Una Brújula para la Competitividad para la UE
La Brújula plantea cuatro grandes ejes:
Más inversión en innovación y tecnologías limpias y digitales
Acelerar la financiación para tecnologías verdes, IA, semiconductores, biotecnología.
Reforzar programas como InvestEU, Horizonte Europa y el IPCEI (proyectos importantes de interés común europeo)
Simplificación regulatoria y reducción de cargas
Menos burocracia para pymes y scale-ups.
Ventanillas únicas, plazos más cortos y armonización de normas entre países.
Mercado interior más integrado
Profundizar en la unión de mercados de capitales para que las empresas europeas encuentren financiación a escala continental.
Impulsar la unión de la energía y la digital para reducir costes y ganar escala.
Apoyar sectores críticos (chips, baterías, hidrógeno, defensa, espacio) con ayudas coordinadas.
Usar la contratación pública para favorecer tecnologías europeas en sectores sensibles.
Una Brújula para la Competitividad para la UE
Europa necesita política industrial selectiva, pero basada en:
Criterios claros de fallos de mercado: apoyar donde el sector privado no invierte lo suficiente (I+D de alto riesgo, infraestructuras, tecnologías emergentes).
Condicionalidad y evaluación: ayudas ligadas a objetivos de productividad, innovación y empleo cualificado, con revisión periódica.
Coordinación europea: evitar una “guerra de subsidios” entre Estados miembros.
Reforzar el “triángulo” innovación–talento–capital
Se insiste en tres palancas:
Innovación y ecosistemas
Crear hubs europeos de innovación con masa crítica (tipo Silicon Valley, pero en red: Berlín, París, Barcelona, Ámsterdam, etc.).
Facilitar la colaboración universidad–empresa–startups, con incentivos fiscales y menos trabas a la transferencia de tecnología.
Talento y educación
- Reformar sistemas educativos para reforzar STEM, habilidades digitales y pensamiento crítico.
- Atraer talento global con visados ágiles y condiciones competitivas.
- Desarrollar capital riesgo y private equity europeos capaces de financiar scale-ups tecnológicas sin que tengan que irse a EE. UU
Mercados de capitales profundos
Desarrollar capital riesgo y private equity europeos capaces de financiar scale-ups tecnológicas sin que tengan que irse a EE. UU.
Avanzar en la Unión de Mercados de Capitales para que el ahorro europeo financie la innovación europea
Estrategia empresarial ante la competencia sistémica de China
Desde la perspectiva de estrategia y economía de empresa, las recomendaciones a las compañías europeas deben de ir en cuatro direcciones:
Subir en la cadena de valor
Focalizarse en segmentos donde Europa tiene ventaja: ingeniería avanzada, diseño, calidad, sostenibilidad, servicios asociados (mantenimiento, software, soluciones integrales)
Menos guerra de precios, más diferenciación y marca.
Estrategias de “friend-shoring” y diversificación
Reducir dependencia de proveedores únicos en China.
Reconfigurar cadenas de suministro hacia países aliados o dentro de la propia UE (nearshoring).
Apuesta real por la digitalización y la IA
No solo automatizar, sino rediseñar modelos de negocio: servitización, plataformas, datos como activo estratégico.
Invertir en capacidades internas de análisis de datos y ciberseguridad.
Sostenibilidad como ventaja competitiva, no solo cumplimiento
Convertir las exigencias regulatorias europeas (taxonomía, reporting ESG) en propuesta de valor: productos más verdes, trazabilidad, eficiencia energética.
Posicionarse como proveedor “de confianza” en un mundo de crecientes riesgos geopolíticos.
Modernizar Europa: agenda mínima que se repite entre expertos
1. Política industrial europea coordinada
Foco en tecnologías clave, con escala y financiación suficientes.
2. Mercado único de verdad (especialmente financiero y digital)
Menos fragmentación, más integración de capitales, datos y energía.
3. Revolución en talento y educación
STEM, digital, gestión, idiomas, atracción de talento global.
4. Simplificación regulatoria radical
Reducir tiempos, trámites y costes para crear, crecer y escalar empresas.
5. Reconfiguración de cadenas de suministro
Menos dependencia crítica de China en materias primas y componentes estratégicos
6. Uso estratégico del poder de compra público
Contratación pública como palanca para impulsar tecnologías y empresas europeas en sectores sensibles
Hacia una nueva estrategia Unión Europea-China. De la dependencia y competencia económicas a la rivalidad sistémica
Trabajo sobre la nueva estrategia UE–China que subrayan el paso de la “dependencia y competencia económicas” a una “rivalidad sistémica”, y la necesidad de reducir vulnerabilidades sin caer en un desacople total.
https://revistas.unav.edu/index.php/anuario-esp-dcho-internacional/article/view/43902/37189
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