La idea de que la gran competencia del siglo XXI será industrial y tecnológica más que militar aparece cada vez más en la literatura económica y estratégica. No significa que desaparezcan las guerras, sino que el poder entre Estados se decidirá cada vez más en tecnología, industria, energía y cadenas de suministro.
1. La tesis central: la geopolítica vuelve a ser industrial
El economista y analista de política industrial Dani Rodrik sostiene que estamos entrando en una nueva fase donde la política industrial vuelve al centro de la economía global. En varios trabajos recientes explica que los gobiernos han dejado de ver la industria como un sector más y han empezado a tratarla como infraestructura estratégica.
Rodrik resume esta tendencia en una frase clara:
“La política industrial ya no trata solo de crecimiento económico; trata de seguridad nacional y resiliencia”.
Bibliografía relevante:
Rodrik, Industrial Policy for the 21st Century
Rodrik, Straight Talk on Trade
2. La geoeconomía como forma de poder
El economista y exgobernador del Banco Central de la India Raghuram Rajan advierte que la rivalidad entre potencias se está desplazando hacia la tecnología y el comercio, porque los conflictos militares entre potencias nucleares son demasiado costosos.
Según Rajan, el riesgo es que la regulación tecnológica o comercial se convierta en un arma geopolítica.
Bibliografía:
Rajan, artículos en Project Syndicate sobre regulación de IA y competencia tecnológica.
3. La nueva economía política de la seguridad
La economista Laura Tyson ha defendido que la política industrial moderna está vinculada a la seguridad económica.
En esta visión, sectores como:
semiconductores
baterías
inteligencia artificial
energía
se consideran infraestructuras estratégicas, no solo industrias.
Bibliografía:
Tyson, trabajos sobre política industrial y competitividad tecnológica.
4. La guerra de las cadenas de suministro
El economista y periodista económico Martin Wolf del Financial Times ha descrito el momento actual como el paso de la globalización a la geoeconomía.
Wolf argumenta que la competencia entre potencias se está trasladando hacia:
control de tecnología
control de recursos críticos
control de cadenas de suministro.
Bibliografía:
Wolf, The Crisis of Democratic Capitalism
artículos en Financial Times sobre geoeconomía.
5. El análisis de seguridad económica
El historiador económico Adam Tooze explica que la rivalidad actual entre potencias está marcada por lo que llama “weaponized interdependence”.
La interdependencia económica ya no se percibe solo como cooperación, sino como una fuente potencial de coerción geopolítica.
Bibliografía:
Tooze, Shutdown
artículos en Foreign Policy y Financial Times.
6. El papel de la tecnología
El economista Daron Acemoglu subraya que las tecnologías emergentes —especialmente la inteligencia artificial— tendrán un impacto enorme sobre la productividad, el empleo y el poder económico entre países.
Acemoglu advierte que la tecnología puede seguir dos caminos:
complementar el trabajo humano
concentrar poder económico y político.
Bibliografía:
Acemoglu & Johnson, Power and Progress
Acemoglu, artículos sobre IA en Project Syndicate.
7. La geopolítica de los semiconductores
Un ejemplo claro de esta competencia industrial es la guerra tecnológica en torno a los chips.
El economista y analista tecnológico Chris Miller explica en su libro:
Chip War
que los semiconductores se han convertido en el recurso estratégico más importante del siglo XXI.
El control de la cadena de suministro de chips determina:
poder militar
innovación tecnológica
liderazgo económico.
8. Energía y transición tecnológica
Otro campo clave es la energía.
El economista Jeffrey Sachs ha señalado que la transición energética global también es una competencia industrial.
La producción de:
baterías
paneles solares
minerales críticos
define nuevas relaciones de poder.
Bibliografía:
Sachs, trabajos sobre economía del desarrollo y transición energética.
9. Por qué esta rivalidad es diferente a la Guerra Fría
En la Guerra Fría la competencia era principalmente:
ideológica
militar.
Hoy es principalmente:
tecnológica
industrial
financiera.
Las potencias compiten por:
estándares tecnológicos
innovación científica
control de recursos estratégicos.
10. Conclusión
Muchos economistas coinciden en que la rivalidad entre potencias del siglo XXI será menos visible que las guerras del pasado, pero no menos intensa.
Se librará principalmente en:
semiconductores
inteligencia artificial
energía
cadenas de suministro
política industrial.
Como resume el análisis de varios economistas:
el poder global ya no se mide solo en tanques o misiles, sino en capacidad industrial, innovación tecnológica y control de las redes económicas globales.
Hay que mirar más lejos https://articulosclaves.blogspot.com/2026/03/el-viejo-orden-ha-muerto-el-nuevo.html
El gran cambio del siglo XXI no es solo militar.
Es geoeconómico.
La competencia global se libra cada vez más en:
tecnología
comercio
finanzas
cadenas de suministro
instituciones
En ese contexto, la verdadera pregunta no es solo si existe una alianza como CRINK.
La pregunta más importante es:qué arquitectura económica global prevalecerá en las próximas décadas y qué países serán capaces de moverse entre esos sistemas sin quedar atrapados en uno de ellos.
https://articulosclaves.blogspot.com/2026/03/existe-realmente-la-alianza-crink.html
Como escribió Thomas Hobbes, sin normas compartidas la vida se vuelve “solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta
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