Robert Lucas, premiado con el Nobel en 1995, reconoce que la contribución más grande a la macroeconomía después de Keynes es el planteamiento de problemas económicos con la teoria de juegos a partir del supuesto de que todos los participantes en la economía se comportan en un esquema de decisiones cuya dinámica y resultados dependen de las estrategias y expectativas de cada uno de los agentes involucrados.
-John Harsanyi, John Nash y Reinhard Selten, en 1994 recibieron el reconocimiento por su análisis del equilibrio en la teoría de juegos no cooperativos.
- Robert Aumann y Thomas C. Shelling, fueron premiados en 2005 por su trabajo en el análisis del conflicto y la cooperación
El profesor Eric S. Maskin, Leonid Hurwicz y Roger B. Myerson, recibieron-el Premio Nobel de Economía 2007-por establecer las bases de la teoría del diseño de mecanismos, que se inscribe en el campo de estudio de la teoría de juegos. El diseño de mecanismos se realiza estableciendo una estructura en la que cada jugador tiene un incentivo si se comporta como el diseñador pretende.
Esta teoría considera la implementación de un sistema de soluciones a problemas que involucran a agentes con información privada acerca de sus preferencias, tiene por objeto por tanto identificar mecanismos o instituciones que impliquen una asignación eficiente de recursos en aquellas circunstancias en las que el mercado no tiene éxito en este cometido.
El diseño de políticas económicas con el fin de solucionar problemas en la economía, tiene la principal dificultad en la falta de información. Se producen fallos en losmercados por la existencia de problemas de información La teoría económica estudia que instituciones, o mecanismos de asignación de recursos, son los más apropiados para minimizar las ineficiencias o pérdidas económicas generadas por estas asimetrías en la información de los llamados agentes económicos (oferentes y demandantes).
Cuanta mas infomacion mas eficaz podran ser las medidas. Para obtener esta información de los agentes economicos, es necesario diseñar instituciones que proporcionen los incentivos adecuados a este fin.
Leonid Hurwicz, en 1955-1960, estudio que el mercado como institución es susceptible de manipularse por los agentes que tienen acceso a mayor información. Eso le llevó a plantearse el diseño de instituciones y mecanismos destinados a solventar el problema.
. El trabajo de Eric Maskin y Roger Myerson contribuye a identificar las condiciones bajo las que mecanismossimilares pueden o no diseñarse, siempre en función del grado de información de los agentes. Esto ha generado una nueva teoría de descentralización de la toma de decisiones muy distinta a la doctrina del liberalismo económico. La nueva teoría aporta más realismo al análisis de cada problema, intentando entender sus restricciones concretas y aportando creatividad al diseño de las instituciones económicas o políticas encaminadas a la solución de problemas. Son herramientas para analizar y responder a las cuestiones de por qué unos modelos son más efectivos económicamente que otros. Un mecanismo es un conjunto de “reglas del juego” –esquema institucional,protocolo, reglamento o contrato– creado con algún propósito específico, cuyo diseño debe contemplar que los agentes que actuarán bajo esas reglas tienen información que el diseñador no posee y que aquéllos no están dispuestos a entregar fácilmente.
El diseño de mecanismos analiza cómo funciona un mercado cuando las informaciones no están disponibles en la misma medida para todos los participantes en ese mercado y diseña los mecanismos para alcanzar los resultados óptimos. Para ello se analizan y definen las reglas del juego que proporcionan a cada jugador incentivos para que se comporte de forma deseada. Cada cada jugador tiene un incentivo para comportarse como el diseñador pretende.
El diseño de mecanismos estudia también los procedimientos de decisión social en situaciones en las que los agentes económicos se reservan información con fines puramente estratégicos La teoría de diseño de mecanismos estudia la armonización de los incentivos que tienen que aplicar los gobiernos para que un conjunto de agentes que interactúa revele sus preferencias y se puedan tomarlas decisiones óptimas de política económica..
Los incentivos pueden presentarse en forma de subsidios, transferencias, reducciones fiscales u otros instrumentos económicos que puedan utilizar las autoridades.
- La contribución de Roger Myerson, fue desarrollar el “principio de revelación”, indica que existe un universo ilimitado de mecanismos a través de los cuales un “mediador” puede especificar cuadros de incentivos para conducir la toma de decisiones de los agentes, pero sólo uno de estos procedimientos conlleva a una asignación de recursos eficiente (en el sentido de Pareto). La característica particular de este tipo de diseños, también llamados “mecanismos de revelación directa”, es que se construyen en función de la información que el mediador recibe de los agentes. La matemática juega un papel fundamental para formalizar los problemas surgidos de las motivaciones de los individuos,que no quieren revelar sus verdaderas preferencias (el llamado problema de “la selección adversa”) o para apartarse de las acciones recomendadas por el mediador (el llamado problema del “riesgo moral”) ver Arkeloff..
- La contribución de Eric Maskin al desarrollo de la teoría de diseño de mecanismos fue la elaboración de la teoría de la implementación. Esta teoría es un estudio de la relación entre la estructura de la institución (protocolo, contrato,reglamento, etcétera) a través de la cual los individuos interactúan y llegan a resultados óptimos (Jackson, 2001).A diferencia de la teoría de juegos en la que la interacción de los agentes está dada y se analizan acciones de los participantes y sus resultados, en la teoría de la implementación la relación de los agentes es diseñada por la propia interacción.En la teoría de la implementación, el diseño de mecanismos produce únicamente equilibrios eficientes o socialmente óptimos.
Ejemplos practicos son son los mecanismos ‘multipujas’ (multibidding game) en situaciones que implican información imperfecta, la creación de subastas para privatizar ciertos sectores de la economía, el diseño de una subasta que asegure que el individuo que valúa más alto un bien o un servicio sea el ganador de la misma, resolver el problema de asignación de redes electrónicas que enfrenta a una variedad de agentes con información privada sobre parámetros específicos, como tamaño de mensajes, costos,etc., la solución que se podria usar es el diseño de mecanismo es proveer incentivos, como un sistema de pagos para promover la revelación de las preferencias de los agentes, otro ejemplo es la construcción de mecanismos de intercambio o venta a través de Internet para obtener una mayor rentabilidad, se utiliza en el diseño de algoritmos para que mejoren la asignación de estudiantes a escuelas publicas, utilizado para identificar mecanismos comerciales eficientes,procedimientos electorales, y en un tema actual un nuevo esquema regulatorio.
Martínez Coll, J.C. (2005) Bioeconomía, tesis doctoral de 1984 en la Universidad de Málaga.
Se utilizan modelos de teoría de juegos diseñados por biólogos para el análisis de los conflictos interespecíficos, para el estudio de las estrategias en los conflictos entre empresas y agentes económicos. Es una visión dinámica y evolutiva.
Martinez Coll, estudia la Bioeconomía, dinámica, estrategias, conflicto y cooperación, evolución... estos conceptos le permiten ver y entender la sociedad humana desde otra optica.
En un prologo posterior a la tesis inicial nos indica “ pocos podían sospechar en 1984 que el Neo-institucionalismo llegaría a convertirse en tan poco tiempo en la escuela triunfante, en el nuevo paradigma dominante. El Neo-institucionalismo es hoy un programa de investigación que actúa como poderosa locomotora arrastrando con fuerza y aceleración una gran cantidad de vagones, viejos y nuevos y de todos los colores. Es casi obligado hoy que nos enganchemos a ese tren y pongamos de relieve los conceptos institucionalistas existentes en Bioeconomía..."
La consagración en pocos años del neo-institucionalismo en el mundillo de la ciencia económica me resulta sorprendente, pero también encuentro muy sorprendentes los cambios en otras partes del mundo. Me explico: que el mundo cambie no es una sorpresa, lo que sorprende es la especificidad de los cambios, el hecho de que tal cambio concreto no hubiera sido previsto. Para ilustrar lo sorprendente de los cambios políticos, económicos y tecnológicos, impredecibles hace 21 años, basta aludir a la desaparición del muro de Berlín, a la pujanza comercial de China y a la extensión y penetración de la Internet por todo el planeta. Sabemos que el mundo cambia, nos esforzamos en predecir los cambios, pero la realidad siempre nos sorprende.
Los modelos teóricos sobre los que se construyó la tesis siguen siendo de interés hoy entre los científicos sociales y siguen siendo abundantemente citados. Fundamentalmente son los conceptos bioeconómicos del economista estadounidense Jack Hirshleifer, los modelos evolutivos del biólogo británico John Maynard Smith, (1920-2004) y los experimentos pioneros del politólogo canadiense Robert Axelrod. Hace 21 años los trabajos de Axelrod eran una novedad. El libro de Axelrod “The Evolution of Cooperation” se publicó en inglés aquel mismo año, 1984, y en español un par de años después, en 1986. Maynard Smith era un prestigioso biólogo pero solo recientemente sus propuestas habían llamado la atención de algunos economistas y científicos sociales. Los trabajos de estos dos autores se han popularizado hoy y son citados abundantemente en revistas y libros de muy diversos campos científicos.
La influencia intelectual de Jack Hirshleifer sobre la tesis fue más profunda y tuvo un efecto muy duradero sobre mi proyecto de vida e investigación. Hirshleifer fue un gran economista pionero en la teoría de la información, de los conflictos y de la bioeconomía.
La utilización por economistas de analogías biológicas, anatómicas o fisiológicas, data de los tiempos de W. Pelly y F. Quesnay. Y los conceptos económicos elaborados por Malthus fueron fundamentales para elaboración por Darwin y Wallace de sus modelos evolutivos. El mayor grado de conciencia de la proximidad entre ambas ciencias fue alcanzado por A. Marshall. Para él, la economía "es una rama de la biología ampliamente interpretada". Durante el presente siglo, los biólogos han seguido enriqueciéndose con instrumentos y técnicas económicas. Fruto de ellos es la moderna ciencia ecológica. En cambio los economistas hemos mostrado una profunda desconfianza a todo concepto o analogía biológicos. Como muchos autores han denunciado, esto es la consecuencia de las aberraciones metodológicas de los darwinistas sociales. Sólo muy recientemente algunos economistas americanos están planteando de nuevo la necesidad de una visión biológica para comprender algunos aspectos de la realidad económica.
Pero la desconfianza persiste y cualquier análisis bioeconómico debe proceder previamente a una cuidadosa y clara toma de postura metodológica. Los enfoques bioeconómicos son reduccionistas por naturaleza. El reduccionismo ofrece posibilidades de análisis diferentes al holismo, pero debe ser consciente de sus limitaciones. Cualquier utilización de conceptos biológicos en economía que quiera trascender la simple analogía, debe tener especial cuidado en no caer en generalizaciones infundadas. La bioeconomía rompe con el antropocentrismo, pero eso exige una cuidadosa definición de conceptos y delimitación del campo de aplicación para evitar caer en el antropomorfismo. Las fronteras entre el hombre y el resto de los animales no están tan claramente delimitadas como habitualmente se cree. La cultura no es exclusivamente humana. En todas las especies animales se encuentran ejemplos de comunicación conductual más o menos compleja, innovaciones e invenciones culturales, y sofisticadas formas sociales de intercambio de bienes y servicios cuya determinación no parece ser directamente genética. Por otra parte, muchos comportamientos humanos, entre ellos algunos de carácter económico, encuentran un paralelo en conductas animales y los sociobiólogos ven en ellos una determinación genética muy directa.
La formalización matemática de los modelos bioeconómicos es el mejor camino para sortear los peligros metodológicos. El modelo que he elaborado en este trabajo está basado en la formalización de un modelo darwiniano. Los flujos de información que circulan entre los entes biológicos y los económicos, pueden ser descritos en términos similares. La selección y difusión de esas informaciones, se producen como consecuencia de su eficacia diferencial que a su vez puede ser medida en términos de costes y beneficios en ambos ámbitos de aplicación. Los genes -la unidad informativa biológica- son seleccionados naturalmente en función de que sean más o menos eficaces que otros genes de similares características. El gen que permita a su portador obtener mayores beneficios reproductivos a un menor coste, verá crecer su tasa de multiplicación. Las unidades informativas económicas, tecnología y know how, sobrevivirán y se difundirán también en función de su eficacia diferencial, es decir, si la relación beneficios/costes derivados de ellas es mayor en la empresa que los porta que las demás del entorno social.
He concretado mis análisis en un tipo determinado de know how: las estrategias en los conflictos entre empresas. Una estrategia es una regla que define la conducta a seguir en cualquier tipo de enfrentamiento. Las conductas en esas situaciones pueden ser de dos tipos: las pacificas, respetuosas con las reglas del "juego limpio" y que no pretenden perjudicar a la empresa competidora¡ y las agresivas mediante las cuales se trata de perjudicar a la empresa competidora para forzar a abandonar el recurso objeto del conflicto. Estos dos tipos de conducta pueden combinarse de distintas formas teniendo en cuenta también el comportamiento manifestado por la empresa competidora. Como consecuencia de la competencia entre empresas por la adquisición de recursos escasos, y dependiendo de las formas en que se desarrollen los conflictos, la tasa de crecimiento de la producción de las empresas implicadas se verá afectada. La proporción que la producción de una empresa represente sobre el total de un grupo determinado, aumentará, disminuirá o permanecerá constante según que su tasa de crecimiento sea mayor, menor o igual que la media ponderada de las tasas de crecimiento de todas las empresas del grupo.
Los posibles resultados de los conflictos entre empresas de diferentes estrategias pueden ser representados en una matriz de pagos. Pero la estrategia a elegir no puede depender únicamente del posible resultado de un conflicto concreto. Los programas de ordenador me han permitido estimar las consecuencias a largo plazo de un gran número de conflictos sobre la producción de empresas con diferentes estrategias.
No es posible deducir recomendaciones generales sobre la mejor estrategia a seguir, ya que el éxito o fracaso de una estrategia depende en gran medida del ambiente concreto en que se esté manifestando. Sin embargo se pueden definir ciertas características que son deseables para cualquier tipo de estrategia. Una de ellas es la robustez. Las estrategias robustas son las que tienen éxito en gran variedad de ambientes. Otra característica deseable es la estabilidad evolutiva, que asegura que, una vez que la estrategia es mayoritaria, no existe ninguna otra más eficaz.
Las sociedades evolucionan tal y como lo hacen los organismos biológicos, pero hacer de esto una teoría cuantitativa ha demostrado ser difícil. Los mercados financieros muestran descendencia con modificación y selección, y suponen un gran laboratorio para el estudio de la evolución social. Estas ecuaciones del artículo "Fuerzas de mercado, ecología y evolución" describe como las estrategias comerciales cambian los precios, los cuales determinan los beneficios, los cuales dirigen las estrategias comerciales, las cuales cambian los precios..."
En los mercados financieros, un exceso de compra tiende a hacer subir los precios, y un exceso de venta tiende a empujar hacia abajo. Esto se llama impacto en el mercado. Basado en un modelo simplificado para la creación de mercado, es posible obtener una forma funcional única de impacto en el mercado. Esto puede ser utilizado para formular una teoría no de equilibrio para la formación de precios. . Comúnmente utilizado estrategias de negociación, como la inversión de valor, y la tendencia de los siguientes inducir la dinámica característica en el precio. Aunque hay una tendencia a la auto-cumplimiento de las profecías, esto no siempre es el caso, en particular, el valor de muchas estrategias de inversión no pueden hacer que los precios reflejen los valores. Cuando hay una diversidad de valores percibidos, las estrategias no lineales dan lugar a una volatilidad excesiva. Muchos fenómenos de mercado como las tendencias y correlaciones temporales en el volumen y volatilidad tienen explicaciones sencillas. La teoría es simple y comprobable experimentalmente. Según esta teoría hay un énfasis en las interrelaciones de las estrategias que hace que sea natural considerar un mercado como la ecología financieros. Una variedad de ejemplos muestran cómo la diversidad surge automáticamente como nuevas estrategias de explotar las ineficiencias de las estrategias de edad. Esto da lugar a reasignaciones de capital que se desarrollan en las escalas de tiempo más largo y causa aparentemente no stationarities en las escalas de tiempo más corto. . El impulso hacia la eficiencia del mercado pueden ser estudiados en el contexto dinámico de la evolución del patrón. La evolución del capital de una estrategia es análoga a la evolución de la población de una especie biológica. Varios diferentes argumentos sugieren que la escala de tiempo para la eficiencia del mercado es de años o decenios.
Market force, ecology, and evolution -J. Doyne Farmer -Prediction Company –
Farmer, J. Doyne, and John Geanakoplos. “The Virtues and Vices of Equilibrium and the Future of Financial Economics. Complexity 14 (2009): 11-38. PDF
Tóth, Bence, János Kertész, and J. Doyne Farmer. “Studies of the Limit Order Book around Large Price Changes.” arXiv:0901.0495.
Bouchaud, Jean-Philippe, J. Doyne Farmer, and Fabrizio Lillo. “How Markets Slowly Digest Changes in Supply and Demand.” In Handbook of Financial Markets: Dynamics and Evolution, eds. Thorsten Hens and Klaus Schenk-Hoppe. Elsevier: Academic Press, 2008. PDF
http://edge.org/3rd_culture/bios/farmer.html
"Muchas discusiones infructuosas sobre la naturaleza de las expectativas podrían evitarse reconociendo desde el primer momento que las acciones conscientes del hombre son el resultado de sus creencias y de ninguna otra cosa."
- Georgescu-Roegen The Nature of Expectation and Uncertainty, 1958
1-- Extracto entrevista sobre Georgescu-Roegen
Nicholas Georgescu-Roegen fue un economista excepcional en la ciencia económica del siglo XX, ha sido uno de los padres de lo que, en la actualidad, se conoce como economía ecológica (y que él denominaba bioeconomía) Realizó aportaciones pioneras a varios campos de la teoría económica, a la vez que fue un crítico singular tanto por el estilo de sus argumentaciones, como por su vocación en trascender el limitado campo de la economía convencional. En su obra se entrelazan conceptos filosóficos, económicos, históricos, físicos y biológicos de una manera enriquecedora para el análisis y no como simples añadidos más o menos oportunos. No en vano un premio Nobel como Paul Samuelson le consideraba “el erudito entre los eruditos, el economista entre los economistas”.
Su obra principal, The Entropy Law and the Economic Process (La Ley de la Entropía y el Proceso Económico) publicada en 1971, a la edad de 65 años, supone el testimonio de ese esfuerzo, y creo que es una de las mayores y mejor informadas impugnaciones de la teoría económica convencional que se han escrito hasta la fecha. Ese libro fue contemporáneo de varios textos y acontecimientos importantes para la formación de la conciencia ecologista a escala planetaria (Informe Meadows, el “Manifiesto por la supervivencia”, la Cumbre de Estocolmo, etc.).
El autor del libro sobre Georgescu, Oscar Carpintero, trata en primer lugar, la polémica sobre “Los límites del crecimiento” con un artículo titulado “Energía y mitos económicos” en el que criticaba duramente la actitud de los economistas convencionales respecto de las tesis contenidas en el Informe Meadows aunque, a la vez, mostraba sus dudas respecto al crecimiento cero y el estado estacionario como “salvación ecológica”. Por otra parte, cuando en 1972 se celebró la Cumbre de Estocolmo, Georgescu-Roegen fue invitado y participó activamente en la Cumbre paralela auspiciada por la asociación pacifista Dai Dong. Además contribuir decisivamente a la elaboración del Manifiesto final, y consciente de las desigualdades en la distribución de los recursos a escala planetaria, realizó una propuesta radical para permitir la libertad de circulación de personas, sin ningún tipo de restricción, visado o pasaporte. Lo que contrasta con la actual prohibición y contención militar de las migraciones en la población más pobre a escala mundial. Por último, Georgescu-Roegen intentó influir en la mentalidad y prácticas de sus compañeros de profesión al redactar, con la ayuda de otros dos notables economistas ecológicos, el manifiesto “Hacia una economía humana”, que firmado por más de 200 economistas fue presentado y aprobado en 1973, en la reunión de la American Economic Association (buque insignia de la economía ortodoxa). Se trata de un bello texto donde se denunciaba la responsabilidad de las economías de los países ricos y su crecimiento económico en el deterioro ambiental, al mismo tiempo que se reclamaba un cambio de rumbo en las prácticas de los economistas que muchas veces servían de coartada para ese estado de cosas: se pedía una nueva visión de la economía global basada en la justicia, y la distribución equitativa de los recursos de la Tierra entre las generaciones presentes y futuras.
—¿Por qué tiene tanta importancia para algunas corrientes de la economía crítica?
—Georgescu-Roegen hizo dos cosas importantes: realizó aportaciones heterodoxas a la economía convencional y también contribuciones disidentes que traspasaban los estrechos límites del enfoque económico ortodoxo. En el primer sentido, fue uno de los “pioneros” de la economía matemática como lo atestiguan sus trabajos de los años treinta, cuarenta y cincuenta, pero a pesar de tener todo a su favor por su gran dominio de las matemáticas, fue siempre muy consciente de las ventajas y sobre todo de las limitaciones de este instrumento para explicar los comportamientos sociales y económicos. Georgescu-Roegen reparó pronto en que muchas veces se confundía el medio con el fin, y se intentaba “forzar” la realidad económica —a veces hasta la tortura— para adaptarla a las propiedades formales que los modelos económicos debían satisfacer. Nunca fue un economista matemático dócil, y siempre mantuvo afilada la punta crítica de su pensamiento. Solía realizar preguntas incómodas a sus compañeros de profesión. Su heterodoxia dentro de la corriente principal y su experiencia rumana de entreguerras le llevaron, por ejemplo, a cuestionar la validez de la teoría de los precios para el caso de una economía campesina superpoblada, poniendo sobre el tapete los supuestos “fantásticos” que se escondían tras dicha teoría y que la hacían prácticamente inaplicable a cualquier escenario. Al concebir el proceso económico desde un punto de vista evolutivo, que implica la aparición de cambios cualitativos, se atrevió a desenmascarar las limitaciones de predecir el futuro económico mediante modelos econométricos mecanicistas, con la salvedad de que dicha crítica, como te he dicho, no procedía de un economista ignorante de las matemáticas sino de un estadístico y matemático experimentado. Su ataque contra la “dogmática creencia de que el mecanismo libre de los precios es la única forma de asegurar una distribución racional de los recursos entre todas las generaciones” le complicó aún más las cosas con la Academia.
—Pero tú decías que Georgescu-Roegen fue algo más que un economista heterodoxo.
—Efectivamente, él fue más allá en su denuncia y construcción de alternativas teóricas. Se convirtió en uno de los primeros críticos sistemáticos de la epistemología mecanicista, pero no sólo a la hora de describir los comportamientos económicos de los individuos, sino —y esto es importa en economía Su obra es una de las mayores impugnaciones de la teoría económica convencional que se han escrito hasta la fecha — en lo que atañe a la descripción del proceso económico de producción de bienes y servicios. Un proceso que al tener una naturaleza físico-química, parecía haber quedado al resguardo de toda crítica. Si uno toma cualquier manual estándar de teoría económica verá que allí, cuando se describe el proceso de producción, los factores productivos (trabajo y capital) se transforman sin pérdida o fricción en mercancías listas para venderse, alimentando así un movimiento mecánico circular, reversible y autosuficiente, donde todo lo producido es consumido y viceversa; pero que oculta deliberadamente la contribución de los recursos naturales a la producción, así como la aparición de los residuos y la contaminación que necesariamente se generan en todo proceso de producción o consumo. Pero si el proceso económico implica el uso de energía y materiales, habrá que tener en cuenta las leyes que gobiernan la utilización de esos recursos, y conocer los resultados de las ciencias que se dedican a su estudio, en especial la termodinámica (y su ley de la entropía). Sólo de esta manera cabe argumentar sobre bases sólidas en contra, por ejemplo, del mito del crecimiento económico indefinido, o de la utilización eterna de la energía y los materiales contenidos en la Tierra.
Relacionó, por lo tanto, disciplinas del ámbito social,como la economía, con conocimiento físico, natural —Exacto. Georgescu-Roegen conectó economía y termodinámica ya desde finales de los cincuenta, dando realismo a la representación del proceso económico, e incorporando la distinción cualitativa entre los recursos naturales (con baja entropía) antes de que sean valorados monetariamente y de los residuos (alta entropía) una vez que han perdido su valor. Si el proceso de producción de mercancías transforma recursos de baja entropía en bienes y residuos de alta entropía, esto supone un aumento de la energía no aprovechable, o no disponible. Lo que explica que la ley de la entropía esté en la raíz de la escasez económica. Pero Georgescu-Roegen hizo algo más que resaltar este aspecto energético. Sabiendo, como sabía, que la Tierra es un sistema abierto en energía pero cerrado en materiales, llamó la atención sobre el hecho de que, en el futuro, la escasez fundamental no vendría tanto por lado de la energía (habida cuenta la existencia de la radiación solar), sino por la vertiente de los materiales. Y como la actividad económica es un potente instrumento de disipación material, esto le llevó a proponer su polémica “cuarta ley de la termodinámica”, para dar cuenta de este aspecto usualmente descuidado tanto por los economistas como por los termodinámicos.
—Pero, además, según creo, el ámbito biológico no está orillado en sus reflexiones e investigaciones.—En absoluto. Además de conectar economía y termodinámica, también contribuyó decisivamente a ver el proceso económico desde un punto de vista evolutivo, relacionando los resultados de la biología con la ciencia económica y entendiendo la economía como una rama de la biología interpretada ampliamente (no de manera reduccionista al estilo sociobiológico). Para Georgescu-Roegen, la teoría económica debía transformarse en bioeconomía por varias razones. De un lado, porque somos una de las especies biológicas del planeta y como tal estamos restringidos por las leyes naturales que gobiernan su funcionamiento. Esto supone que hay que atender la evolución de la humanidad como especie y no sólo como un individuo que nada más busca maximizar su utilidad o beneficio personal. De otra parte, somos la única especie que en su evolución ha violado los límites biológicos, lo que está poniendo en riesgo nuestra propia existencia.
—Su propuesta de acercamiento de la economía a las ciencias de la naturaleza, ¿cómo fue recibida por los economistas de orientación más ortodoxa? ¿Qué crees que ayudó a despertara Georgescu-Roegen de su sueño dogmático? —El “despertar del sueño dogmático” al que aludes es otro ejemplo de su coherencia. Creo que lo que le salvó fue esa manía por no cerrar los ojos ante las dificultades científicas recurriendo al viejo expediente de negar la realidad por complicada, por no ajustarse al corsé de los modelos económicos convencionales. Y eso fue lo que le llevó a ampliar las miras, a conectar con disciplinas científicas , que también hablaban sobre el mundo, y a las que la economía no podía cerrar los ojos, so pena de aislarse en mundos matemáticos imaginarios. Esta actitud explica además bastante de la reacción de los economistas convencionales, instalados en una estrechez de horizontes científicos muy común. Sigo creyendo que una de las mejores declaraciones para describir la actitud de los economistas convencionales hacia las aportaciones bioeconómicas de Georgescu-Roegen la escribió Mark Blaug hace ahora dos décadas. En un libro sobre los Grandes economistas desde Keynes, Blaug reconocía que, a pesar de su gran mérito, las últimas obras de Georgescu-Roegen habían sido respetuosamente recibidas y rápidamente dejadas de lado”.
—¿Es cierto que propuso un Programa Bioeconómico Mínimo para enfrentar la situación de crisis ecológica? ¿En qué consistía? —Efectivamente. Su análisis le llevó a la conclusión de que los problemas a los que nos enfrentamos no son estrictamente económicos ni ambientales, sino bioeconómicos. Desde 1972 Georgescu-Roegen esbozó la dimensión política de su Bioeconomía proponiendo una serie de medidas generales (que llamó Programa Bioeconómico Mínimo), gobernadas por el principio de precaución (que él formulaba como “la minimización de los arrepentimientos futuros”) y un principio de conservación y reciclaje. De entre las medidas que proponía hay un par de ellas que me parecen de especial interés por su vigencia (teniendo en cuenta la fecha en que las realizó, pues ahora podrán parecernos algo ya sabido). Por un lado, su propuesta de prohibir completamente la producción de armamento para “asesinarnos a nosotros mismos”. Como economista sabía el coste de oportunidad de los recursos, y habiendo sufrido dos guerras mundiales, nunca le convencieron los argumentos que justificaban la carrera armamentista como disuasión. Frente a ello ponía, por analogía, el siguiente ejemplo: “es absurdo e hipócrita continuar la producción creciente de tabaco si, declaradamente, nadie tiene intención de fumar”. En segundo lugar, conocía también hasta qué punto la agricultura química estaba poniendo en serio peligro la seguridad alimentaria de las personas y la salud de los ecosistemas. Propuso desde el principio la necesidad de reducir gradualmente la población mundial hasta el nivel en que pudiera alimentarse únicamente con agricultura ecológica, pues sólo de esta manera se preservaría la riqueza y la fertilidad de los suelos a largo plazo para la alimentación de las generaciones futuras. Estas y otras propuestas las cerraba Georgescu-Roegen animándonos a curarnos del “círculo vicioso de la maquinilla de afeitar”, por el cual nos aferramos al absurdo de afeitarnos más rápido cada mañana para así tener tiempo suficiente para trabajar en una máquina que afeite más rápidamente y así tener más tiempo para trabajaren otra máquina que todavía lo haga más rápido... y así ad infinitum. Reflexión que, de paso, nos coloca frente al viejo dilema de cómo usar nuestro ocio y de retornar, por una vez, a la antigua sabiduría que nos aconsejaba trabajar para vivir y no lo contrario.
—¿Cómo puede definirse la economía ecológica o bioeconomía? Economía ecológica y economía del medio ambiente, ¿son términos sinónimos? —Por empezar por el final. Quisiera aclarar que, en contra de lo que puede sugerir la similitud de nombre, ambos no son términos sinónimos. Por un lado, la economía ambiental, o del medio ambiente, es un intento más por extender la vara de medir del dinero hacia los problemas relacionados con la contaminación y el uso de recursos naturales sin ninguna modificación teórica sustancial. Implícitamente, se asume la idea de que el medio ambiente es una variable más dentro del sistema económico (como lo pueden ser el factor trabajo, o el capital), y lo único que hay que hacer es aplicar el instrumental adecuado para llevarlo al redil de lo mercantil. Pero esto no es tarea fácil. ¿Cuál es, por ejemplo, el valor monetario de la absorción de dióxido de carbono por las plantas?, ¿cuál es el valor monetario de la digestión de residuos que realizan los microorganismos descomponedores, o los ríos? ¿Se pueden compensar esas funciones en términos monetarios?
Sin embargo, hay otra forma de enfocar este asunto. Tal y como recuerda la economía ecológica, la relación de inclusión entre economía y medio ambiente es precisamente la contraria: es el sistema económico el que se inserta dentro de un sistema más amplio que es la Biosfera, cuyo funcionamiento está gobernado por leyes físicas y biológicas que condicionan y limitan el funcionamiento de los diferentes subsistemas, entre ellos el económico. Por tanto, la economía ecológica cuestiona que la simple monetarización de los costes y beneficios ambientales (cuando sea posible) vayan a mejorar, por ejemplo, la sostenibilidad de las economías industriales, sugiriendo que esa sostenibilidad es, sobre todo, una cuestión del tamaño o escala que ocupa el sistema económico dentro de la biosfera. Y a ese tamaño debemos acercarnos en términos físicos o territoriales, esto es, dando cuenta del impacto de las actividades de producción y consumo en unas unidades entendibles por la propia Naturaleza. Esto obliga a apoyarse en las enseñanzas de las disciplinas que analizan el comportamiento de la propia Biosfera (termodinámica, biología...). Por eso tiene razón Martínez Alier cuando sugiere que, en la actualidad, podemos tomar como sinónimos la bioeconomía de Georgescu- Roegen y la economía ecológica.
Georgescu ponía de relieve la importancia de tener presente la naturaleza entrópica del proceso económico, su estrecha relación con los fenómenos de la escasez y la contaminación, además de alentar sobre los peligros del análisis económico reduccionista (en este caso energético). También ayudó a su difusión la interesante entrevista que le realizó Jorge Wagensberg en 1979, y que fue publicada por la revista Algo.Pero sin duda los dos economistas que han hecho una mayor labor por acercar la obra de Georgescu-Roegen al público hispánico han sido Joan Martínez Alier y José Manuel Naredo, sobre todo desde finales de los ochenta. Martínez Alier no sólo tuvo una relación de amistad importante con el economista rumano, sino que fue el responsable de la única conferencia que Georgescu-Roegen impartió en España durante la primavera de 1980 en la Universidad Autónoma de Barcelona. Además, ha desarrollado un esfuerzo notable en la elaboración de varios homenajes internacionales a Georgescu-Roegen durante los últimos años de su vida y posteriormente. Por su parte Naredo, por ejemplo, lo cita abundantemente en su, ya clásico, La economía en evolución (1987), y contribuyó decisivamente para que en 1996 apareciera por fin la edición en castellano de la principal obra de Georgescu-Roegen (La ley de la entropía y el proceso económico) acabando así, 25 años después, con la anomalía de que dicho libro no estuviera aún vertido a este idioma.
—Finalmente, ¿cuál sería en tu opinión el principal legado de Georgescu-Roegen? —Si hubiera que ceñirse a una sola cosa, resaltaría su talante transdisciplinar, su disposición a traspasar las fronteras de la teoría económica, de abrirla a los resultados de las disciplinas científicas vecinas como forma de romper el aislamiento; recordándonos la importancia de los cimientos biofísicos sobre los que se asientan las actividades económicas, sus posibilidades y limitaciones. Y todo ello haciéndolo con una independencia de criterio, falta de papanatismo y rigor intelectual muy poco comunes
Ha caracterizado a la doctrina económica convencional una irresponsable despreocupación por el sustrato material, biofísico, sobre el que se construyen las economías humanas. Buena muestra de ello son dos creencias que, a modo de incuestionados axiomas, subyacen al entero edificio de la mainstream economics: la de que existe una cantidad infinita de recursos naturales y la de que estos son indefinidamente sustituibles entre sí, y con el capital y el trabajo humanos. Ninguna de ambas creencias tiene fundamento en la realidad. La primera viene a ser la quintaesencia de lo que Kenneth E. Boulding bautizó como la "economía del cowboy"; habría que rogar a nuestros economistas que se quitasen el sombrero de ala ancha, pues dificulta bastante la visión, y tomasen nota de que la expansión hacia el salvaje Oeste hace ya tiempo que topó con la barrera del Océano Pacífico. En cuanto a la segunda creencia -la sustituibilidad indefinida-, es tan razonable como la actitud de aquel señor del chiste que, al ver que con cierta estufa sus gastos en combustible se reducían a la mitad, se compró otra estufa del mismo tipo convencido de que con dos ¡podría calentar la casa sin combustible alguno!
La crisis ecológico-social ha puesto de manifiesto que semejante despreocupación por el sustrato biofísico sobre el que se apoyan las economías industriales y la atención prioritaria a los flujos monetarios y el intercambio mercantil conducen finalmente a tener que pagar un precio trágico (en devastación ambiental, sufrimiento humano y aniquilación de vida).
Desde hace decenios, y con intensidad renovada en los cuatro últimos, se consagran muchos esfuerzos a una reformulación de la teoría económica que sea capaz de dar cuenta de lo que Wendell Berry llamó la Gran Economía: la "economía" de la biosfera, la economía que sostiene la red total de la vida y todo lo que depende de la buena salud de la Tierra y sus ecosistemas. Una parte importante de estos esfuerzos se centran en esclarecer lo que ciencias naturales como la física y la biología tienen que aportar a la ciencia económica: por ejemplo, conocimientos sobre los límites con que topan los sistemas económicos a causa de su inserción en sistemas biofísicos que contienen a los primeros.
Entre los fenómenos y nociones biofísicas esenciales para la comprensión de aquella Gran Economía se encuentran, muy en primer lugar, las leyes de la termodinámica, en especial la segunda (conocida como principio de entropía), o lo que es lo mismo: las constricciones que los principios termodinámicos imponen sobre los procesos socioeconómicos. El gran economista rumano -afincado en EEUU- Nicholas Georgescu-Roegen fue un pionero en la exploración de estas cuestiones a partir de los años sesenta del siglo XX.
Pero si -por la primera ley de la termodinámica- la materia-energía no se pierde, sino que solamente se transforma, ¿no desaparecen como por ensalmo todos los problemas de límites al crecimiento económico que preocupan a los ecologistas? Pues no, a causa del segundo principio (o la segunda ley) de la termodinámica. Los diversos tipos de energía (de trabajo almacenado) no son igualmente convertibles en trabajo útil. Si se quiere decir de otra forma: existen formas de energía de "buena" y "mala" calidad para nosotros.
La entropía es una medida de la disponibilidad de la energía: mide la cantidad de energía que ya no se puede aprovechar transformándola en trabajo. Un aumento de la entropía supone una disminución de la energía disponible: ni el carbón ni el petróleo pueden quemarse dos veces. Podemos vincular la idea de entropía con los recursos naturales que empleamos para nuestra subsistencia de la siguiente forma: el recurso natural más básico y fundamental es la materiaenergía de baja entropía (vale decir: materia- energía con alto grado de orden y disponibilidad). El mineral de hierro con alta concentración de metal es un recurso precioso para nosotros, mientras que el hierro disuelto en el océano es prácticamente inutilizable.
En la Tierra existen de forma natural "depósitos de baja entropía", islas de entropía negativa o "neguentropía" que desde los comienzos de la Revolución Industrial hemos ido agotando rápidamente: se trata de las reservas de combustibles fósiles, los yacimientos minerales, etc. Dilapidar de forma irresponsable la riqueza natural que constituyen estos "depósitos de baja entropía" restringe cada vez más las opciones vitales de los seres humanos que nos sucederán. En cierto sentido, el imperativo de una sociedad ecológicamente sustentable podría formularse como un imperativo de minimización de entropía.
La economía convencional ha tenido en cuenta, más o menos, la primera ley de la termodinámica; pero no la segunda, que es incomparablemente más importante que la primera a efectos prácticos. Si uno observa la representación clásica del proceso económico en los manuales al uso, verá que en realidad se trata de una máquina de movimiento perpetuo, o sea, un objeto imposible. La termodinámica enseña que esos diagramas circulares, ese movimiento pendular entre producción y consumo en un sistema completamente autárquico, no corresponde a la realidad. El hecho de que el sistema económico se halle inserto dentro de sistemas biofísicos que forman una biosfera altamente compleja, y que dependa para su funcionamiento de fuentes de materiales de baja entropía y de sumideros para los desechos de alta entropía producidos; el hecho de que el principio de entropía gobierna todos los procesos del mundo material, sencillamente se ignora en la economía convencional.
En cierta ocasión Kenneth Boulding afirmó que "quien crea que el crecimiento exponencial puede durar eternamente en un mundo finito, o es un loco o es un economista". Podríamos parafrasear la humorada del modo siguiente: quien crea que se puede violar la ley de la entropía, o es un loco o es un economista convencional. Pues, en efecto, los economistas convencionales tienen tantos problemas con la ley de la entropía como con los fenómenos de crecimiento exponencial en sistemas cerrados (y por razones parecidas).
La economía ecológica, por el contrario, sitúa la segunda ley de la termodinámica en el centro de sus reflexiones. Parte de la premisa de que el proceso económico es entrópico en todas sus etapas materiales. La segunda ley de la termodinámica tiene importantes implicaciones económico-ecológicas. Lo que muestra es esencialmente que la actividad económica está constreñida por ciertos límites insuperables. Señala, así, los límites al reciclado: el reciclado perfecto es imposible.
Sólo se puede recuperar una parte de los materiales; siempre hay un resto que se pierde irrecuperablemente. Por lo demás, el problema se desplaza al terreno de la entropía energética: reciclar exige siempre utilizar energía, en cantidades que pueden ser muy grandes, inabordables.) Los neumáticos pueden reciclarse; las partículas de neumático adheridas al asfalto no. El plomo de las baterías puede recuperarse en un alto porcentaje; el plomo emitido a la atmósfera junto con los gases de escape de los automóviles no. El cierre total de los ciclos es imposible, y las pérdidas de materia inevitables.
Alguien tan lúcido como Barry Commoner pecó, sin embargo, de optimismo tecnológico insuficientemente consciente de los límites que las leyes de la termodinámica imponen a la ecologización de la economía. En efecto, hace años postulaba que "los elementos químicos que constituyen los recursos del planeta pueden ser reciclados y reutilizados indefinidamente, siempre y cuando la energía necesaria para recogerlos y refinarlos esté disponible".
Ahora bien: sin entrar en otros problemas que plantearía la extremosidad de este planteamiento, el reciclado perfecto es un imposible termodinámico, y por eso esta "solución" falla. Un ejemplo aducido a veces en este contexto prueba en realidad lo contrario de lo que se supone que tendría que probar. "A pesar de su enorme dispersión, más de la mitad del oro extraído hasta ahora sigue controlado, y se reúne cuando es necesario gastando energía". El ejemplo se vuelve contra la intención de quien lo propuso: a pesar de que el oro ha sido un metal valiosísimo para todas las civilizaciones, y de que los seres humanos lo han reunido, atesorado y conservado (o sea, reciclado) como ningún otro material en toda la historia humana, sólo algo más de la mitad de todo el oro extraído en toda la historia humana está hoy disponible. ¡Piénsese lo que ha ocurrido y ocurrirá con materiales menos preciados! Y no vale replicar que, con las escaseces crecientes o con los nuevos impuestos ecológicos, el latón o el papel llegarán a ser tan valiosos como el oro: sería una salida fraudulenta por la tangente, que no tendría en cuenta hechos termodinámicos básicos, por no hablar de los supuestos irreales sobre la organización social y la psique humana.
En definitiva, el reciclado perfecto es imposible; y precisamente podríamos enunciar el segundo principio de la termodinámica también de la siguiente forma: la energía no puede reciclarse, y la materia no puede reciclarse nunca al cien por cien.
La segunda ley de la termodinámica también impone límites al aprovechamiento de los recursos naturales. Detrás de las distintas leyes de rendimientos decrecientes con que tropieza el género humano se halla por lo general la estructura entrópica de nuestro mundo. Por ejemplo, en lo que se refiere a los recursos naturales: a medida que consumimos los mejores yacimientos minerales, los depósitos de combustibles fósiles más accesibles, sólo nos van quedando (en una corteza terrestre progresivamente más desorganizada) depósitos de materia-energía con mayor entropía, y por ello menos disponibles, menos útiles, menos aprovechables y cada vez más caros de explotar. "Cada vez nos acercamos más al momento en que la obtención de una tonelada de petróleo implique el consumo de tanta energía como la que contiene ese petróleo. En esa tesitura de nada sirve ya la sabiduría del economista, según la cual todo es sólo una cuestión de precios, pues el precio debe ser pagado en la única divisa fuerte de este mundo, a saber, en energía" (Christian Schütze).
Jorge Riechmann es profesor de Filosofía Moral y Política en la UAM y colaborador del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de CCOO.
El presidente del CSIC, indica" apostar por la investigación no nos hará salir antes de la crisis, pero nos permitirá afrontar las próximas crisis en mejores condiciones"
El tejido industrial es el sector que creara valor y por tanto empleo, es el unico que plantando semillas recoje su fruto, pero es lento, cambiar de modelo de crecimiento requiere una decada. Requiere una visón de medio plazo, planificación, reorganización, , plantar semillas desde abajo con capital semilla de bancos,e inversores.
Uno de los problema es -la falta de union entre pymes,- al no permitir unas pymes con mayor dimensión, no pudiendo mejorar su competitividad ni su productividad y con pocas posibilidades de internacionalizarse.
Es necesario fomentar la colaboración entre pymes, el trabajo en red, solo con una mayor coordinación, con sinergias y economias de escala, con cooperación con otras empresas puede se posible, si se quiere aventurar una empresa sola sus posibilidades de exito en un mundo global son pequeñisimas.
Tambien nos falla la relacion pyme-universidad, nos falla el modelo dual que funciona en otros paises (empresa-formación-aprendiz media jornada y estudios la otra media jornada). Los cluster para pyme pueden ser una solucion, zonas de medianas pymes que compartan laboratorios, universidades etc.
El presidente del CSIC, indica" apostar por la investigación no nos hara salir antes de la crisis, pero nos permitira afrontar las proximas crisis en mejores condiciones"
El sr.Aldecoa del grupo Mondragón, nos indica "La crisis también conlleva oportunidades, ayuda a implantar acciones que en tiempos de bonanza son difíciles de implantar. Resistir es vencer. Pero resistir no es suficiente, si hacemos los cambios necesarios en nuestras organizaciones, la crisis nos ha de permitir salir reforzados".
Aseguró que "en términos de gestión, el área financiera es clave: no hay crédito en el mercado, así que la clave radica en necesitar el menos dinero posible, desinvertir de activos ociosos y centrarnos en lo esencial". Asimismo, recomomendó contención en las inversiones: centrarse en aquéllas que permitan mejorar la productividad y la competitividad y si no obedecen a esos fines, "no es el momento de invertir".
Otra vía es para mejorar la caja es reducir el máximo número posible de stocks, de forma que no se tenga que gastar más de lo justo en materias primas y en fabricación. Finalmente, dijo que "es imprescindible efectuar un seguimiento cercano del riesgo de clientes".
Así, Aldecoa comentó que en febrero de este año creó un "comité de guerra" a nivel del consejo general que con una base quincenal se ha dedicado a identificar que palancas había que accionar en cada línea de negocio: darse avales entre empresas del grupo, destinar una parte de los beneficios corporativos a resolver los problemas de corto de algunas de nuestras empresas que con sus propios medios no tenían suficiente, etc.
Ser austeros en el gasto es su siguiente recomendación: "En términos de compras, compramos el 70% de lo que vendemos. Reducir 3 puntos el coste de las compras es equivalente a 10 puntos en los salarios". De ahí la importancia en ser eficaces en la negociación de compras, centrándola en el margen y no en el volumen".
En términos de empleo, Aldecoa informó de un compromiso solidario entre los trabajadores del País Vasco, que ha permitido que un tercio de ellos haya flexibilizado sus horarios para adaptarse a la producción ("hay que trabajar cuando hay trabajo") así como de una bajada de los sueldos promedio del 3%, que ha llegado al 15% en algunos casos.
Se trata de buscar fórmulas para repartir de una forma más justa el sacrificio general Hablando sobre el futuro, planteó que éstos son los ejes sobre los que se ha de apoyar una empresa para garantizar la sostenibilidad: discriminación, innovación, internacionalización y colaboración.
Hay que discriminar: "ayudar a las empresas que tienen futuro, pero ayudar también a "bien morir" a aquellas otras que no lo tengan. Hay que ser valientes, tomar medidas en el corto pensando en el largo. La estrategia para las actividades que tengan dificultades ha de ser: o se puede hacer un buen plan de reconversión o se cierra la actividad, reubicando las personas, pero lo que no hay hacer es subvencionar negocios perdedores".
La innovación debe registrarse en tres ámbitos: el producto, la gestión y el proceso En cuanto a la colaboración afirmó que va a ser fundamental. "No hay que dar nada por sentado. Se trata de ver a quien identificamos como colaborador, a quien como contrincante y definir donde estamos. Esta crisis va a hacer que quien ha sido mi competidor en el pasado podría ser después mi colaborador, no necesariamente para fusionar, sino para competir con terceros".
Subrayó la necesidad de potenciar fuertemente la internacionalización y la de alinear el conocimiento con la producción. "Y no al revés. Ha de ser desde las personas que están en el mercado donde se defina que es lo que interesa desarrollar para el futuro y sobre ellos construir las líneas de formación y programas más adecuados para ese fin en las universidades y centros tecnológicos. Sólo así se pueden alinear conocimientos y que éstos aporten valor".
Aldecoa prosiguió con la necesidad de exigir compromiso, información (fomentar en los trabajadores la obligación propia de estar informados en lo que pasa en su empresa) y renuncia: no hay que interponer el interés propio a corto, sino el bien global general a futuro.
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El eje financiero, la arquitectura financiera es vital, porque las pymes no pueden aguantar otros 18 meses con contracción de crédito.
Pero hay otro tema vital, la perdida de confianza en los agentes sociales, en las instituciones y en la arquitectura financiera provoca que la rueda se vaya parando, en la historia económica están las claves, empezando por la crisis grave que en 1630 "de los tulipanes", la crisis del 29 y los cientos de crisis posteriores.
En el caso de España deberíamos repasar las consecuencias de la década perdida de la crisis del Japón.
---El gobierno hace un año que tambien debia haber creado un "comite de salvación"....con expertos de todos los ambitos y fomentando los pactos de estado.
Estructura poblacion activa segun sectores:
-Agricultura ( un 3,9% del empleo total) . Entre 2000 y 2007 perdió 144.000 empleos. Desde 2007 ha perdido otros 89.000.
-Construcción: (emplea a 9,8% de los trabajadores) En 2007 empleaba al 13,4% De 2000 a 2007 se crearon 1.084.000 empleos en este sector. Actualmente se han perdido 910.000.
-Industria: Emplea a un 13,5 % de los empleados. En 2000 y 2007 creó 277.000 empleos , actualmente se han perdido 522.000 empleos, el doble de los creados en los 7 años anteriores. En los años 60-70 era un 25 % del PIB,pasando aun 13 % en la actualidad.. Las medias europeas sondel 20 % de peso el s.industrial sobre el PIB.
-Servicios: emplea al 71,9% de los trabajadores. Entre 2000 y 2007 creó 4,17 millones de empleos.
Ha perdido 121.000 empleos desde 2007,Administraciones Públicas, emplea al 20,5% del empleo , comercio y hostelería, que dan trabajo al 23,8% de los ocupados españoles. El comercio y hostelería han perdido 200.000 empleos. Las Administraciones Públicas, en cambio, han contratado a 293.000 personas más.
-Conclusiones:El tema clave es el sector industrial.
Se debe de actuar rapido, como el modelo alemán, de salvamento de empresas, incentivando medidas flexibles que eviten el cierre de empresas, porque una empresa cerrada no solo envía trabajadores al paro, se pierde toda la experiencia acumulada de la empresa, la tradición, la gestión de conocimiento, el know How, etc, factores muy difíciles de volver a recuperar. Es el debate entre las visiones de corto plazo y las de medio y largo plazo.
-Modelos europeos:
El modelo alemán existe desde 1927. Sus objetivos son aminorar la destrucción de puestos de trabajo y evitar a las empresas la pérdida de personal cualificado y difícil de volver a contratar.
EL Kurzarbeitergeld o sistema de compensación laboral a corto plazo, es un pacto temporal en el que la empresa, previo acuerdo del comité de empresa, se compromete a no despedir a sus empleados, y éstos reducen su jornada laboral y su salario proporcionalmente.Este acuerdo temporal (24 meses como mucho) en el que la empresa se compromete a no despedir a sus empleados,éstos reducen su jornada laboral y su salario proporcionalmente y a cambio , el Gobierno compensa a los trabajadores entre el 60% y el 67% de los salarios perdidos, compensación que se puede incrementar si los trabajadores utilizan sus nuevas horas libres para la formación.
-Las empresas con dificultades transitorias de demanda y problemas de liquidez pueden aprovechar la reducción de jornada para no despedir a sus trabajadores.
En el modelo de Holanda, la reducción de horas debe ir ligada a la formación: sin un plan de formación, el Gobierno no financia la reducción de horas. En este pais las empresas deben devolver el subsidio (o parte de él) en caso de que el empleo se reduzca después de aprobado el programa.
En el modelo de Suecia, las empresas con dificultades reciben préstamos en forma de retraso de las contribuciones a la Seguridad Social
Para el prof. Jesús Fernández-Villaverde y el profesor Luis Garicano es profesor de la London School of Economics, la alternativa puede ser convertir el subsidio en un crédito a devolver cuando acabe el programa. En todo caso opinan que en el caso de España debido a que la crisis que estamos sufriendo es diferente al caso alemán sueco o holandés , es preferible una reforma estructural del mercado de trabajo.
Seran capaces quienes nos gobiernan, la mayoria abogados y funcionarios, que nunca han estado detrás de una empresa industrial dirigiendo, organizando, financiando, innovando, abriendo mercados, reestructurando, emprender las medidas necesarias ?
Soluciones:
---Nuevo modelo de crecimiento, I+D. clusters, incentivos a la investigación, formación empresa-universidad, contrato de formación y trabajo parcial de aprendices, incentivos a los emprendedores-innovación, iencentivos a las pymes que contraten a un nuevo trabajador.
---Se deberia prestar mas atencion a la economia del conocimiento, y a los nuevos modelos organizativos mas flexibles (redes de colaboración)
--Meroticracia, parte flexible del sueldo en pymes y en empresas publicas, segun eficiencia, segun productividad. --Incentivos y moratorias a empresas para evitar su cierre. --Europa debe pasar de la union monetaria a la union economica y social, debe incentivar a la union de empresas pymes, sinergias, joint ventures. Un plan industrial coordinado europeo a 10 años vista.
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-Sobre la dimensión de las pymes "Lo pequeño es hermoso pero la gran escala es absolutamente esencial"
BRAC
http://www.youtube.com/watch?v=W8OBnYiAcdo&feature=related
No hay ningún viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige. Arthur Schopenhauer.
Repasando el extracto del libro Integración económica/ Globalidad del 2003- del economista sr.Vega, que son interesantes comentar:
Nos indica se puede avanzar más hacia la construcción de alternativas si se concibe la ciencia económica como ciencia socioeconómica humana con finalidades solidarias.
Nos indica que el modelo neoliberal se caracteriza por el debilitamiento del poder de negociación de las clases medias y los trabajadores. El Estado pierde eficacia negociadora al desaparecer la función política de las clases medias. (p. 69) En la economía global, la demanda externa tiene un papel determinante. Sin embargo, el problema del plus no desaparece. El actual crecimiento del comercio derivado de la economía global no es sostenible sin resolver los parámetros de la negociación social. El plus a la remuneración de los factores, por su proyección en los precios del mercado, pasa a ser el elemento condicionante de la integración. (p. 79)
“La competitividad internacional implica costos sociales que el modelo, hasta ahora, ha sido incapaz de resolver. Por cuanto, en el modelo imperante de ajustes económicos se postulan compensaciones sociales indiscriminadas, con consecuencias en la remuneración de los factores, plus, que aparece reflejado en un costo de oportunidad social de proporciones. Las secuelas más notorias se reflejan en la concentración del ingreso y el desempleo. Los medios para realizar estas políticas han sido las privatizaciones, la externalización de costos, la especulación financiera, la permisividad con relación a la preservación del medio ambiente y la virtual liquidación del patrimonio nacional.” (p. 89)
El análisis de Vega fundamenta una respuesta afirmativa a la pregunta si se necesita además de una nueva alianza de movimientos sociales con un nuevo pensamiento. Sin nuevos modelos de pensamiento,la recuperación de la capacidad negociadora que tenían las capas medias y los trabajadores en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado conduciría a los mismos resultados de los años cincuenta y sesenta. Según el análisis del autor, habría un plus que distorsionaría las remuneraciones de los factores de la producción. El alto costo de oportunidad resultante de la falta de precios reales conduciría a la conocida secuela de déficit fiscal crónica, inflación, y desempleo.
Unas soluciones que no recomienda son -el populismo y la implementación parcial de varias recetas que los historiadores llaman el “estado de compromiso” (caso de los compromisos de Zapatero) En este caso el plus derivado de la negociación social distorsiona los precios.
El segundo caso no recomendado seria el neoliberalismo indica que es otro plus distorsiona los precios. El poder del capital transnacional y nacional asociado al transnacional le permite externalizar sus costos, y además en mil otras maneras sacar un plus, debido a su poder económico y político
La tercera opcion no recomendada es la utopía de una economía sin “política” y con mercados perfectamente competitivos, en este caso no hay plus.
Reconoce que la remuneración de los factores sin las distorsiones del plus conduciría a lo que John Maynard Keynes llamaba un equilibrio de bajo nivel dejando a muchos sin trabajo y a lo que Carlos Marx llamaba la apropiación privada del producto social, dejando a muchos pobres.
Es una visión que busca alternativas, proponiendo la búsqueda de nuevos modelos..y que nos debe hacer reflexionar de la inutilidad de crear tensión entre empresarios y trabajadores, los empresarios de pymes locales que deben negociar con trabajadores una salida a la crisis aunque sea con medidas temporales y poco convencionales.
Una alianza entre trabajadores y pymes que no tiene nada que ver con las tensiones e intereses de la gran patronal-grandes empresas ni de los sindicatos actuales.