11 septiembre 2013

POR QUÉ LA INDUSTRIA ES TAN IMPORTANTE (y POR QUÉ ESPAÑA TIENE UN PROBLEMA)

POR QUÉ LA INDUSTRIA ES TAN IMPORTANTE (y POR QUÉ ESPAÑA TIENE UN PROBLEMA)

En la última entrada le echamos un vistazo a la estructura sectorial de nuestra economía y mencionamos el rápido proceso de desindustrialización que ha tenido lugar en España desde 1990, año en el que la participación de la industria en el PIB español era un 70% mayor que en 2012.

Cerraba la entrada afirmando que, a pesar de que el peso relativo de los servicios en los países ricos es mucho mayor que el de cualquier otro sector, la importancia de la industria es vital, y daba dos razones para ello: la productividad y la exportabilidad. Desarrollemos en esta entrada ese argumento.


La Importancia de la Productividad.

En una entrada anterior, cuando explicaba qué era la devaluación interna, definía la productividad como la relación existente entre la producción obtenida y los recursos empleados para ello, y afirmaba que lo más corriente era referirse a la productividad del trabajo, a la que podemos calcular como el cociente entre la producción obtenida y la cantidad de trabajo empleada.




En la industria, donde son mucho más fáciles la mecanización y el uso de procesos químicos y físicos, resulta mucho más sencillo aumentar la productividad que en los servicios. Por tanto, cuanto mayor sea el proceso de desindustrialización de un país, más difícil será aumentar la productividad de su economía.

Ahora, detengámonos a razonar esto un momento. Pensad en una planta productiva o una cadena de montaje. Es relativamente fácil aumentar la productividad de la mano de obra si se renueva la maquinaria, se rediseña la planta o se modifica la asignación de tareas. Sin embargo, pensemos en servicios típicos como pueden ser los de un masajista, una orquesta o un profesor:

  • Es posible que el masajista mejore su formación y se convierta en un auténtico experto, pero lo más probable es que eso repercuta en que sus masajes sean más satisfactorios, no más cortos.
  • Si los músicos de una orquesta aumentasen su habilidad en el manejo de sus instrumentos, de modo que pudieran tocar en quince minutos una pieza de veinticinco... ¿podríamos decir realmente que ha mejorado su productividad?
  • Sobre el papel, es posible aumentar la productividad de un profesor aumentando el número de horas lectivas y el ratio de alumnos por clase, pero inevitablemente se resentiría la calidad de su trabajo, tanto por el mayor número de horas lectivas como por la enorme cantidad de nuevos alumnos a los que debe atender (al aumento de alumnos por clase hay que añadir que ahora impartirá su materia a más clases). Y sí, con este ejemplo he arrimado el ascua a mi sardina... Emoji
Por supuesto, se puede aumentar la productividad reduciendo los salarios, que es lo que se está haciendo en España, pero intentemos centrarnos en aumentos "constructivos" de la productividad, que ya hay bastante gente que piensa en las otras formas de hacerlo...

También soy consciente de que estoy simplificando la realidad. Hay servicios en los que es posible conseguir grandes aumentos de la productividad: por ejemplo, las nuevas salas "escalonadas" de los multicines supusieron un incremento espectacular de la calidad y la productividad del servicio ofrecido; el desarrollo de internet y la informática ha supuesto también un enorme salto cuantitativo y cualitativo para servicios relacionados con la consultoría o las finanzas (aunque ya hemos visto a dónde nos han llevado muchas de esas "innovaciones")... Pero si pensáis en todos aquellos servicios que requieren una atención personalizada, estaréis de acuerdo conmigo en que en ellos es mucho más difícil aumentar la productividad que en la industria.
Un inciso: la mayor productividad del sector industrial es responsable en parte de su menor peso en el PIB de los países ricos. A medida que aumenta la productividad los bienes se abaratan, y dicho abaratamieto ha sido mucho mayor en la industria debido a su mayor productividad. Citando un ejemplo utilizado por el profesor Ha-Joon Chang en su libro 23 Cosas que No Te Cuentan sobre el Capitalismo, con el dinero que costaba hace diez años comprarse un PC (descontando la inflación) probablemente hoy se puedan comprar tres o cuatro ordenadores de potencia superior, de manera que en una casa es muy normal que haya varios ordenadores. Pero aun con varios ordenadores, es muy probable que la parte de nuestros ingresos que gastamos en informática haya bajado con respecto al pasado. En cambio, es posible que la parte de nuestros ingresos destinados a cortarnos el pelo sea igual o mayor que antaño. El resultado es que aunque parece que nos gastamos una mayor parte de nuestra renta en cortarnos el pelo y menos dinero en ordenadores que antes, lo cierto es que consumimos más ordenadores y nuestro consumo de peluquería sigue siendo el mismo.
 De igual modo, aunque nuestras fábricas produzcan más bienes que antaño, su peso en el conjunto del PIB es menor debido en parte a que su precio se ha abaratado mucho gracias a la productividad (por supuesto, esta no es la única explicación para el descenso del peso relativo de la industria, pero es uno de los factores que lo explican).


¿Y por qué es tan importante la productividad? Pues porque la capacidad de un país para mejorar su nivel de vida a lo largo del tiempo depende de su capacidad para aumentar la producción de cada trabajador.

Ya hemos mencionado varias veces que el indicador definitivo para evaluar una economía es el crecimiento del PIB. Teóricamente, se podría mantener ese crecimiento sin aumento de la productividad, siempre que aumenten los factores de producción utilizados (es decir, se incorporen más trabajadores al mercado de trabajo, se descubran y exploten nuevos recursos naturales, se apliquen continuas innovaciones tecnológicas, etc.). Pero seamos realistas, no podemos confiar en un crecimiento ilimitado de los factores de producción (y a veces, cuando lo hay nos quejamos, como ocurre cuando se protesta contra los inmigrantes que vienen a robarnos el trabajo).

Por tanto, si consideramos el PIB de un país una enorme tarta, la única forma de que dicha tarta aumente de modo que el trozo que nos toque a cada uno sea mayor que antes es aumentar la productividad, aumentar lo que cada uno de nosotros aporta a la tarta. Si os paráis a pensarlo, la principal razón por la que durante varias generaciones hemos tenido la suerte de vivir mejor que nuestros padres es porque ha aumentado nuestra productividad. Si ésta no aumentase, lo más razonable sería aspirar a vivir tan bien como ellos, pero no mejor (a menos que tengamos un gran golpe de suerte).

Y por eso es tan importante la productividad.


Industria y balanza de pagos.

Por norma general, los servicios son más difíciles de exportar que los productos manufacturados, ya que lo normal es que requieran que proveedores y consumidores se encuentren físicamente. Pensemos en los servicios que he mencionado antes (masajistas, profesores, peluqueros, etc.): ninguno de ellos es exportable (y ojo, si estos profesionales se desplazasen al exterior para ejercer su actividad, ésta constaría en el PIB de otros países, no en el español).

Por tanto, la desindustrialización también tiene efectos negativos en la balanza de pagos del país. Y un país no puede mantenerse por sus propios medios con déficit en la balanza comercial.

Cuando un país tiene un déficit en su balanza comercial, ha de cubrir ese déficit pidiendo préstamos al exterior. Si lo pensamos detenidamente, cuando un país importa más de lo que exporta, está gastando más de lo que le permite su actividad económica (utilizando un término muy de moda actualmente, estaría gastando "por encima de sus posibilidades"). Para realizar ese gasto adicional ha de pedir prestado dinero al exterior.
Por el contrario, si un país tiene un gran superávit comercial dispone de un excedente de fondos que prestará a otros países. En este sentido, es paradigmático el caso de China, que emplea los fondos obtenidos gracias a su inmenso superávit comercial en comprar títulos de deuda pública norteamericana (es decir, en prestar dinero a Estados Unidos).
Un país no puede permitirse el lujo de financiar indefinidamente sus déficits comerciarles con préstamos del exterior. Si no consigue una mayor competitividad gracias al aumento de la productividad, tarde o temprano tendrá que recurrir a la devaluación de su moneda para que sus productos san comparativamente más baratos que los del exterior. Y después está el caso de países como España, que no pueden devaluar su moneda y deben recurrir a un proceso de devaluación mucho más costoso y doloroso: la devaluación interna, justo lo que estamos sufriendoahora en España.




España, tenemos un problema.

Una vez explicados los dos motivos por los que la industria es tan importante, nos damos cuenta del auténtico problema de la economía española: España no tiene industria.

En efecto, durante más de tres décadas hemos ido desmantelando pieza por pieza todo nuestro aparato productivo. La apertura al sector exterior tras la muerte de Franco, la entrada en la Comunidad Económica Europea y la globalización han propiciado el desmantelamiento del tejido industrial español.

Este proceso tuvo su primer gran impulso con la reconversión industrial de los primeros gobiernos de Felipe González, que afectó de forma dramática a sectores como los astilleros, la siderurgia o la metalurgia, y ha tenido otros dos grandes impulsos con la crisis económica de primeros de los noventa y la actual. Así, si en 1976 había 3'5 millones de trabajadores en las fábricas españoles, en 1993 esta cifra se redujo a 2'5 millones, y en 2010 apenas superaba los 2'1 millones.

Aunque nunca hagan nada en ese sentido, a nuestros políticos se les llena la boca diciendo que España tiene que cambiar su modelo productivo, que la alternativa al ladrillo debe ser la I+D. Sin embargo, esto es otra gran falacia. La I+D no nos sacaría del pozo ni en el caso de que realmente se estuviera apostando por ella.

La investigación tecnológica está en la cúspide del proceso productivo y, como tal, está destinada a un pequeño porcentaje de la población. Sólo puede ser una solución para el desempleo masivo si el grueso del proceso productivo, la fabricación, no se deslocaliza hacia otros países (como ocurre en el caso de empresas como Inditex).

Incluso en el caso poco probable de que España se llenase de ingenieros dedicados a la investigación, es muy dudoso que pudieran competir con ingenieros como los de Bangalore, ciudad de la India donde reside medio millón de ingenieros informáticos, que trabajan para multinacionales como Microsoft, Yahoo o Intel y ganan en torno a los 1.000 euros al mes.

Nadie puede negar la importancia de la investigación como motor del desarrollo, pero el problema de España es el de un desempleo masivo y enquistado. Lo que necesitamos es encontrar trabajo estable y de calidad para seis millones de personas, muchas de ellas apenas sin formación, y el mejor medio para ello es un sector industrial potente.

Y personalmente no veo que se esté haciendo nada en ese sentido.

La economía española: ¿toro bravo o manso cabestro?http://economiapuntes.blogspot.com.es/2013/09/por-que-la-industria-es-tan-importante.html?showComment=1378910039683#c4809487493763218392

03 septiembre 2013

Reflexión personal Por LUIS GARICANO el 02/09/2013,http://www.fedeablogs.net/economia/?p=32531

Mi última entrada (como editor): una reflexión personal

Por LUIS GARICANO el 02/09/2013
Esta es mi última entrada como editor de Nada es Gratis, y me gustaría aprovechar, cuando ya se han cumplido 4 años de la vida del blog, para hacer una reflexión sobre la historia del blog y sobre lo que hemos conseguido y aprendido en estos cuatro años.

Breve Historia personal del blog

Durante mis estudios de doctorado  y mis años de trabajo en la Universidad de Chicago (es decir, entre 1993 y 2007) me limité a observar la economía española desde lejos. Mi participación en el debate empezó a partir de mi llegada a Londres en verano del 2007 y las entrevistas con motivo de la conceso del Premio Banco Herrero (en las que anticipaba la explosión de la burbuja inmobiliaria y la recesión). Mi primer artículo en Expansión, creo (la barrera me impide buscar) fue uno respondiendo a la afirmación del Presidente del Gobierno sobre cómo España estaba en la Champions League económica  en el que recogía las inquietudes sobre productividad y la economía del conocimiento que luego he desarrollado aquí.
El blog fue creado desde FEDEA. La iniciativa surgió, yo creo,  de Pablo Vázquez y Javier Diaz Giménez, y sus editores fundadores fuimos Javier Díaz-Giménez, Jesús Fernández-Villaverde, Juan Carlos Conesa (uno de los huidos este año, en este caso hacia la Universidad del Estado e Nueva York), Juan Rubio y yo. Soy por tanto el último de los editores fundadores que aún es editor, y tras mi transición el blog adquiere la continuidad que es el deseo mayor de cualquiera que empieza una institución como esta.
El nombre, que ha sido un éxito, es una tradición libre del americano “no free lunch” que se le ocurrió a Javier Díaz-Giménez.
Leyendo las primeras entradas en el blog se ven las mismas preocupaciones que nos han motivado desde el principio. La primera entrada publicada, el 16 de junio del 2009, fue de“Reformas fiscales” de Javier Díaz-Giménez. Jesús Fernández Villaverde fue el escritor más frecuente en el blog  hasta que dejó la tarea de editor, y, con su enorme trabajo y escritura clara, irreverente, y erudita, probablemente él responsable claves de su ascenso en impacto. Su primera entrada fue el 16 de junio, sobre el Boletín Económico Del Banco de España y se mostraba muy preocupado por la extraña respuesta de los salarios a la caída de la demanda—mientras que el empleo  caía al 6% anual, los salarios subían el 4%, los pactados en convenio al 2%–lo que luego acentuaría ; luego tuvo entradas sobre la muerte de Philip Curtin y hablaba delVergangenheitsbewältigung  de la historia (la palabra mas larga de la historia del blog, seguro), sobre el comercio internacional y la crisis, sobre el Consejo de Ministros y sobre los sindicatos. Todas, como luego nos acostumbró Jesús, brillantemente escritas y argumentadas. Y también cubriendo el amplio espectro de preocupaciones que caracteriza a Jesús.
Mis primeras entradas también  reflejan a la perfección lo que han sido mis preocupaciones durante estos años. La primera, el 17 de junio del 2009, fue sobre el sobre el FROB y las Cajasmostrando mi preocupación sobre cómo se estaba planteando la reforma del sector financiero; siguió el mismo día de una sobre Iberdrola y los medios de comunicación  (su silencio acrítico con sus errores de gestión) reflejando mi preocupación sobre el poder económico y la prensa; y otra, el 18, sobre la encuesta trimestral de coste laboral. Más abajo reflexiono sobre estas tres cuestiones clave, al discutir el impacto del blog.
Tuvimos al principio muy poquita audiencia, como cabe esperar, pero todas las semanas un poquito más. Rozamos por primera vez la barrera de las 1000 visitas con esta entrada de Jesús el 25 de septiembre y lo cruzamos con claridad con esta de Juan Rubio sobre el IVA el 6 del 11 del 2009. Luego Tano y yo cruzamos los 1500 visitas, el 18 de noviembre Tano con varios libros sobre la crisis y yo el 19 con una sobre la variabilidad de mortalidad infantil entre comunidades. A partir del 1 de febrero del 2010 no tuvimos ningún día con menos de 1000 visitas, el 5 llegamos a 7000 visitas con  tres entradas de muy alto impacto, la mia sobre Por qué desconfían de España los inversores extranjeros (con 57 comentarios) , la de Juan Rubio sobre pensiones con un título fuerte, la “república bananera del Reino de España”. La barrera de los 10,000 la pasamos el 10 de octubre de 2011, con tres entradas, una de Jesús y una mía sobre el Nobel a Sargent y otra de Antonio Cabrales sobre educación. Os sorprenderá saber cual fue el día con mayor número de entradas: este precioso mapa lingüístico de España que colgó Jesús. Recibimos, el 9 de noviembre del 2011, 37000 entradas como consecuencia.
Con la excepción de los parones de agosto, el número de visitas no bajó ya de las 5000 diarias ningún día. Aquí debajo veis un gráfico por mes que refleja este dato.
audience
Podría seguir, pero son muchas, muchas entradas: 1942 entradas publicadas en estos 4 años, de las que 392 han sido mías si el escritorio no me engaña.

Independencia y análisis de calidad clave del éxito

Creo que hay dos razones para el éxito del Blog. Primero, su independencia. Pablo Vázquez, el director de FEDEA cuando se fundó, nos dio una enorme independencia. Para entender el mérito que esto tiene, es importante saber que FEDEA, la Fundación de Estudios de Ecconomia Aplicada,  es una fundación sin ánimo  de lucro creada por Luis Angel Rojo que tiene un patronato que es el who is who de la empresa española.  Por supuesto, hay un comité científico que se interpone y asegura nuestra  independencia, pero lo complicado es convencer a los patronos de que vale la pena tener a “estos chicos pesados” haciendo análisis independientes para mejorar cómo funciona la economía española a pesar que digan cosas que escuecen. Sirvió mucho de ayuda en este sentido también el apoyo e interés por la economía académica de Josep Oliu, presidente del Sabadell, del patronato y doctor en Economía por Minesota (como muchos otros ilustres economistas  españoles, incluidos varios editores del blog).
Imagino, aunque Pablo Vázquez fue escrupulosamente discreto, que muchas veces recibió llamadas de algún patrono cuando dijimos algo que le molestaba. Quizás la mayor presión que hemos recibido ha sido con motivo de nuestros artículos sobre Cajas, que han contribuido directamente al ímpetu de fuera de España para la reforma del sector (más luego). Pero en ningún momento hizo Pablo ninguna intervención ni discreta ni explícita para que cambiáramos una sola coma de nada. Por ello, Gracias Pablo. Y gracias a Michele Boldrín, sucesor de Pablo, por seguir preservando la independencia del blog.
El otro momento de fortísima presión, ya con Pablo fuera de FEDEA,  fue cuando publicamosTano Jesús y yo La España de los 50 que provocó una relación brutal de Moncloa, con columnistas amigos al poder llamándonos de todo y presiones diversas en todas las direcciones.
Aparte de nuestra independencia, la segunda razón del éxito del blog es el gran número de economistas de primera línea que operan en España y que han accedido a contribuir al blog. Prácticamente todos los mejores economistas académicos aplicados de primera línea han publicado en el blog y han enriquecido el debate para beneficio de todos. Mis enormes gracias a ellos también. Sus nombres los podéis ver en la columna de la derecha.

Los blogs y la libertad de prensa

Una de mis preocupaciones recurrentes en el blog ha sido la relación entre la prensa y el poder económico de España. Como comentaba arriba, mi primera entrada era sobre Iberdrola y los medios de comunicación  (su silencio acrítico con sus errores de gestión) Incidiría luego en el tema un mes más tarde, el 20 de julio, con el tema de la prensa y el poder económico con una entrada sobre la absolución por prescripción de César Alierta, y la falta de información en la prensa al respecto. Jesús volvió luego al tema con una entrada magistral en la que mostraba con sutileza lo absurdo del razonamiento del supremo.
Antes de empezar el blog, Mariano Guindal, periodista ilustre y querido, me había dicho: Luis, no te engañes, en España de las grandes empresas ni se habla en prensa si ellas no quieren. Las empresas gigantes son sagradas, porque la prensa está entre la espada y la pared y necesita todo el óxigeno de publicidad posible, y si alguno de estos grandes cortan el grifo, pues se terminó.
Para ilustrar el punto, aquí van dos ejemplos transparentes. Cuando El Corte Ingles empezó a renegociar su deuda, la noticia, como suele suceder, vino de Bloomberg. La prensa española en general se limitó a informar de la nota que emitió el propio El Corte Inglés como respuesta a la noticia de Bloomberg explicando que, vaya suerte, iban a pagar menos por su deuda y que los bancos básicamente estaban suplicando entrar en la renegociación  (“se está haciendo en colaboración con las principales instituciones financieras del país con las que el grupo mantiene muy buenas relaciones históricas y que ya han manifestado su interés por participar en el mismo”). Leed las dos versiones porque es surrealista—Bloomberg arriba y la “traducción” en dos medios líderes españoles (elegidos por ser de los cuatro mejores, uno general y otro económico,uno de un grupo, otro del otro, pero sería igual en los demás) (1) y  (2), vamos, que no es sesgo ideológico. También lost in translation fue la  noticia en Bloomberg del verano pasado sobre la reforma eléctrica, en la que se hablaba con claridad de cómo el hermano del ministro Montoro y el hermano de su jefe de gabinete tenían una consultoría que asesoraba a las empresas eléctricas, y en la que Montoro declaraba simultáneamente dos cosas totalmente contradictorias: que no había conflicto por que la ley era potestad del ministerio de industria, pero que en todo caso “hasta que yo lo decida, esto no va a suceder”. Por nombrar a los mismos dos periódicos líderes y representativos,  (1) le echa agallas y menciona el notición en el último párrafo de su crónica, como de pasada, mientras que en (2) ni se menciona—la crónica parece la de un simple cruce de declaraciones. Por supuesto, la repercusión de la noticia, en España, fue nula (y desde aquí, mea culpa, no hicimos nada por remediarlo en ninguno de los dos casos).
Una cosa tiene que quedar clara. Esto no es culpa de los periodistas. Nada les gustaría más que contar la realidad que saben y que se tienen que callar o solo pueden apuntar en unas líneas. Simplemente, las “economics” del negocio mandan, y no están las cosas como para enfrentarse a los que simplemente son capaces de pagar un suplemento entero a la semana con su publicidad.
Pero sí es algo que recalca la enorme importante para España de los blogs, como este, como Hay Derecho o como Politikon, que son independentientes porque los que escriben en ellos no le deben nada a nadie, ni aspiran a ninguna otra cosa que no sea mantener la confianza de sus lectores. Pero juegan un papel crucial. Usando la afortunada expresión de Raghu Rajan y Luigi Zingales: es necesario salvar al capitalismo de los capitalistas.

Nuestro impacto

¿Ha importado lo que hemos escrito para algo? ¿Han sucedido cosas porque nosotros hemos empujado en esa dirección? Algunas breves reflexiones al respecto.

1 Sistema financiero

Me gustaría partir de mi reflexión en la primera entrada que hice para NadaEsGratis, el 17 de junio del 2009, y que fue sobre el sobre el FROB y las Cajas.  La entrada se opone a las fusiones como solución (recordemos que en ese momento no habían empezado) y argumenta que pueden hacer empeorar las cosas; también se opone al manguerazo general: exige reconocer que hay un problema de solvencia aparte de liquidez y pide que las entidades no sistémicas mueran; y pide que se corrijan los problemas de gobierno corporativo.
El mismo mensaje “antimanguerazo”, anti fusiones, y pro quiebras,  se lo había transmitido  al Gobernador del Banco de España, al que vi el 12 de mayo del mismo año 2009. (¿Su respuesta? Son todas en realidad sistémicas; si dejamos caer a una sola aparecemos en la portada del FT y empezarán las historias sobre nuestro sistema). Y también transmitimos este mensaje al Presidente Rajoy, cuando estaba en la oposición, en una reunión que tuvimos el 24 de junio del 2010 para explicarle la crisis y en la que Tano intentó convencerle de lo crucial que era no pasar todas las deudas privadas al sector público y utilizar la bancarrota privada para las instituciones no sistémicas, pero me imagino que pensó que estábamos locos.
En cualquier caso, este es quizás el tema en el que más, mas incisivos y más coherentemente hemos escrito todos, especialmente Tano, Jesús, Vicente Cuñat  y yo estos años, y puedo decir con claridad que el impacto ha sido absolutamente nulo, nada, 0. Por limitarme al primer año del blog, ni cuando avisamos , desde el primer postde que cuidado con las fusiones,  que no eran solución; ni cuando dijimos que los números que estaban mostrando las Cajas no podían ser ciertos, por ejemplo el 13.09.2009; ni cuando dijimos que los números de CAM no tenían sentido (25.3.2010, dos años antes de su venta); ni cuando dijimos que la situación era urgente, que el tiempo jugaba en contra de España y había que intervenir las entidades zombi cuanto antes (18.2.2010); ni cuando dijimos y esto era lo más importante que  había que dejar caer a lasentidades no sistémicas (13.09.2009). Todo esto por no contar las muchísimas, trabajadísimas,y clarísimas entradas de Tano al respecto en los tiempos mas recientes. No digo que el regulador nos ignorara. De hecho, a veces nos respondieron, y entramos en un diálogo creo que educado. Pero si  digo que no conseguimos mover los priors, hacer cambiar de opinión  a las personas clave en la toma de decisiones en España. Nos leían, nos oían, pero estaban genuinamente convencidos de que exagerábamos, de que la enorme burbuja financiera en España podía ser asimilada por el sistema mismo sin que la crisis estallara.
En el tema de la gobernanza de las Cajas es posible que nuestro impacto si fuera mayor.  Una prueba es que el documento técnico del FMI que acompaña al MOU en el que se exigen reformas de gobierno corporativo, cita mi trabajo con Vicente Cuñat, sobre la importancia del bajo capital humano en la mala gestión de muchas cajas, que presentamos en el Banco de España, como evidencia de que la interferencia política y la mala formación de muchos gestores está asociada con malos resultados. España ha hecho una reforma radical del marco jurídico del sector, pero la conexión en estas cosas es difícil de probar.

 2. Mercado de trabajo, reforma laboral

Mi segunda preocupación principal durante estos años, la reforma del mercado laboral, aparece en mi segunda entrada, y otra, el 18 de Junio del 2009, sobre la encuesta trimestral de coste laboral, incidiendo, como Jesús sobre el horroroso funcionamiento de nuestro mercado de trabajo, con ajuste en cantidades, pero no en precios.
España tiene, como corresponde a un país con un problema gravísimo en el mercado de trabajo, al mejor grupo de economistas laborales de Europa, y todos ellos han contribuido sus análisis en el blog. Desde Samuel Bentolila (una de los mejores economistas del país además de nuestro mejor editor del blog, y un responsable crucial de su calidad y su éxito) o Juanjo Dolado, a Florentino Felgueroso, Sergi Jiménez o Marcel Jansen, hubo en nadaesgratis un grupo de economistas muy amplió que trató de hacer el argumento intelectual a favor del cambio de trabajo. Había dos argumentos principales. Primero, que los ajustes no se hacían más que a través de despidos. Los convenios impedían reducciones de jornada, caídas de salario, o cualquiera otra adaptación, con lo cual el despido terminaba siendo el único modo de ajuste para las empresas en apuros.
El segundo argumento clave se refería a la dualidad. La rigidez de los contratos fijos se complementaba con la excesiva flexibilidad de los temporales, y creaba un muro entre unos y otros.  El muro lleva a las empresas a apoyarse en exceso en el empleo temporal y lleva a una menor inversión en educación y en formación por las empresas y por los empleados, sesgando como hemos argumentado, la estructura productiva del país hacia sectores de menor valor añadido.
Estos argumentos se apoyaban en una enorme investigación académica sobre el mercado español que data como mínimo del artículo de Bentolila y Saint Paul en el European Economic Review (1992)  e incluye por ejemplo este artículo de Dolado Garcia Serrano y Jimeno en el Ecoomic Journal (2002) y muchos otros.
Aparte de la investigación académica y el trabajo en el blog, publicamos varios manifiestos por la reforma (1 y 2 y 3) y varios artículos en prensa y  tuvimos algunas reuniones con sindicatos y con políticos, tratando de explicar por qué el mercado laboral español funcionaba tan rematadamente mal.  Vimos a Zapatero el día antes de su reforma laboral. Luego nos reunimos con sus asesores y con los sindicatos para explicar los problemas de la dualidad, pero tampoco conseguimos avanzar.  Cuando llego el PP se cortó completamente la comunicación (que como digo, no es que sirviera para nada, cuando la había): con la Ministra Bañez, ni los buenos días (aparte de no ir a las cumbres, no ha hablado que yo sepa con ningún experto español del mercado laboral, ni de Fedea ni de fuera).
¿El resultado de tanto trabajo?.
Si uno lee los preámbulos de las dos reformas (la de 2010 y la del 2012, parece que el análisis ha calado bastante). Pero los articulados no se siguen de estos análisis. En la del 2010, ninguno de los dos temas claves (convenios y dualidad) sufre un cambio sustantivo. La del 2012, por el contrario, no ataca el tema de la dualidad aunque sí hace un cambio bastante en profundidad de los convenios.  Mi lectura es que, si el análisis de los problemas del mercado laboral ha calado bastante, no se sigue de esto el que los cambios se puedan producir simplemente por que se entienda el problema. En muchos casos, el problema no se entiende; en otros, los cambios en profundidad son contrarios a los intereses de muchos.

3. Educación

La educación ha sido el otro ámbito donde se ha dirigido mucha de mi actividad en el blog, y de la de otros como Antonio Cabrales  y Florentino Felgueroso. Por ejemplo, identificamos aquí con mucho cuidado  la interacción entre mercado laboral y educación ( (1) los altos niveles de fracaso escolar y el que muchos de estos jóvenes ni estudian ni trabajan; (2) subocupación de licenciados; (3)que la educación se traduce en menos temporalidad, menor tasa de desempleo y mayor salario; (4) que a prima salarial a la eduación había increiblemente caído en España). También hablamos repetidamente de la necesidad de reforma educativa tanto de secundaria como de la universidad. En este último tema he pasado mucho tiempo y esfuerzo trabajando en la reforma de la Universidad con la Comisión de Expertos nombrada por Wert. Mi impresión es que, en este tema, todo este esfuerzo, más allá de lo que hayamos podido concienciar a la opinión pública, no ha servido para casi nada.

4. Impacto en la opinión pública

El mayor impacto del blog es probablemente a través de la prensa y la opinión publica. Los corresponsales económicos de todos los periódicos extranjeros, del FAZ al Handelsblatt, Economist o FT o WSJ nos leen, y también los periodistas económicos españoles.  Nuestros análisis, nuestros cuadros, y nuestros datos han aparecido en muchas noticias. A través de ellos, en una conversación extraña que muchas veces pasa de Madrid a Nueva York (es decir, por la prensa extranjera) antes de llegar a los oídos de los españoles.
En fin, yo diría que hemos contribuido mucho a ayudar a la opinión pública a entender lo que está pasando, y bastante menos a impactar la reforma eléctrica, la laboral o la de los otros mercados. Por no decir la de los reguladores, que va viento en popa a pesar de que nos hemos desgañitado en decir que supone retroceder el reloj de la historia

¿Qué hemos aprendido?: Lecciones para blogueros y editores

1. “Just the facts, madam” : el valor de un gráfico que muestra algo importante, un gráfico sencillo con los datos interpretados, es enorme. El mejor servicio que se puede hacer como bloguero económico es mirar con cuidado la hoja de datos clave y explicarle al lector lo que está pasando. Poca gente en la prensa puede hacer esto, porque el conocimiento de estadística y econometría es muy básico
2. Evita las discusiones ad hominen y las etiquetas: Krugman, escritor fabuloso y economista excelente, se ha pasado estos años usando su tribuna para poner a caldo  a los colegas que no están de acuerdo con él, mostrando un grado de certidumbre absurdo. Creo que un éxito de NeG es que el debate intelectual ha sido cuidadoso, respetuoso y sin etiquetas. Hay colaboradores que votan a IU, a UPyD, al PSOE, al PP, a CiU y a ERC. Pero no lo veréis en sus entradas, ni nadie criticará una entrada tirando de etiquetas. Nuestro valor social y para nuestros lectores es como economistas, no como tertulianos.
3. Censura los comentaros insultantes sin piedad: si, uno puede ganar visitas dejando que la gente se insulte. Pero es ganancia a corto plazo. El diálogo educado ha sido una de las características clave del blog. Esto nos ha requerido a los editores leernos todos los comentarios, y aprobarlos uno por uno lo que es un esfuerzo enorme, pero creo que ha valido la pena. El que quiera insultos, desgraciadamente, ya sabe donde puede ir.
4. Reconoce los límites de lo que se puede enseñar: es muy difícil ver lo que a uno no le interesa, y cuando más emocional e importante es el tema, menos posible es tener un diálogo racional. El “tema catalán” ha sido el más difícil aquí. Hemos puesto muchísimas entradas, y siempre hemos recibido comentarios que nos decían: como se nota que cojeáis por aquí o por allá, que vergüenza etc. Y la verdad es que con este tipo de temas, el diálogo racional es imposible.  Pero nosotros lo tenemos que intentar. La clave es dejar los sentimientos y los agravios para los otros medios. Este blog es sobre facts. Si te has sentido “dolido” por lo que España, o Cataluña ha dicho o hecho, esto no es de interés para este blog. Si nos puedes contar exactamente cuál es el problema de la política educativa, y como la vas a mejorar, pues bienvenido seas.
5. Reconoce la incertidumbre, y no la reemplaces por certezas. Desgraciadamente el mundo es muy complejo, y hay muchas cosas que no sabemos y no entendemos. Lo mejor es reconocerlo. El tema más difícil es el ciclo económico. Todo el mundo quiere saber si vamos a salir de la recesión, pero nadie puede saberlo. Es mejor responder con lo que sabemos con datos: esto está pasando con matriculaciones, esto pasa con la confianza de los consumidores, etc.
6. No hay nada más importante que la independencia. No vale la pena escribir si no es para decir libremente lo que uno piensa.
Eso es todo. Seguiré escribiendo, claro, pero como colaborador, a un ritmo mucho más bajo que el del pasado. Un abrazo a todos, con muchísimas por vuestros comentarios y por vuestro cariño. Gracias también por el apoyo técnico a Pedro Artiles, responsable del “look” del blog y de su funcionamiento.
Especiales gracias a mis coeditores y colaboradores del blog Jesús,  Tano, Antonio,  Floren,  Sam, y  todos los demás. Lo mejor del blog y de mi experiencia con FEDEA ha sido el lujo enorme de poder trabajar con personas de tal calidad moral, intelectual y humana en un tema tan importante como la economía española. Y mucha suerte a Nacho Conde en su trabajo sustituyéndome,  y a los demás editores que continúan su andadura. Será un placer seguir colaborando, más ocasionalmente, con el blog, al que quiero como si fuera mi bebé.

Cincuenta años de caos / Teoría del Caos en Economía

Cincuenta años de caos Anxo
Espero, querido lector, que el título no le haya asustado, aunque en la actual situación en que nos encontramos, tiene un aire agorero acongojante. Pero no, no va de eso. Me da un poco de vergüenza confesarlo, pero este post trata de algo muy importante, que debí haber escrito en enero (hablé del fin del mundo, que la verdad tampoco es moco de pavo), y que sólo ahora he recordado, al ver un artículo titulado Chaos at fifty (“El caos a los cincuenta”), de Adilson E. Motter y David K. Campbell. Y el caso es que el pasado enero se cumplieron 50 años de la publicación de un artículo titulado Deterministic nonperiodic flow(“Flujo determinista no periódico”), de Edward Norton Lorenz (1917-2008), que aparece en la foto estudiando sus simulaciones numéricas.
Tras ese inocente título se esconde uno de los mayores cambios de paradigma de la física, de la ciencia, y de nuestra manera de ver el mundo. Efectivamente, hasta esa época se creía que los sistemas dinámicos (aquellos que evolucionan en el tiempo) sólo podían tener tres tipos de comportamientos: tender a un estado estacionario(también llamado punto fijo) en el que dejan de modificarse; variar periódicamente, recuperando su comportamiento en un instante dado al cabo de un cierto período fijo y constante, o el llamado movimiento cuasiperiódico, que es la combinación de movimientos periódicos con períodos cuya relación no es un número racional, por lo que el sistema vuelve a ser casi como era cada cierto tiempo pero nunca exactamente. La verdad es que si uno lo piensa ingenuamente, no parece que vaya a haber otros tipos de evolución temporal, ¿no? ¿Cómo serían esos tipos adicionales?
Eso es lo que hace Lorenz en su trabajo: mostrarnos que hay un cuarto tipo de movimiento, que el llamó “no periódico” y que nosotros llamamos hoy “caótico“. Lorenz era un meteorólogo (y de hecho el artículo está publicado en Journal of Atmospheric Sciences) que estudiaba el flujo de convección en un fluido situado entre dos capas fijas a temperaturas distintas (convección de Rayleigh) como modelo de uno de los mecanismos básicos de la circulación atmosférica. Simplificando matemáticamente las ecuaciones de dicho fenómeno, obtuvo las hoy famosasecuaciones de Lorenz:
ecslorenz
Para esta discusión, no nos importa mucho qué representan las variables X, Y y Z, aparte de que describen la ya citada convección de manera muy estilizada. Como Lorenz no sabía resolverlas (ni nadie hasta hoy en día) lo que hizo fue integrarlas numéricamente con uno de los primeros ordenadores, y lo que vio fue esto:
grafica y
Lo que representa esta gráfica es la evolución temporal de la variable Y durante tres mil pasos temporales (mil en cada línea). Como vemos, estamos ante un tipo de evolución que sorprendió a Lorenz porque no encajaba en ninguna de las clasificaciones que conocía. Con los ordenadores de hoy en día, uno puede repetir este trabajo durante los pasos que quiera, y nunca encontrará que se repita algún patrón. Bienvenidos al mundo del caos (nombre que acuñaría unos años más tarde uno de los grandes pioneros de esta línea de investigación, Jim Yorke).
Con todo, lo importante no es que el movimiento no sea ni siquiera cuasiperiódico. Lorenz se dio cuenta de que pasaba algo muy extraño, y así lo escribió en el abstract del artículo: “(…) se encuentra que las soluciones no periódicas son normalmente inestables bajo pequeñas modificaciones, de manera que estados iniciales ligeramente distintos pueden evolucionar hasta convertirse en considerablemente diferentes.” Esto es lo que técnicamente llamamos “dependencia exponencial de las condiciones iniciales” y popularmente ha acabado siendo conocido como “el efecto mariposa” (debido a una conferencia que, cuando su trabajo empezó a ser reconocido tras años de dormir en los estantes de  las bibliotecas, el propio Lorenz pronunció en 1972 ante la AAAS bajo el título “Does the flap of a butterfly’s wings in Brazil set off a tornado in Texas?” (“¿Origina el aleteo de una mariposa en Brasil un tornado en Texas?”). Aquí he de decir, antes de que alguien me corrija en los comentarios, que ya Poincaré había anticipado este fenómeno en 1909, sin llegar a dar ejemplos como el que ahora presentaba Lorenz.
Para ilustrar esto, voy a utilizar un sistema más sencillo que el de Lorenz: la ecuación logística o de Verhulst, un modelo extraordinariamente sencillo del crecimiento de una población limitada por la necesidad de un recurso. En 1976, el biólogo teórico Robert May (hoy Lord May of Oxford) publicó un artículo, también muy apropiadamente titulado “Simple mathematical models with very complicated dynamics” (“Modelos matemáticos sencillos con dinámicas muy complicadas”) en el que mostraba que esta aparentemente sencilla recursión
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también daba lugar a secuencias de números x que no se repetían ni caían en ciclos (salvo para algunas excepciones en las que el primer número de la recursión se elige expresamente), es decir, al equivalente discreto del movimiento caótico. Y, como tal, exhibe también esa dependencia de las condiciones iniciales, cómo pone de manifiesto el siguiente ejemplo:
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En la tabla se recogen dos recursiones generadas a partir de la ecuación de arriba, partiendo de los valores que se indican para t=0 (t, o el número de iteración, se recoge en la primera columna), y que se diferencian sólo en la décima cifra decimal. Así, vemos que en la iteración 14, la diferencia está ya en la quinta cifra decimal, y en la iteración 29, ¡todas las cifras son distintas! Para que esto no quede en números, le dejo también una muestra de las gráficas que estudiaba tan atentamente Lorenz:
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Aquí, en esta “inestabilidad”, que decía Lorenz, radica el gran cambio de paradigma que supuso la teoría del caos. Recordemos que hasta este momento, la idea dominante en la física era la del “universo mecánico” (“clockwork universe“), que había sintetizado Laplace cuando en 1820 escribió aquello de que “(…)si este intelecto fuera lo suficientemente vasto como para someter los datos a análisis, podría condensar en una simple fórmula el movimiento de los grandes cuerpos del universo y del átomo más ligero; para tal intelecto nada podría ser incierto y el futuro así como el pasado estarían frente sus ojos.” (De nuevo, antes de que me corrijan en los comentarios, este determinismo se había roto ya con la aparición a principios del siglo XX de lamecánica cuántica, pero todo el mundo daba por hecho que la indeterminación cuántica se limitaba al mundo submicroscópico y que no tenía ningún impacto en nuestra vida cotidiana). Pero claro, nosotros no somos ese intelecto perfecto del que habla Laplace, y conocemos el estado actual del universo con cierto margen de error, que proviene de nuestra ineptitud, o denuestros aparatos de medida. Volviendo al ejemplo anterior, si nos hemos equivocado en la décima cifra decimal de nuestro dato inicial, al cabo de tan sólo 33 iteraciones no somos capaces ni siquiera de decir si nuestro sistema va a estar a la izquierda o la derecha de 1/2. Fíjese, querido lector, que ya no hablo de intentar predecir el número exacto, sino simplemente ¡si está a un lado o a otro! Lo haríamos igual de bien echándolo a cara o cruz…
Es muy importante que observemos que en esto del caos no hay nada aleatorio. Absolutamente nada. Las ecuaciones son puramente deterministas, y si siempre les metemos el mismo dato, producen el mismo resultado como respuesta. Es más, ni siquiera estoy diciendo que sea imposible predecir: a corto plazo, las trayectorias del sistema no se ven muy afectadas por el error inicial. Si en el ejemplo, para mis propósitos, me bastase tener cinco cifras correctas, puedo predecir bien 13 pasos temporales. Ningún problema; no hay nada mágico en la ley de la evolución. Lo que está pasando es que como el dato inicial no se conoce con precisión infinita, sólo podremos saber qué le va a pasar al sistema durante una cierta ventana temporal, ventana que aumentará cuanto mejor conozcamos el punto de partida, claro, pero que nunca será infinita.
¿Le suena esto de algo? Sí, seguro que sí, y a Lorenz también: a las predicciones meteorológicas, que era lo que él estudiaba. Traduzco de las conclusiones de su artículo: “Cuando nuestros resultados sobre la inestabilidad del flujo no periódico se aplican a la atmósfera, que es ostensiblemente no periódica, indican que la predicción de un futuro suficientemente lejano es imposible por ningún método, a no ser que las condiciones actuales se conozcan exactamente.” Así de claro. Aunque uno conozca perfectamente las leyes físicas que rigen la dinámica atmosférica, nunca, nunca, nunca podrá predecir el tiempo (que no el clima, aviso para negacionistas del cambio climático, que no es la misma cosa) más allá de un cierto intervalo. Intervalo que hoy en día, después de elaborar modelos muy completos y mejorar la precisión con la que medimos las condiciones atmosféricas, llega a dos o tres días.
La cosa está, querido lector, en que este paradigma de la impredecibilidad determinista es muy general. El caos aparece en la mayoría de los sistemas físicos, ya que lo que se necesita para su aparición es muy poco: que el sistema sea no lineal: es decir, que la evolución de las magnitudes de interés no sea simplemente proporcional a ellas mismas, sino que tenga términos cruzados, o potencias, como los términos XY y XZ en las ecuaciones de Lorenz o el x cuadrado de la ecuación logística. Esto, para bien o para mal, es la regla, no la excepción. De aquí la importancia del descubrimiento de Lorenz. No hablamos sólo de predecir el tiempo, sino de predecir en general. Y eso afecta también a la evolución de la economía, claro, que se rige habitualmente por ecuaciones no lineales; pero de la historia del caos en la economía, de lo que puede aportar y ha aportado hasta ahora, hablará Jesús Fernández Villaverde (mucho más autorizado que yo para ello, dónde va a parar) en un post que aparecerá el próximo 23 de julio. Cuánto vayamos a poder predecir de las magnitudes que nos interesan dependerá de las ecuaciones que las rijan y de lo bien que sepamos cómo estamos ahora. En todo caso, a partir del trabajo de Lorenz, siempre tendremos que tener presente que nunca podremos predecir la economía, o el tiempo, o la trayectoria de la Tierra, o lo que sea, en un futuro arbitrariamente lejano. Je suis désolé, monsieur Laplace, c’est la vie.

Como Anxo narraba en este blog hace unos días la historia de la aparición de la teoría del caos, los editores me han pedido que yo aporte unas breves líneas sobre como tales contribuciones han influido en la teoría económica moderna.
He aceptado de manera un tanto reticente por dos razones. La primera es que, aunque he leído algo sobre el tema (sobre todo durante el doctorado), no soy ni mucho menos un experto y por tanto mis valoraciones pueden sufrir de un serio sesgo. La segunda es que Michele Boldrin, nuestro compañero y a veces jefe en FEDEA, ha sido uno de los economistas que ha realizado aportaciones más importantes en el área (si alguno mira el clásico de Mitchell Waldrop, 1993, le verá aparecer en unas cuantas páginas) y por tanto me arriesgo más que nunca a dejar claras las carencias de mi conocimiento del tema. Una vez advertido el lector de estas debilidades de la entrada, comienzo.
Como explicaba Anxo, la teoría del caos es especialmente atractiva pues ilustra la existencia de un nuevo tipo de comportamiento de los sistemas dinámicos: el movimiento caótico. Muchos economistas recibieron este nuevo comportamiento con ilusión. Por ejemplo, la macroeconomía estudia las fluctuaciones de la economía a lo largo del tiempo. Estas fluctuaciones nos dicen que la economía agregada ni es un sistema que tienda a un estado estacionario (pues obviamente las fluctuaciones son constantes) ni a un movimiento periódico o cuasiperiódico (pues los ciclos económicos se parecen los unos a los otros pero con mucha heterogeneidad entre los mismos).
Dada la sospecha de que la economía está llena de no-linealidades y bucles de refuerzo, la teoría del caos sugería que si éramos capaces de construir un modelo económico que implicase que la economía agregada tenía un comportamiento caótico, ese modelo podría ser una mejor explicación de las fluctuaciones agregadas y, quizás, un instrumento más poderoso para guiar la política económica. Esta promesa era particularmente atractiva porque permitiría eliminar (o al menos disminuir) el papel que los shocks exógenos tienen en los modelos económicos desde las contribuciones de FrischSlutsky y Tinbergen y que siempre han dejado a la mayoría de nosotros al menos un tanto intranquilos por su carácter ad hoc sin que se supiera dar una mejor alternativa a pesar de los muchos y meritorios esfuerzos de investigadores como GoodwinHicksKaldor.
Aquí es importante que me detenga por unas líneas en explicar a que me refiero con un modelo. Al contrario que otras áreas de investigación, buena parte de los economistas no encuentran que especificar un mero modelo estadístico de los datos sea el objetivo final de nuestros esfuerzos. Un modelo estadístico es útil para organizar la evidencia empírica, para emplearlo como un mecanismo de evaluación y para la predicción, pero su uso para “entender” las fluctuaciones es limitado porque, por ejemplo, solemos considerar que incluso una estructura estadística que se ajusta bien a los datos observados no será “invariante” a los posibles cambios de política económica. Este es un punto que siempre me ha costado explicar a amigos que vienen de las ciencias naturales pero que es crucial: el electrón no va a cambiar de comportamiento en nuestro experimento HOY si resulta que hemos decidido que mañana cerramos el laboratorio, un agente económico cambiara HOY su comportamiento si cree que la política económica cambiará mañana (e independientemente de si al llegar mañana la política económica efectivamente cambie o no).
La consecuencia de este argumento es que la investigación en economía en teoría del caos no buscaba (o al menos no buscaba principalmente) una nueva “especificación” de una serie temporal. Buscaba, al contrario, una estructura (preferencias de los agentes económicos, tecnología a la que estos tienen acceso, flujo de la información) que implicase que la economía generaba, en equilibrio, fluctuaciones caóticas. Aquí de nuevo hay que enfatizar que en economía empleamos la palabra “equilibrio” en sentido diferente que en ciencias naturales (motivo por el que yo he siempre sugerido, medio en broma medio en serio, que los economistas empecemos a utilizar una palabra distinta). En vez de referirnos a un punto fijo o estacionario de un sistema dinámico, “equilibrio” en economía es una condición en la que los agentes se comportan de acuerdo con las reglas que el modelo especifica para ellos, normalmente una maximización de sus preferencias (aunque pueden ser otras reglas, como en los modelos de racionalidad limitada), y donde estos comportamientos son consistentes, por ejemplo, que el número de coches vendido es igual al número de coches comprados; el equilibrio puede implicar cualquier estructura arbitraria de comportamiento temporal.
Este programa de investigación sobre el caos en economía experimento importantes avances a finales de los años 80 y principios de los 90 (muy bien resumidos en este libro) pero luego fue perdiendo fuelle.
Varias razones contribuyeron a esta disminución del interés en el campo. La primera fue que la evidencia econométrica de que las series temporales observadas presentan un comportamiento caótico es débil. En particular, el contraste más conocido en la literatura, conocido como elcontraste BDS, propuesto por Brock, Dechert, Scheinkman y LeBaron en 1996 (por cierto, Scheinkman es el director de tesis de Tano Santos y esta es una de sus muchísimas contribuciones) sugiere la existencia de comportamientos no-lineales en las series temporales pero no que este sea claramente caótico (sí, estoy siendo impreciso, porque esto es un contraste frecuentista, no un método bayesiano). Existen muchas otras maneras de generar no-linealidades que explican los datos probablemente mejor. Juan Rubio y yo hemos trabajado, sin ir más lejos, en una sencilla alternativa: la volatilidad estocástica, básicamente, un sistema dinámico donde la varianza condicional de los datos es una variable aleatoria. La volatilidad estocástica genera “colas gordas” (y con ello desviaciones muy importantes con respecto a una distribución gaussiana) y dependencias altamente no-lineales de una manera elegante y con muy pocos parámetros sin tenernos que meter en líos de fractales ni cosas similares.
El segundo es que los modelos con comportamiento caótico no terminaban de funcionar particularmente bien cuando se enfrentaban a los datos. Cuando estos modelos se calibraban o estimaban estructuralmente no reproducían la evolución de los datos mejor que lo hacían otros modelos más convencionales y muy a menudo lo hacían peor. Esto no tendría que ser una dificultad insalvable: algo similar ocurrió con las primeras generaciones de modelos de equilibrio general dinámico a finales de los 70 y principios de los 80. Sin embargo, en este caso muchos investigadores “sentían” que estos modelos terminarían ajustándose mucho mejor (como ocurrió a partir de los 90, cuando la nueva generación de estos modelos comenzó a ajustar los datos mucho mejor que sus rivales) mientras que ese “sentimiento” no existía con los modelos caóticos. Aunque nunca sabremos que hubiese ocurrido si hubiésemos perseverado en estos modelos con más interés; toda línea de investigación esta basada, en parte, en intuiciones acerca de sus frutos finales. Esto es algo muy complejo de transmitir al que nunca se ha sentado en frente del ordenador y se ha dado cabezazos con un código de simulación, pero de alguna manera un tanto extraña uno “sabe” si esto, al final, va a o no a funcionar. Sencillamente, una buena parte de los economistas que habían invertido mucho esfuerzo y tiempo en estos modelos quedó un tanto desilusionada.
Finalmente, muchos de los investigadores asociados a la teoría del caos, sobre todos aquellos mas vinculados al Sante Fe Institue, fueron cambiando sus intereses hacia una clase más general de modelos de teoría de la complejidad, sobre los que también podríamos hablar otro día.
Este resultado es interesante porque fue en contra de un sesgo de la profesión: tirar siempre (o casi siempre) hacia las técnicas matemáticas más complicadas. Este sesgo tiene un origen sencillo: el estudiante de 25 años tiene una ventaja comparativa en aprender análisis funcional o álgebra topológica, no en escribir una introducción a un paper que sea particularmente interesante. Lo primero requiere tiempo y la frescura de la juventud (algo que escasea entre los economistas más “seniors”), lo segundo requiere experiencia. Y como al final los que empujan siempre son los más jóvenes, normalmente nos tiramos por el sendero de las mates.
Hoy en día existen muy buenos investigadores trabajando en teoría del caos (como se demuestra en este libro que Cars Hommes acaba de publicar) y sistemas caóticos surgen en ciertas situaciones relativamente comunes (como en los modelos de búsqueda y emparejamiento) pero creo no ser injusto con esta área si defiendo que el papel del caos en el edificio de la teoría económica es en estos momentos menor. Esto no quita, en absoluto, a que mañana o dentro de cinco años, algún estudiante listo en un sótano de alguna universidad encuentre una nueva aplicación de la teoría del caos que la vuelva a poner en la cabeza del pelotón. Sería una alegría pues significaría que hemos aprendido algo nuevo y eso, a fin de cuentas, es para lo que estamos.
ww.fedeablogs.net/economia/?p=31908
http://demonstrations.wolfram.com/LinearCongruentialGenerators/
"Lo que realmente hace el caos es generar espontáneamente azar en modelos deterministas. No es que el modelo no sea determinista (lo es, como bien hasa aclarado), sino que las predicciones ya no lo pueden serlo. La manera de predecir con ecuaciones caóticas es estudiar cómo se transforman intervalos enteros, no condiciones iniciales aisladas. Eso lleva a que al final uno acaba teniendo una distribución de probabilidad que le dice cuál es la probabilidad de que, en un instante dado, su trayectoria esté en un cierto intervalo (en el mapa de Lorenz podría ser cuál es la probabilidad de que la trayectoria quede por encima o por debajo de 1/2). Las ecuaciones resultantes para la evolución de esas distribuciones de probabilidad son también deterministas, pero a diferencia de las trayectorias, las distribuciones de probabilidad son perfectamente predecibles. Y es por este motivo que ahora vemos la predicción del tiempo como “probabilidad de lluvia 70%”. Es decir, no podemos predecir trayectorias, pero sí distribuciones de probabildad, cuyo comportamiento asintótico puede ser muy estable (las del mapa logístico o el de Lorenz lo son, como bien sabes). Por eso se trata de un gran cambio de paradigma, en mi opinión (y por razones parecidas) comparable al de la mecánica cuántica." Jose C
Keynes intento formular, sin demasiado exito (como el mismo reconocio) una teoria de la probabilidad basada en creencias subjetivas sobre probabilidades y que implicaba que estas podian cambiar relativamente rapido y por tanto generar fluctuaciones en la demanda agregada. Despues de muchos años de lucha (que Skideslky refleja muy bien en su biografia) y de muchas desilusiones, dejo de trabajar en el area y su discusion del tema en la Teoria General es heuristica.
Una buena lectura es “An attempt at reading Keynes’ Treatise on Probability” de Christian P. Robert (http://arxiv.org/abs/1003.5544). Robert es quizas uno de los estadisticos mas importantes hoy en el mundo. "Jose F.V
El origen del celebre “efecto mariposa” como lo describe el propio Lorenz en un libro publicado por Ed Debate (La Esencia del Caos,1995) tuvo un origen “0scuro”.Al parecer iba a dar en el año 1972 una conferencia en el congreso de la AAAS en Washington DC en la que el ejemplo que el solía utilizar era el aleteo de una gaviota. Sin embargo el presidente de la sesión -Philip Meriles- no pudo contrastar el titulo de la conferencia y puso mariposa en vez de gaviota. La conferencia se titulaba “Predecibilidad. El aleteo de una mariposa en Brasil ¿originó un tornado en Texas?”. Entonces no se publico. Solo años más tarde la incluyo como Apéndice I en el libro que cito (versión inglesa The Essence of Chaos, 
University
 of Washington Press 1993)
divulgación sobre el caos es “Chaos”, de James Gleick (hay una traducción reciente).
“documental matemático sobre sistemas dinámicos, el efecto mariposa y la teoría del caos para todos los públicos” .
http://divulgamat2.ehu.es/divulgamat15/index.php?option=com_content&view=article&id=14700&directory=67