El Consejo General de Economistas y la Cámara de España presentan el estudio «45 años de evolución económica, social, empresarial e institucional de España»
16 de julio de 2020
Estudio del Consejo General de Economistas y de la Cámara de España
La estabilidad institucional ha sido clave en la modernización de España durante el periodo democrático
- El análisis de las series históricas contenidas en este Estudio pone de manifiesto el enorme avance económico, social, empresarial e institucional conseguido por España en los últimos 45 años. A la vista de los datos contenidos en este informe, queda patente que el gran cambio logrado en nuestro país no ha sido debido únicamente, como podría pensarse, al tiempo transcurrido y a la pobre situación de partida, sino sobre todo a un sólido marco institucional, a los acuerdos y políticas adoptadas en ese período y al papel desarrollado por la sociedad civil y el tejido productivo y social.
- Es por ello que tanto el Consejo General de Economistas de España como la Cámara de Comercio de España consideran que resulta necesario preservar este legado, cuyo modelo ha de servir de base para encarar la recuperación de nuestro país ante la crisis provocada por el covid-19.
- Un claro indicador del desarrollo económico y del bienestar social alcanzado en los últimos 45 años lo constituye el aumento del PIB per cápita. Así, nuestro país ha multiplicado por 2,3 su PIB real per cápita en estas cuatro décadas y media, claramente por encima de países como Italia, Francia, Reino Unido, EEUU, Alemania. Concretamente, el PIB per cápita ha aumentado de forma sostenida desde 1975, con poco más de 1.000 euros, hasta un valor de 26.432 euros en 2019.
Madrid, 16/07/2020.- La estabilidad económica, política y social que ha traído nuestro sistema institucional basado en la Constitución de 1978 ha sido la clave de la modernización y prosperidad de España en el periodo democrático. Un marco que consagra los principios de la democracia, la economía social de mercado, el Estado de derecho, el Estado del bienestar, la monarquía parlamentaria y el Estado autonómico. A lo que se añade la pertenencia a la Unión Europea, como ámbito natural de desarrollo político y económico de nuestro país y que tantos beneficios nos ha aportado desde 1986.
Esta es la principal conclusión del estudio “45 años de evolución económica, social, empresarial e institucional de España”, elaborado por la Cámara de Comercio de España y el Consejo General de Economistas de España, y que hoy han presentado los presidentes de ambas instituciones, José Luis Bonet y Valentín Pich.
El objetivo del estudio –dirigido por los economistas Salvador Marín, presidente de la European Federation of Accountants and Auditors for SMEs y director de la Cátedra EC-CGE, y Raúl Mínguez, director del Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de España– es identificar, mostrar y poner en valor la evolución económica, social e institucional de España en los últimos 45 años, a través de datos, series históricas, hechos
y opiniones cualificadas. Además del análisis de los principales indicadores en el ámbito económico y social, el informe repasa la evolución de los principales sectores productivos en los últimos 45 años, a través de los testimonios de empresas destacadas en cada una de las áreas estudiadas.
En la presentación del informe, el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, ha subrayado el protagonismo clave de las empresas en el periodo analizado hasta conformarse “como la base de la actividad económica del país, la principal fuente de empleo y el sustento más importante del estado del bienestar y del sector público”.
Por su parte, el presidente del Consejo General de Economistas de España, Valentín Pich, ha manifestado que “los logros conseguidos en estos últimos 45 años nos enseñan que, para remontar la crisis que estamos viendo en estos momentos, se precisa, entre otras cuestiones, una estabilidad institucional, una gestión eficiente y la coordinación de las diferentes administraciones, todo ello en pos de alcanzar unos objetivos que han de estar muy bien definidos y ser homologables con los de los de los países de nuestro entorno, dado que vivimos en un mundo globalizado”. Según Pich, “así podremos continuar siendo un país creíble de cara a los inversores y, sobre todo, a nuestros ciudadanos”.
Salvador Marín –codirector del estudio por parte del Consejo General de Economistas de España– ha resaltado en su presentación que “en este ejercicio de dirección y elaboración de este Estudio también influyó en nosotros que, principalmente en los últimos años de la serie, más veces de las que parece razonable, se alude a lo inmediato, a lo fugaz, como si no existiera un ayer, un por qué, una evolución, unos predecesores y unos hechos. Esto, en el estudio de la economía y las ciencias sociales en general es un punto de partida ineludible si se quiere ser fiel y respetuoso con los códigos de la investigación y el análisis riguroso, y que conviene respetar”.
Para Raúl Mínguez –codirector del estudio por parte de la Cámara de Comercio de España–, “en paralelo a la solución del problema sanitario, que constituye la prioridad inmediata, España necesita trabajar en el diseño y articulación de medidas para amortiguar y salir con la mayor celeridad de la crisis que ya se ha iniciado, y avanzar así en las fases de recuperación y reconstrucción económica y social del país. Las enseñanzas de los últimos 45 años nos muestran que hemos sido capaces de superar las dificultades encontradas, compromiso que la empresa española asume con ánimo, esfuerzo y responsabilidad en esta etapa crucial”.
Principales datos extraídos del Estudio
El análisis de las series históricas contenidas en este Estudio pone de manifiesto el enorme avance económico, social, empresarial e institucional conseguido por España en los últimos 45 años (ver anexo: “principales datos obtenidos de este estudio”).
Un claro indicador del desarrollo económico y del bienestar social alcanzado en estos últimos 45 años lo constituye el aumento del PIB per cápita. Así, nuestro país ha multiplicado por 2,3 su PIB real per cápita en estas cuatro décadas y media, claramente por encima de países como Italia, Francia, Reino Unido, EEUU, Alemania. Concretamente, el PIB per cápita ha aumentado de forma sostenida desde 1975, con poco más de 1.000 euros, hasta un valor de 26.432 euros en 2019.
Asimismo, el análisis de la evolución experimentada por la inversión, el stock de capital y las infraestructuras en España es otro claro reflejo de la gran transformación económica vivida en nuestro país en estos últimos 45 años, con un crecimiento exponencial de la inversión en nuestra economía.
Por otra parte el estudio de la demografía española en estos últimos 45 años revela como el enorme progreso
experimentado en este país –con el consiguiente incremento del bienestar de su población–, se ha traducido en un importante aumento de la esperanza de vida y reducción de la tasa de mortalidad.
El mercado de trabajo también ha experimentado un gran cambio como consecuencia de la incorporación de la mujer en el mercado de trabajo y el cambio en la estructura productiva del país, a consecuencia de la modernización del sector primario liberando mano de obra hacia el sector terciario.
El Sistema Educativo Español de hoy es el resultado de un conjunto transformaciones que han tenido lugar desde la transición a la democracia. Actualmente, España tiene un modelo descentralizado de gestión y administración del sistema educativo, repartiéndose las competencias educativas entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas. En este sentido, se puede afirmar que el nivel educativo de la población española ha crecido de manera espectacular en las últimas décadas. La tasa de abandono escolar temprana rondaba en España el 70% en 1977, se redujo muy drásticamente en dos décadas, hasta el 30%. En 2019 ha alcanzado su nivel más bajo de este siglo, 17,3%.
Un resumen del recorrido del sistema sanitario en España durante los últimos 45 años, pasaría con mencionar conceptos como gasto sanitario, universalización, descentralización o esperanza de vida. Solo con el desarrollo de esos cuatro conceptos, bien se podría resumir la evolución del sistema sanitario Español a lo largo del período indicado. En cuanto al gasto sanitario, hay que destacar el progresivo aumento que se ha producido en el mismo a lo largo de estos últimos 45 años. Muy ligado a ello y quizás derivado de lo anterior, es decir, de ese aumento del gasto sanitario, deviene una población con una cada vez mayor esperanza de vida.
La perfecta integración de España en la Unión Europea ha sido reconocida internacionalmente, registrando un avance excepcional en el proceso de apertura económica (destacando el aumento de intercambios comerciales e inversión extranjera directa en España y viceversa), una modernización de la economía española, un beneficio para los ciudadanos en el campo social, cultural, de libertad, seguridad, etc. España ha pasado a desarrollar un papel activo y fundamental en la construcción del proyecto europeo, impulsando iniciativas (el Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia y el Proceso de Lisboa, por ejemplo), participando en misiones humanitarias y de mantenimiento de paz, apoyando a países candidatos, participando en numerosas organizaciones internacionales, proyectos empresariales emblemáticos a nivel internacional, etc.
Asimismo, con la adhesión a la Unión Europea, España se ha convertido también en un país abierto, internacional, dinámico y avanzado, referente en sectores como el energético, turismo, agricultura, infraestructura, etc., cuya implicación en la Unión Europea y en el contexto mundial parece no tener límites, apoyando el proyecto europeo dentro de la concordia y la lealtad.
No obstante, en el estudio se identifican también algunos ámbitos sobre los que cabe hacer importantes mejoras, entre ellos la innovación, la sostenibilidad y la digitalización, así como el aumento de la productividad de forma sostenida y el incremento del tamaño de las empresas para ganar competitividad,.
A la vista de lo expuesto queda patente que la enorme evolución conseguida en nuestro país no ha sido debida únicamente, como podría pensarse, al tiempo transcurrido y a la pobre situación de partida, sino sobre todo a un sólido marco institucional, a los acuerdos y políticas adoptadas en ese período y al papel desarrollado por la sociedad civil y el tejido productivo y social.
Es por ello que tanto el Consejo General de Economistas de España como la Cámara de Comercio de España consideran que resulta necesario preservar este legado, cuyo modelo ha de servir de base para encarar la recuperación de nuestro país ante la crisis provocada por el covid-19. “Ello nos ha mostrado que, siendo cierto que siempre quedan cosas por hacer y mejorar, en España se han hecho muchas cosas y muy bien hechas, por diferentes generaciones de españoles que han sido los protagonistas reales de uno de los períodos más importantes de la historia contemporánea de España”, han señalado los presidentes de ambas organizaciones, Valentín Pich y José Luis Bonet, respectivamente.
-
https://economistas.es/cust_notas/16-de-julio-de-2020-el-consejo-general-de-economistas-y-la-camara-de-espana-presentan-el-estudio-45-anos-de-evolucion-economica-social-empresarial-e-institucional-de-espana/?fbclid=IwAR3-E57wXG1ibr3R3cd7xqLjp-2AC64rGObF2wGYiX72EaiGyFZ1HrFqh30

Demasiado optimismo quizá en lo que se refiere a la legalidad de lo q se propone?
El BEI es propiedad de los gobiernos que son quienes aportan su capital.
El artículo 123 del TFUE, establece que, en ningún caso, el BCE puede adquirir deuda pública recién emitida de un Estado Miembro. Pero además, como bien has dejado entrever, esta prohibición no solo se aplica a la emisión de deuda en el mercado primario. No obstante, dado que la operación se va a realizar a través del grupo del BEI, que tiene plena autonomía y es completamente independiente, aunque los gobiernos aporten su capital, consideramos que la compra de deuda en el mercado secundario no debería contravenir el artículo 123 del TFUE, pero claro, esto es nuestra interpretación del tratado.
https://nadaesgratis.es/admin/trata-de-arrancarlo-christine
Helicopter money: The illusion of a free lunch
-
Related
Helicopter money: A neglected trade-off
Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator
Just a little matter of monetary policy implementation…
Figure 1
…that cannot just be ignored
Beware of central banks bearing gifts
Si algo parece demasiado bueno para ser verdad, lo es. No hay tal cosa como un almuerzo gratis.
References
Endnotes
Helicopter money
Stephen Grenville 24 February 2013
What would the overt monetary financing of fiscal deficits involve? This column explains the differences between “printing money”, quantitative easing, and overt monetary finance. Lord Turner’s proposed “helicopter drop” raises issues for banks’ balance sheets and central bank independence.
Related
In the current debate about monetary policy, two terms are bandied about to the detriment of clarity: ‘printing money’ and ‘helicopter money’ (Sinn 2011).
Printing money
To describe quantitative easing as ‘printing money’ is a misnomer. The amount of currency held by the public is determined by demand. When the Bank of England carries out quantitative easing, it pays for the bonds by crediting the seller’s bank. There is an increase in base money in the form of bank deposits at the central bank, but the demand for currency hasn’t changed. There is no need to ‘print money’.
An individual bank with excess holdings of deposits at the Bank of England might try to reduce these by creating new credit or buying other assets. But whatever individual banks do, the total amount of base money remains unchanged.
Helicopter money
The image of the central-bank helicopter dropping currency onto the eager public below is even more misleading. Governments can do this, giving away either cash or, more realistically, cheques (the Australian government sent cheques to most taxpayers in 2009, dubbed the ‘cash splash’). But this is fiscal policy, not monetary policy. Central banks have no mandate to give money away (they can only exchange one asset for another, as they do in quantitative easing). Decisions like this are backed by the usual budget-approval process. Thus it is a government helicopter that does the drop, and it is called fiscal policy.
As usual, there are disagreements about how effective this would be in stimulating demand. Unless there is strong crowding-out or Ricardian equivalence – very unlikely when there is spare economic capacity and interest rates are held down by monetary policy – or, indeed, this deficit can’t be funded – clearly not currently applicable, with bond yields historically low – then this is very likely to boost demand. The recipient of the largess might save some, but will spend most. Thus those who explore this policy option are doubtless correct in arguing that fiscal expansion would provide a more assured boost to demand than would quantitative easing.
Funding the deficit
If there is a concern that normal funding through bond issuance might push up interest rates or that financial markets might baulk at the funding requirement, the central bank could fund the deficit, taking bonds into its balance sheet and crediting the government’s account. This is, to all intents and purposes, a quantitative easing operation, although it might be initiated by the government.
Who is bearing the cost of funding the budget deficit? When the government draws down its account at the central bank to write cheques to the public (the ‘cash splash’), these cheques are paid into banks. Even in the fantasy world of a helicopter currency drop, this ends up being deposited with banks, as the public already has all the currency it wants to hold. The banking system has more deposits from the public on its liability side, and more deposits with the central bank on the assets side. The deficit has been funded by forcing the banks to hold more base money.
Thus this approach doesn’t avoid an increase in official debt (the central bank’s increased liability to the banks has to be counted). Similarly, if the central bank pays a market interest rate on these deposits (which most central banks currently do), then it’s not even saving any funding cost. If the central bank ceases paying a market return on these deposits, that would lower the interest cost of funding the deficit, but it would be a de facto tax on banks.
There are subtle differences between this deficit-funding operation and normal quantitative easing. First, central banks decide when to do quantitative easing and how much, while an overt monetary finance would be a joint decision with the government. This raises issues of central-bank independence: the ability to say ‘no’ to government requests for funding is an important discipline on budget expenditures. There may also be a different understanding in financial markets about the unwinding of this operation. The clear understanding is that quantitative easing will be unwound at some stage, while with overt monetary finance this might be unclear (although the distortionary impact of the banking system’s forced holding of substantial excess reserves doesn’t seem to be a satisfactory long-term arrangement).
Lord Turner (2013) is right in criticising the inflation alarmists, who carry outdated views on the relationship between money and prices. Similarly, those with a deficit fetish who argue that stimulus will be futile and harmful should be required to make their case within the current context of spare capacity. Lord Turner’s cautious case for overt monetary finance needs to be balanced by considering the distortions that quantitative easing (and potentially overt monetary finance) has on bank balance sheets, as well as the damage to central-bank independence.
References
Sinn, Hans-Werner (2011, “The threat to use the printing press”, VoxEU.org, 18 November.
Turner, Adair (2013), “Debt, Money and Mephistopheles: How do we get out of this mess?”, speech, Cass Business School.
Helicopter money: Views of leading economists
Richard Baldwin 13 April 2016
Helicopter money is frequently in the headlines but frequently misunderstood. This column reviews the VoxEU columns that have – since 2010 – provided research-based policy analysis of this ‘beyond unconventional’ policy.
Related
The media seems awash with talk about rotary flight – the ‘helicopter money’ or ‘helicopter drop‘ of Milton Friedman and Ben Bernanke fame. This is understandable.
Recessionary and deflationary tendencies are increasingly baked into expectations, making a Japan-like scenario more likely. The negative trends are proving increasingly impervious to conventional and unconventional monetary policy. Fiscal policy could help, but it appears to be tied up in political conundrums, as are many pro-growth structural policies.
As this trend is fostering deep and grievous social and political unrest, minds have been turning to increasingly radical thoughts – including thoughts about what sort of economic policy could reverse the dangerous drift. The leading contender in this ‘radical thoughts’ category is helicopter money; it is a concept that seems to be moving, slowly, from crazy to inevitable. But this begs a series of questions.
Leading economists on ‘helicopter money’
What does helicopter money really mean? Is it as crazy as it sounds? Could it be undone? Practically speaking, how would it be implemented? VoxEU writers have been providing research-based policy analysis and commentary on the helicopter options for years.
Here is a full list of the relevant VoxEU.org columns:
Helicopter money: The illusion of a free lunch
Claudio Borio, Piti Disyatat, Anna Zabai 24 May 2016
Seven years on from the great financial crisis and despite central banks being seen by many as ‘the only game in town’, there has been a renewed push for monetary policy to experiment even further. One of the latest proposals is the revival of Milton Friedman’s ‘helicopter money’. But have all the implications of what many see as central banks’ ‘nuclear option’ been fully appreciated? This column argues that this is not the case. Realising the benefits that its proponents claim exist would require giving up on interest rate policy forever.
A helicopter drop for the US Treasury
Ricardo Caballero, 30 August 2010
The US may be near a liquidity trap. This column argues that the ineffectiveness of monetary policy can be turned on its head by using money creation to finance fiscal policy stimulus – such as a large but temporary cut in sales taxes. To avoid future problems, the Treasury could commit to transfer resources back to the Fed when the economy is back to full employment. This would be a helicopter drop with a drainage contingency.
Helicopter money as a policy option
Lucrezia Reichlin, Adair Turner, Michael Woodford, 20 May 2013
With persistently weak economic conditions becoming the norm in Europe, economists are considering increasingly unconventional policy options. One tool that has yet to be taken out of storage is ‘helicopter money’, i.e. the overt monetary financing of government deficits. This column recounts a policy debate on helicopter money that was held at LBS in April 2013 among three of the world’s leading monetary economists.
Secular stagnation: The time for one-armed policy is over
Willem Buiter, Ebrahim Rahbari, Joe Seydl, 05 June 2015
Stagnation is gripping several of the world’s largest economies and many view this as secular, not transient. This column argues that many economies need both demand-side stimulus and supply-side reform to close the output gap and restore potential-output growth. A combined monetary-fiscal stimulus – i.e. helicopter money – is needed to close the output gap, and this should be accompanied with extensive debt restructuring, policies to halt rising inequality, and additional public infrastructure investment.
Combatting Eurozone deflation: QE for the people
John Muellbauer, 23 December 2014
Eurozone deflation is likely to become reality when the annual inflation figure for 2014 is announced in January. This column argues that the ECB should develop a strategy that works in the Eurozone’s unique financial setting, instead of following the Fed’s lead. The author proposes that the ECB should pursue ‘quantitative easing for the people’, such as sending each adult citizen a €500 cheque.
Fiscal stimulus via ‘helicopter tax credits’
Biagio Bossone, Marco Cattaneo, 04 January 2016
‘Helicopter tax credits’ have been proposed as a means of injecting new purchasing power into the economies of Eurozone Crisis countries. This column outlines one such system for Italy. The Tax Credit Certificate system is projected to accelerate Italy’s recovery over the next four years, and will likely be sustainable. It also provides a tool to avoid the breakup of the Eurosystem and its potentially disruptive consequences.
Eurozone recovery: there are no shortcuts
Roberto Perotti, 13 September 2014
There is a growing consensus that austerity is contributing to the Eurozone’s macroeconomic malaise, but also that spending cuts are needed in the long run to achieve fiscal sustainability. Some commentators have advocated a temporary tax cut financed by unsterilised ECB purchases of long-term public debt, accompanied by a commitment to future spending cuts. This column argues that such commitments are simply not credible – especially given the moral hazard problem created by central bank monetisation of debts.
Helicopter money: Today’s best policy option
Biagio Bossone, Thomas Fazi, Richard Wood, 01 October 2014
High debt and deflation have afflicted Japan, the Eurozone, and the US. However, the monetary and fiscal policies implemented so far have been disappointing. This column discusses the importance of helicopter money in the form of overt monetary financing in addressing these problems. Overt money financing is the policy with the highest impact in raising demand and output without increasing public debt and interest rates.