente a en las dos especificaciones de fijación de salarios anteriores. Este coeficiente estimado ha disminuido con el tiempo (Blanchard 2016), es decir, la curva de Phillips se ha "aplanado", lo que significa un movimiento menor de la inflación para un movimiento dado del desempleo.

Si se asume que el coeficiente a seguirá siendo pequeño, entonces incluso las grandes brechas de desempleo negativas (sobrecalentamiento) tienen un efecto limitado sobre la inflación salarial, dadas otras variables. Si uno se preocupa de que la relación no sea lineal y de que, dada la rigidez del mercado laboral, el efecto del desempleo sea más fuerte, entonces uno se preocupa de que el recalentamiento pueda llevar a una presión sustancial sobre la inflación salarial.

Price Setting

Para derivar lo que estos supuestos alternativos sobre el comportamiento de los salarios implican para la dinámica de la inflación, necesitamos cerrar el modelo con una ecuación para la fijación de los precios. Supondré que los precios se fijan según:

p = w + x, or equivalently
Δp = Δw + Δx

donde x son todos los factores que afectan al margen de beneficio de los precios sobre los salarios, desde los precios de otros insumos hasta la falta de existencias, entre otros (de nuevo, ignoro la productividad).

Tomaré esa ecuación como un hecho, y no cuestionaré el supuesto implícito de que (dada x) los márgenes de beneficio son constantes. Al hacerlo, evitaré otra discusión importante: La evidencia empírica es que, en las últimas décadas, los movimientos de los salarios, o más concretamente los movimientos de los costes laborales unitarios, no se han trasladado completamente a los precios. Esto ha llevado a algunos a suponer que un mayor crecimiento de los salarios nominales puede ser compensado en parte o en gran medida por la disminución de los márgenes de beneficio y, por tanto, tener un efecto limitado sobre la inflación de los precios. Sin embargo, mi interpretación de la evidencia es que cuando hay poca acción en los costes laborales, y la mayor parte de los movimientos son ruido o transitorios, las empresas pueden simplemente ignorar estos movimientos a corto plazo. Pero esto no será así si se produce un aumento grande y sostenido de los salarios. Entonces, las empresas reaccionarán y ajustarán los precios. En el contexto actual, la hipótesis de márgenes constantes parece más apropiada.

Forecasts of Unemployment and Price Shocks

Ahora tenemos los elementos necesarios para caracterizar el mecanismo de la inflación. Pero la dinámica de la inflación no sólo depende de las relaciones descritas anteriormente, sino también de las previsiones de dos variables, los factores que afectan a los precios dados los salarios (x), y la brecha de desempleo (u - u*).

Reifschneider y Wilcox hacen un exhaustivo trabajo de resumen de lo que sabemos sobre ambas, y no estoy muy en desacuerdo con ellos. Permítanme discutir brevemente cada una de ellas.

La variable general x es la variable que, en una primera aproximación, condujo a una inflación mucho mayor en 2021. No hay que pensar principalmente en las perturbaciones de la oferta, sino en las interrupciones de la producción y la distribución, que reflejan la incapacidad de las empresas para satisfacer la elevada demanda y que conducen a un aumento de los precios, desde las patatas fritas hasta los coches. Es razonable esperar que muchos de esos precios se estabilicen y, en muchos casos, disminuyan, dando lugar a un descenso parcial de la x.

Aunque es probable que los factores inducidos por el COVID-19 se desvanezcan, las implicaciones aún difusas de la guerra entre Rusia y Ucrania sugieren que los precios de la energía y de algunos alimentos pueden seguir aumentando, y que podemos enfrentarnos a nuevas interrupciones del suministro. La incertidumbre es alta, pero parece razonable suponer que, entre la disminución de los factores COVID-19 y el posible aumento de los precios de las materias primas, x podría disminuir sólo ligeramente en relación con su situación en 2021.

Volviendo a la brecha del desempleo: No hay duda de que el mercado laboral se está recalentando. Aunque la tasa de desempleo sigue siendo un poco más alta de lo que era antes de la COVID-19, otras medidas más relevantes -como la relación entre vacantes y desempleo, que se situó en un nivel históricamente alto de 1,15 a finales de 2019 y fue de 1,73 en diciembre de 2021, una cifra sin precedentes- indican un mercado laboral mucho más ajustado. [2] La predicción de lo que ocurrirá depende tanto del lado de la oferta, la reincorporación de los que han abandonado el mercado laboral (lo que disminuiría la presión), como del lado de la demanda, que depende a su vez de dos factores principales: el curso de la política fiscal, y cuánto de sus ahorros acumulados deciden gastar los hogares. La incertidumbre es de nuevo muy alta, pero parece razonable suponer que, a pesar del actual curso anunciado de endurecimiento fiscal en Estados Unidos, la demanda agregada seguirá siendo fuerte y el mercado laboral seguirá siendo tenso en un futuro previsible, lo que dará un poder sustancial a los trabajadores en la negociación.

Putting Things Together

Suppose there is no catchup, expectations remain anchored, and the Phillips curve remains flat. Then, putting the wage and the price equations together gives:

Δp = Δp* − a(u − u*) + Δx

Este es un mensaje optimista: Ignorar la brecha de desempleo, y suponer que Δx es cercano a cero o negativo, implica que la inflación de este año será igual o posiblemente incluso inferior a la inflación objetivo. E incluso si el desempleo sigue siendo inferior a la tasa natural (es decir, hay una brecha de desempleo negativa), el coeficiente a es pequeño, por lo que apenas tiene efecto sobre la inflación. Por lo tanto, podemos esperar que la inflación vuelva al objetivo por sí sola; no es necesario un gran aumento de los tipos de interés oficiales por parte de la Fed.

Pero si se hace la hipótesis contraria, es decir, que se produzca una recuperación y que las expectativas se desanclen por completo, el efecto del desempleo sobre la inflación será mayor que en el pasado reciente. En ese caso, al juntar las ecuaciones de los salarios y de los precios se obtiene:

Δp = Δp(−1) − a(u − u*) + x

El mensaje es mucho menos optimista. Dice que, incluso en ausencia de choques y sin tener en cuenta la brecha del desempleo, la inflación seguirá siendo la misma que el año pasado. Además, a menos que x se invierta por completo, el valor positivo de x conducirá a una mayor inflación. Y, si efectivamente hay una brecha de desempleo negativa y la pendiente de la curva de Phillips es grande, esto alimentará aún más la inflación. Entonces no hay duda de que será necesaria una fuerte contracción monetaria.

¿Cuál de estas dos opiniones se acerca más a la verdad? Reifschneider y Wilcox sostienen que las pruebas empíricas, basadas en datos que se remontan a varias décadas atrás, apoyan mayoritariamente la ausencia de recuperación, las expectativas ancladas y una curva de Phillips plana. Y están en un terreno empírico sólido con esa caracterización del pasado: Hay pocos indicios de recuperación en las últimas décadas, las medidas de las expectativas a largo plazo siguen ancladas (aunque las expectativas de inflación a corto plazo han empezado a aumentar), y la curva de Phillips estimada es realmente muy plana.


Salience

The issue, however, is how much the past few decades, characterized by stable inflation and nothing like COVID-19 or war shocks, are a reliable guide to the future. There are good reasons to doubt it. What I believe is central here is salience: When movements in prices are limited, when nominal wages rarely lag substantially behind prices, people may not focus on catching up and may not take variations in inflation into account. But when inflation is suddenly much higher, both issues become salient, and workers and firms start paying attention and caring. I find the notion that workers will want to be compensated for the loss of real wages last year, and may be able to obtain such wage increases in a very tight labor market, highly plausible, and I read some of the movement in wages as reflecting such catchup.

We know from history that inflation expectations can deanchor fast. It is fascinating to read what happened in the 1970s through the series of Brookings papers written by Robert Gordon (1970, 1977) (we should all reread these papers, to be reminded that these discussions are not new and we are sometimes reinventing the wheel).

In his 1970 paper, Gordon found that λ was about 0.6, rejecting the accelerationist hypothesis (defined as λ = 1.0), a conclusion strongly endorsed by the participants at the Brookings meeting. By 1977, all his estimates were equal to 1. True, it took seven years for the coefficient to reach 1, and this was in an environment of higher inflation and a less credible central bank than today. But with much wider and faster diffusion of information, I can see expectations adjusting more quickly now than then.

In that respect, I am puzzled by one of the Reifschneider-Wilcox findings that short-run inflation expectations do not appear to help predict inflation. This matters because, in contrast to long-run expectations, short-run expectations, as Reifschneider and Wilcox indicate, have partly deanchored. I would have thought that in setting wages for this year, whether unilaterally or through bargaining, the relevant variable in the mind of workers and firms would be short-run inflation. Again, the explanation may be lack of salience. When inflation is stable, workers and firms may just not think about it and go with their stable long-run inflation expectations. In the current environment of high inflation, I would expect them to be much more aware and make wage demands based on short-run inflation expectations.

Finally, I also find it plausible that an exceptionally tight labor market may have a larger effect on wages than suggested by the empirical estimate of a. This is discussed in a parallel blog post by my colleague Joseph Gagnon (2022), based on earlier work with Christopher Collins (2019). His estimate is that, when the unemployment gap is negative, a 1 percentage point decrease in the unemployment rate increases inflation (other things equal) by 0.6 percent, about 8 times the coefficient estimated by Reifschneider and Wilcox. Based on this estimate, an unemployment gap of −2 percent might add 1.2 percent to inflation, not a negligible contribution.

To conclude, Reifschneider and Wilcox have done a great service in stating their assumptions about specification and forecasts. If the world had not changed, I would accept their conclusions. There are good reasons, however, to think that the Phillips curve will, as it has done many times in the past, shift, and that the landing will be harder than Reifschneider and Wilcox conclude. Part of the inflation will indeed go away on its own, but the Fed may have to increase interest rates by more than 200 basis points to get back to its target. In that respect, I think it is wrong to think in terms of a "terminal rate," as financial investors and commentators do. Unless one thinks that all that will be needed is a monotone adjustment of the policy rate to the long-run neutral rate and no more, it makes little sense to talk about a terminal rate. The adjustment is likely to have a bump, with the policy rate staying above the neutral rate until inflation is under control and the rate returns to the long-run neutral rate.

La cuestión, sin embargo, es hasta qué punto las últimas décadas, caracterizadas por una inflación estable y nada parecido al COVID-19 o a los choques bélicos, son una guía fiable para el futuro. Hay buenas razones para dudarlo. Lo que creo que es central aquí es la saliencia: Cuando los movimientos de los precios son limitados, cuando los salarios nominales rara vez van sustancialmente por detrás de los precios, la gente puede no centrarse en ponerse al día y no tener en cuenta las variaciones de la inflación. Pero cuando la inflación es repentinamente mucho más alta, ambas cuestiones cobran relevancia, y los trabajadores y las empresas empiezan a prestar atención y a preocuparse. Me parece muy plausible la idea de que los trabajadores quieran ser compensados por la pérdida de salarios reales del año pasado, y que puedan obtener esos aumentos salariales en un mercado laboral muy ajustado, y leo parte del movimiento de los salarios como un reflejo de esa recuperación.

Sabemos por la historia que las expectativas de inflación pueden desanclarse rápidamente. Es fascinante leer lo que ocurrió en los años 70 a través de la serie de documentos de Brookings escritos por Robert Gordon (1970, 1977) (todos deberíamos releer estos documentos, para recordar que estos debates no son nuevos y que a veces estamos reinventando la rueda).

En su documento de 1970, Gordon descubrió que λ era de aproximadamente 0,6, rechazando la hipótesis aceleracionista (definida como λ = 1,0), una conclusión fuertemente respaldada por los participantes en la reunión de Brookings. En 1977, todas sus estimaciones eran iguales a 1. Es cierto que el coeficiente tardó siete años en llegar a 1, y ello en un entorno de mayor inflación y con un banco central menos creíble que el actual. Pero con una difusión de información mucho más amplia y rápida, puedo ver que las expectativas se ajustan más rápidamente ahora que entonces.

En este sentido, me desconcierta una de las conclusiones de Reifschneider-Wilcox de que las expectativas de inflación a corto plazo no parecen ayudar a predecir la inflación. Esto es importante porque, a diferencia de las expectativas a largo plazo, las expectativas a corto plazo, como indican Reifschneider y Wilcox, se han desanclado en parte. Habría pensado que al fijar los salarios para este año, ya sea de forma unilateral o a través de la negociación, la variable relevante en la mente de los trabajadores y las empresas sería la inflación a corto plazo. De nuevo, la explicación puede ser la falta de relevancia. Cuando la inflación es estable, los trabajadores y las empresas pueden simplemente no pensar en ella y seguir sus expectativas de inflación a largo plazo. En el actual entorno de alta inflación, yo esperaría que fueran mucho más conscientes y que hicieran demandas salariales basadas en las expectativas de inflación a corto plazo.

Por último, también me parece plausible que un mercado laboral excepcionalmente ajustado pueda tener un efecto mayor sobre los salarios que el sugerido por la estimación empírica de a. Esto se discute en una entrada de blog paralela de mi colega Joseph Gagnon (2022), basada en un trabajo anterior con Christopher Collins (2019). Su estimación es que, cuando la brecha de desempleo es negativa, una disminución de 1 punto porcentual en la tasa de desempleo aumenta la inflación (en igualdad de condiciones) en un 0,6 por ciento, aproximadamente 8 veces el coeficiente estimado por Reifschneider y Wilcox. Sobre la base de esta estimación, una brecha de desempleo de -2 por ciento podría añadir un 1,2 por ciento a la inflación, una contribución nada despreciable.

Para concluir, Reifschneider y Wilcox han hecho un gran servicio al exponer sus supuestos sobre la especificación y las previsiones. Si el mundo no hubiera cambiado, aceptaría sus conclusiones. Sin embargo, hay buenas razones para pensar que la curva de Phillips, como ha hecho muchas veces en el pasado, se desplazará, y que el aterrizaje será más duro de lo que concluyen Reifschneider y Wilcox. En efecto, parte de la inflación desaparecerá por sí sola, pero la Fed podría tener que aumentar los tipos de interés en más de 200 puntos básicos para volver a su objetivo. En este sentido, creo que es un error pensar en términos de un "tipo terminal", como hacen los inversores y comentaristas financieros. A menos que uno piense que todo lo que se necesitará es un ajuste monótono del tipo de interés oficial hasta el tipo neutral a largo plazo y nada más, tiene poco sentido hablar de un tipo terminal. Es probable que el ajuste tenga un bache, y que el tipo de interés oficial se mantenga por encima del tipo neutral hasta que la inflación esté controlada y el tipo vuelva al tipo neutral a largo plazo.


References

Blanchard, Olivier. 2016. The Phillips Curve. Back to the 60s? American Economic Review, Papers and Proceedings, May.

Gagnon, Joseph E., and Christopher G. Collins. 2019. Low Inflation Bends the Phillips Curve. PIIE Working Paper 19-6, April. Washington: Peterson Institute for International Economics.

Gagnon, Joseph E. 2022. Why Inflation Surged in 2021 and What the Fed Should Do to Control It. RealTime Economic Issues Watch blog, March 11. Washington: Peterson Institute for International Economics.

Gordon, Robert. 1970. The Recent Acceleration of Inflation and Its Lessons for the Future. Brookings Papers on Economic Activity 1, no.1: 8-41.

Gordon, Robert. 1977. Can the Inflation of the 1970s Be Explained? Brookings Papers on Economic Activity 8, no. 1: 253-77.

Reifschneider, David, and David Wilcox. 2022. The case for a cautiously optimistic outlook for US inflation. PIIE Policy Brief 22-3. Washington: Peterson Institute for International Economics.

Notes

1. The source of these statistics is the same as for the figure; core PCE inflation data are from US Bureau of Economic Analysis via the Federal Reserve Bank of St. Louis (FRED).

2. Source: US Bureau of Labor Statistics.

https://www.piie.com/blogs/realtime-economic-issues-watch/why-i-worry-about-inflation-interest-rates-and-unemployment

 Olivier Blanchard

https://twitter.com/ojblanchard1/status/1503441792796135430/photo/1  

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https://forosenar.blogspot.com/2022/03/estamos-igual-que-en-1973-y-1979-en-los.html

Matthew Jackson: “El empleo tiende a depender de los contactos, y eso perpetúa las desigualdades”

 El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Economía, Finanzas y Gestión de Empresas ha sido concedido en su XIV edición al economista estadounidense Matthew Jackson “por su obra pionera que ha arrojado nueva luz sobre el papel de las redes en la vida económica y social”. Su trabajo tiene aplicaciones en el estudio del mercado laboral, la desigualdad e incluso la gestión de crisis como la provocada por la COVID-19 o la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

El jurado destaca que el profesor Jackson –catedrático de Economía en la Universidad de Stanford– “supo distinguir la importancia de las redes para la economía hace más de 25 años” en un trabajo que “mostró cómo predecir qué redes se formarán en función de los costes y beneficios de las conexiones, y en qué difieren esas redes de las óptimas”.

En 1996, Mathew Jackson y Asher Wolinsky publicaron “A Strategic Model of Social and Economic Networks”, en el Journal of Economic Theory, un paper que es considerado el inicio de toda la literatura del enfoque de redes sociales, o teoría de redes sociales, en el análisis económico. En ese trabajo definieron una red como un conjunto de agentes (que pueden ser tanto personas como empresas, instituciones y mercados) conectados por medio de enlaces, y establecieron qué características tienen que tener las redes para ser eficientes en el sentido de que los agentes que las componen estén satisfechos y la red sea estable.

Este enfoque se aplica ahora en múltiples áreas económicas y de la máxima actualidad: en el análisis y seguimiento de la pandemia por Covid-19, en las cadenas de suministro globales, en las crisis financieras, en las creencias y la polarización e incluso en conflictos bélicos, como la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

“El profesor Jackson desarrolló un marco teórico de análisis de las redes en economía, pero no solo en abstracto, sino que se ha implicado en su investigación y en la difusión del campo de arriba abajo, hasta el trabajo experimental”, destaca Manuel Arellano, secretario del jurado y catedrático de Economía en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI) del Banco de España.

“Las redes permean todo lo que estudian los economistas”, señala el profesor Jackson en una entrevista tras conocer la concesión del premio, “y sin embargo, realmente no contábamos con modelos de redes hasta hace relativamente poco, así que estuvimos trabajando en el desarrollo de los primeros modelos básicos, y en introducir la idea de las redes y de su funcionamiento en el análisis económico”.

Existe correlación entre la disminución de los conflictos bélicos y el aumento de las alianzas entre diferentes naciones.

En el caso de los conflictos bélicos, por ejemplo, una investigación del profesor Jackson, escrita junto a Stephen Nei y publicada en PNAS en el año 2015, demostró cómo a lo largo de la historia, conforme las economías se han “entrelazado”, los países han tenido menos incentivos para declararse la guerra unos a otros. El estudio concluye que existe una correlación entre la disminución de los conflictos bélicos y el aumento de las alianzas entre diferentes naciones e introduce, como posible factor explicativo, el aumento del comercio internacional.

En este contexto, las naciones tienen “herramientas más modernas”, según sus palabras, “para desincentivar la prolongación de un conflicto”, como el que está teniendo lugar en el Este de Europa, con la invasión de Ucrania por parte de Rusia. “En la actualidad –explica– el tipo de sanciones que se están imponiendo sobre Rusia y Bielorrusia para aislarlos y recortar sus conexiones bancarias y sus oportunidades financieras, así como limitar los contactos sociales y las posibilidades de que sus poblaciones entren y salgan de sus territorios, puede tener un gran impacto”.

Se trata, considera, de una medida de presión que no se podía utilizar cuando no existía un intercambio comercial entre países tan intenso: “Sin duda, el hecho de que hoy exista una densa red de comercio internacional y Rusia forme parte de la economía global es un motivo para la esperanza ante el actual conflicto… Si no tuviéramos ninguna de estas herramientas, lo único que podríamos hacer es intervenir militarmente”.

“Es muy difícil –amplía el profesor Jackson– comprender ahora mismo las motivaciones de los líderes rusos y saber cómo detenerles, pero sin estas herramientas económicas, no tendríamos ninguna esperanza de hacerlo. Si hay alguna esperanza, es que estas herramientas puedan ser eficaces y recordarles lo globalizado que es el mundo de hoy, y lo importante que es para ellos mantener buenas relaciones con el resto del mundo. Esperemos que esta sea una lección que aprendan todos los líderes del planeta: necesitamos a otros países para que estén dispuestos a cooperar con nosotros y así todos podamos vivir con bienestar y prosperidad”.

No hay transacción sin intercambio de información

“La mayor parte de nuestras interacciones como seres humanos son sociales –explica el galardonado–, dependemos de otras personas para lograr información, conexiones, oportunidades y también normas de comportamiento. Por ello, las redes en las que estamos integrados condicionan de manera muy importante la manera en la que nos comportamos y los resultados que obtenemos.”.

El profesor Jackson descubrió el papel clave de la homofilia, la tendencia natural de las personas a relacionarse con personas similares a ellas en aspectos como su edad, religión, clase social, grupo étnico, idioma o estatus económico… “Esto tiene efectos buenos y malos. Por un lado, es más fácil aprender de personas que son más parecidas a uno mismo, así que yo aprendo mejor de alguien que tiene una formación parecida a la mía. Por ejemplo, si un joven está intentando decidir si ir a la universidad, otra persona muy similar a él puede darle buena información sobre este tema. Pero al mismo tiempo, el hecho de que la homofilia divide a una red en grupos diversos significa que las personas de un determinado grupo pueden quedarse sin acceso a información que tienen los miembros de otro grupo. Así que el hecho de que tus fuentes de información, tus oportunidades y tus normas de comportamiento vengan determinadas por las personas que te rodean significa que las divisiones que se produzcan dentro de una red pueden llevar a resultados muy distintos para las diferentes personas que la componen”.

Íntimamente relacionado con esto se encuentra el concepto de centralidad en las redes: los agentes centrales no son necesariamente aquellos que tienen más contactos dentro de la red, sino los que tienen relaciones con terceros más proclives a dar resultados favorables.

Mercados laborales entrelazados por densas redes

Uno de los primeros estudios empíricos en los que el profesor Jackson utilizó sus modelos fue en el análisis de los mercados laborales, que están entrelazados por densas redes: “En función del campo profesional, entre un tercio y el 100% de los empleos se consiguen a través de algún contacto, es decir, gracias a una red. Cuando quieres conseguir una entrevista para un puesto de trabajo, tienes ventaja si conoces a alguien que trabaja para esa compañía. Ese tipo de contactos pueden ser esenciales para meter el pie en la empresa, hacer una entrevista y lograr ese puesto. Eso significa que, si tengo muchos amigos que ya tienen puestos de trabajo, es más fácil para mí conseguir un empleo, mientras que si la mayor parte de mis amigos están en el paro, es más difícil para mí conseguir un trabajo”.

Si combinamos esto con la homofilia, lo que ocurre es que diferentes partes de una red obtienen resultados muy diversos, en el sentido de que algunos segmentos tienen índices altos de empleo, mientras que otros están mayoritariamente en paro. “Comprender esto” –destaca– “nos ofrece una perspectiva diferente sobre cómo abordar la desigualdad salarial y el acceso al empleo. Es fundamental comprender la estructura de una red y cómo esto influye sobre la capacidad de las personas para conseguir un trabajo”.

Los contagios financieros

El profesor Jackson ha aplicado también el enfoque de redes sociales a las relaciones financieras, para determinar cuándo contribuyen las redes de bancos a la estabilidad sistémica, y cuándo la socavan.

“En el caso de una enfermedad vírica –explica– cuantos más contactos tengo, más probabilidades tengo de contagiarme y de expandir la epidemia”. Por el contrario, “en el caso de una red financiera, hay otros factores importantes que influyen aparte del simple contacto. Imaginemos un banco con cuatro socios, si uno de esos bancos entra en bancarrota, eso puede tener un gran impacto sobre el banco, porque es una cuarta parte de su negocio. En cambio, si está asociado con otros 100 bancos y uno de ellos quiebra, esto solo afecta a un 1% de su negocio. Así que, en este contexto, trabajar con más bancos, y formar parte de una red más amplia y densa, puede ser una ventaja para la estabilidad, mientras que en los contagios de enfermedades, esto empeora la situación. Así que los contagios financieros requieren otro tipo de análisis sobre los contagios en una red”.

Analizar redes financieras permite comprender mejor cómo las estrategias de toma de riesgos de las entidades pueden amplificar el efecto negativo de una crisis, afectar el equilibrio de la red y por eso, destaca, “es importante que tengamos mejores mapas de las redes financieras, para comprender cómo una crisis en un país puede provocar un gran impacto en otras partes del mundo. Algo que hemos podido experimentar en la crisis financiera de finales de los dos mil”.

Mejorar la eficacia de políticas contra la pobreza

Los trabajos experimentales han llevado al profesor Jackson hasta la India, donde ha realizado estudios sobre el terreno junto a Abhijit Banerjee y Esther Duflo, fundadores y directores del Laboratorio de Acción contra la Pobreza del MIT galardonado con el Premio Fronteras de Cooperación al Desarrollo 2008. En ellos han tratado de detectar cómo incidir de la manera más eficaz en políticas económicas concretas a partir del estudio de quiénes son los elementos centrales de las redes interpersonales en una comunidad.

La investigación observó cómo los bancos intentan ofrecer programas de préstamos a personas pobres en aldeas de la India y en algunos casos tienen mucho éxito y en otros apenas consiguen resultados. Así, analizaron la estructura de las redes sociales en estos pueblos, averiguaron con qué personas contactaban los bancos, y cómo esto influía sobre la difusión de la información sobre los préstamos.

“También analizamos cómo las redes reaccionaban a los préstamos”, explica el profesor Jackson, “y así comprobamos que en el caso de las personas que los recibían, sus redes mejoraban, mientras que entre las personas que no los recibían, sus redes prácticamente se desintegraban. Así que se producían cambios en las redes como consecuencia de la intervención de los préstamos. Las redes predecían lo que ocurría con los préstamos en los pueblos, y a la vez los programas de préstamos tenían efectos sobre las propias redes”.

https://www.bbva.com/es/premio-fronteras-matthew-jackson-por-demostrar-que-las-relaciones-sociales-condicionan-la-economia/

 Las organizaciones sin ánimo de lucro españolas han contribuido con casi 4.000 millones de dólares al desarrollo de las regiones menos favorecidas del planeta, según los últimos datos publicados por la OCDE. La Fundación Microfinanzas BBVA, que aportó 3.621 millones, es la principal responsable de que España ocupe el segundo lugar del mundo en este 'ranking' que encabeza Estados Unidos.

El nuevo premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA estudia la influencia de las redes en la economía y la sociedad
Durante una comida a comienzo de los noventa, el economista estadounidense Matthew Jackson conversaba con un amigo sobre qué significa tener poder y cómo se alcanza. Llegaron a la conclusión de que acceder a la información adecuada y a una buena red de contactos eran dos ingredientes fundamentales. Y Jackson (Elmhurst, Illinois, EEUU, 1962) empezó a investigar sobre el papel de las redes en la economía y la sociedad

https://elpais.com/economia/2022-03-03/matthew-jackson-el-empleo-tiende-a-depender-de-los-contactos-y-eso-perpetua-las-desigualdades.html

 

 Seguimos con el capítulo 19 , donde la genealogía pasa de instituciones relativamente persistentes a cambio, innovación, selección y destru...